El aroma de las rosas

“En tus recuerdos enraizados en la historia que eres, siempre estará el alma de la persona que te hizo feliz, que te ayudó a ser quien eres y puso su mano para ayudarte a caminar”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

La comunidad de los seres humanos es un camino difícil cuando se interponen intereses y deseos de posesión, aquellos grupos  que ven al otro como su igual no es posible en todo el planeta, hemos notado que seres con diferencias que pudieran convertirlos en enemigos, ahora han aceptado ser familia y cuando todos lograron por fin dormir unas horas antes que el trino de los pájaro ante la presencia del alba los animará a seguir sus vidas.

La analogía con el nombre de Erandi es interesante ya que ella es precisamente quien representa al amanecer y para cada uno de los 8 náufragos que han dejado de serlo, sus vidas, definitivamente son un nuevo amanecer.

Pero hoy regresamos al continente que aún no es conocido por ellos, uno de los lugares cercanos a lo que con el paso del tiempo sería la ruta de las especias, la razón es simple; Hora comienza a recordar y sentir cerca suyo el aroma de las rosas, en ese preciso instante se da cuenta que está por cumplirse un ciclo en su vida, falta poco para que eso suceda y el aroma lo despierta y lo llena de nostalgia y ternura al mismo tiempo.

Aquel rosal que dejó en su tierra natal, se las ha ingeniado para que él recuerde que aún vive y de no ser físicamente lo hace para él, es definitivo que no volverá a verlo pero el aroma siempre estará presente en los sentidos de Hora hasta el día que su vida llegue a su fin.

Hora sabe perfectamente que no cuenta con semillas para plantar rosales, se pregunta cómo conseguirlas, al final se da cuenta que en el sitio donde se encuentra su camino debe seguir adelante y no tendría tiempo para cultivar un rosal y cuidarlo como lo hizo en el sitio donde vivió.

El aroma lo cubre con su presencia y entonces él se percata que no necesita sembrar rosas, sobre todo cuando la que más amaba siempre estaré con él y para siempre; enjuga sus lágrimas que son una mezcla de felicidad y nostalgia y sigue su camino, envuelto por el aroma a rosas que le recuerda que pronto un año más de vida llegará para él.

Tu vida está hecha de momentos, de pequeños recuerdos y muchas veces ellos se mezclan a otros para recordarte lo frágil que puedes ser.

Notas de la autora:

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