Los secretos no siempre quedan ocultos

“Si aún tus pensamientos no han madurado es fácil que te conviertas en presa de los temores y el terror ante lo desconocido, vigila a tus seguidores ya que su confusión puede vulnerar tus propósitos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Muchos de ellos se habían convertido en hombres que vivían entre la tierra y el mar en aquella época, pero aquel que sostenía el mensaje para ser compartido, sin duda llevaba un paso adelante en todo cuanto se necesitaba conocer.

Para Erandi era menester tener claro todo aquello en lo que creía, ya que a partir de ahí crear lo que era necesario formaba parte de su pasión. Su sistema de justicia para elegir a los futuros ascendidos no era fácil y en cierta forma cada detalle lo guardaba con celo y secretismo en la medida de lo posible.

Mirar ambos lados de una escena que se iluminaba en su intuición, resultaba fundamental y en el sol al oriente se percató de un derrumbe; Erandi sabía que todo el dolor podría ser recompensado al contar con aliados sinceros y honestos para conservar el fruto de sus pesquisas, de esta forma la proyección del futuro sería capaz de alejarla del dolor y de todo derrumbe.

Muy dentro de ella vivía la esperanza y el amor por encontrar lo que era necesario preservar. En este punto cabe hablar de uno de los discípulos de Erandi, un adolescente de la clase noble, quien entró a sus filas por contar con ciertos privilegios políticos.

Muchos de nosotros sabemos que hubo un momento en la vida socio-política de Tenochtitlan que os recuerda un pasaje doloroso:

Frente a frente, Motecuhzoma y Cortés, sostuvieron un diálogo que conservan puntualmente los informantes de Sahagún. Motecuhzoma llegó a exclamar entonces: 

‘No, no es sueño, no me levanto del sueño adormilado, no lo veo en sueños, no estoy soñando… Es que ya te he visto, es que ya he puesto mis ojos en tus ojos”

Lámina que muestra el encuentro de Hernán Cortés con Moctezuma en Tenochtitlán (Foto: INAH)

En realidad no era a él a quien había visto, no fue capaz de entenderlo, su entrada al grupo de privilegiados se debió a sus posición en la nobleza y es aquí que nos damos cuenta de una realidad que se repite en muchos momentos de la historia, no todos son capaces, no todos los llamados cuentan con las herramientas mentales para comprender.

Tomando en cuenta lo anterior cada uno de los que siguen esta historia podrán darse cuenta del tiempo que habitaban los seres vinculados en los diferentes espacios geográficos.

Cuida lo que concedes y habilita lo que sea necesario para que nada de lo que programes se derrumbe.

Notas de la autora:

La referencia es del libro La visión de los vencidos de Miguel León Portilla.