Los diversos puentes

“Alguien ha motivado el encuentro en tierras ajenas, ha señalado a los otros como parte del clan, mientras tanto se ha creado un puente para conocerlos a todos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Erandi entendió desde su templo donde se hacían ofrendas a la Luna que era necesario crear puentes, esa fue la causa por la cual dos de sus discípulas viajaban distantes y la tercera se dirigía a las tierras de sus abuelos, como ya fue explicado.

Cada una tiene una tarea especial que cumplir, una labor precisa y para ello era necesario crear puentes, la primera, Painani, entregaría enseñanzas de lo que representa la deidad solar entre los pueblos que también lo veneraban; la segunda, Dayami, sacrificada en el templo y convertida en deidad de los ríos, construía un puente en mares distantes con el poder místico de la magia para entender las razones por las que diversos hombres con diferentes intereses llegarían hasta las costas de su terruño natal.

A Erandi, uno de ellos le dobló la vara en un momento de desesperación y rabia, ese hombre mezcló su sangre con Dayami  en aquel terrible instante que fue lanzado desde una embarcación con una herida mortal en el costado y ahora para la deidad, se convierte en el puente sensible entre ella y los otros. Por tanto es fácil imaginar que precisamente él sería el último al que la deidad se aparecería en sueños y probablemente al que dé a conocer su nombre, eso no lo sabemos aún.

Pasaron algunas noches y como era de esperarse, Dayami se había fortalecido, ahora tocaba el elemento que le pertenecía por destino, el río, que aún siendo parte  de tierras lejanas,  al fin y al cabo era un río y para los que habitaban de aquella zona era conocido como Guadiana, por tanto sus próximas apariciones serían visiones del río, ya no del distante mar.

¿De qué forma ella elegía a los hombres y cómo sabía de ellos?

Sencillamente cuando Zila les daba una palmada en la espalda, los ayudaba extendiendo su manos para subir un risco, les tomaba del hombro para decirles algo directamente, en ese momento una vibraciòn eléctrica y sutil despertaba los sentidos de la deidad para reconocer lo que en ellos habitaba, sus miedos y sus sueños.

Aquella noche fue a Diego en quien puso su interés y le permitió ver ensoñaciones que al hombre cautivaron de especial forma:

<Diego, se acerca la luna que no es visible, tú eres quien podrá mirar dentro de cada uno de tus amigos sus sentimientos más secretos, pero no solo en ellos, la vida te ha premiado con el valor para intuir; cada proyecto que inicies tendrá un significado especial si dejas de mirar lo que está en la superficie>

Diego observó en la ensoñación que puso ante sí Dayami,  el rápido cauce de un caudaloso río donde diversos peces sorteando rocas, buscaban alimentos, posteriormente un sitio tranquilo con aguas transparentes y un terreno musgoso, por lo cual preguntó:

<¿Señora como buen pescador de qué forma podré ver más allá de lo que es visible?>

Sin decir palabra Dayami lo hizo experimentar el suave arrullo en el remanso del río donde se encontraba el canto de pájaros y la brisa entre los árboles, de pronto todo ésto  desapareció en aquella visión que Diego soñaba, de pronto se hundía en las profundidades de aquellas aguas cristalinas y dejo de escuchar el sonido de la tierra para percatarse que en lo profundo de su mente su visión era borrosa pero algo en él lo llevaba al sitio donde la aparición de Dayami le entregaba un instrumento al momento que dijo:

Diego recibe en sueños un instrumento mágico

<Se paciente, no todos van a entender que lo que dices es profundo y verdadero, no todos llegaran a tu nasa, pero todos conocerán al pescador que puede ver en las profundidades, ¿Ahora entiendes lo que quiero decirte, verdad?>

Diego entendió perfectamente que no solo era un pescador, sino un atento e intuitivo ser que podría ver en las profundidades del alma de sus compañeros y de las personas que se acercaran a él.

Con un suspiro y una sonrisa agradeció a la dama de sus ensueños el regalo que le había sido ofrendado, un simbolo de la paciencia, en cada uno de sus actos y sus pensamientos que eran reconocidos entre el grupo como profundos y visionarios.

Cuando la vida te permite ver más allá de la realidad que te rodea, serás un ser humano capaz de enfrentar retos y brillar con luz propia, nada sucede por azar y todos los detalles que llegarán a tu vida tendrán un motivo para completar tu felicidad y la de aquellos que te rodean.

Notas de la autora:

Fotografía del río Guadiana, en Portugal y nasa de pesca con filtro libre de PicsArt