Las voces del viento

“Prepararse para lo indescifrable es algo que nadie analiza, la vida nos sostiene en certezas, las buscamos y atesoramos; eludimos lo que no comprendemos, al menos que se nos plante de frente”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Muchos nos hemos preguntado si la raíz de Zila tenía algún privilegio especial para hacerse notar con el ritual de la caracola, sin embargo los hombres que el acompañaban poseían una identidad y estaban unidos a todo el entorno que aquella ocasión fue celebrado, de esta forma recordemos aquel momento en que los seres ascendidos se reúnen en el recinto especial de la decana Pérez Riv.

Había ancestros de Bulgaria, Holanda, Turquía, Cataluña, Arabia, Estonia, e Italia; Finlandia y España sabemos bien que ya forman parte de esa intrincada raíz de sucesos y el ADN del mundo que no había cruzado hacia el continente Americano sin pretenderlo y sin darse cuenta formarían un círculo mágico con el universo en sus conversaciones y actos delante del Templo de Rocas en medio de la nada, esa construcción que algunos de ellos señalaron como la que los salvó de la resaca y la cruda abstinencia del alcohol.

Cuando el universo hace planes convoca fuerzas que no se detienen en el momento presente, atraviesan como una saeta el latir del tiempo y el espacio que nos rige y pueden ser reconocidos en determinados momentos por seres que han convocado la fuerza de la magia profunda y milenaria en un sitio estratégico.

Las ramas que miran al cielo siempre lo hacen por una razón

Fue de esta forma que los ocho náufragos comenzaron a escuchar el latir del mar en sus vísceras y su aliento, les fueron entregados mensajes a través del viento y ellos los compartieron con la diginada de quien recibe un preciado tesoro.

De pronto cada uno supo que su tarea era similar a la declarada por Javier al momento que lanzó la caracola de nueva cuenta al mar, que sus vidas estaban entrelazadas a un propósito superior a sus propias fuerzas y que la sangre que salvaron rescatando a uno de ellos se mezclará para siempre entre ellos y su deseo de edificar algo que de alguna forma iría más lejos de toda época conocida por ellos.

En ese momento Evaristo que preparaba hierbas y cocidos para medicar a sus amigos, entendió que existía un hilo invisible entre sus vidas y que incluso más allá de lo que en vida los uniría, en alma prevalecerá.

Javier lo miró con esa forma de ver al amigo que sin decir palabra te da por entendido que lo reconoces y que más allá de todo, ellos sabrían qué hacer cuando fuera necesario y el mar siempre sería testigo de sus grandes descubrimientos.

Aquella noche cada uno de los hombres escucharía palabras que pertenecían a sus ancestros y hemos de recordar la frase: 

“Habrán paso a los que fueron y serán”

El camino señalado tiene una veta por descubrirse en el alma de cada uno de ellos, los primero no tenían claro todo el proceso por el cual debían atravesar, pero no cejaron en su búsqueda y su intrincado código de unidad.

Cada uno de ellos con su propia creencia, con su visión puesta en no mezclarse y lograr a partir de su esencia nutrir el alma de la conciencia vital, el espíritu prevalecerá y el camino estaba dispuesto para iniciar la impresionante travesía.

Muchas rocas vendrían después, más allá de aquella que ellos recordarán de forma única ya que aquel templo de roca en el mar sería la letra griega Eta, dando a entender a dos columnas con una viga cruzada que representa la conexión; también sería la representación germana de Hagalaz, bola de granizo, el nórdico hagall e incluso el sueco, para representar lo que es frío como el hielo, pero que en términos mágicos les recordaría al álamo blanco de los difuntos, señalando que la muerte no es el final.

Desde luego Hora estaba inmiscuido en esos designios, aún no sintiendo la fuerza de los otros, él convocaría grandes profecías y uno de ellas era el conocer el momento para prepararse, el momento cuando todo desaparecerá para el humano y será eterno para el espíritu. Pero aún es demasiado pronto para entenderlo.

Cada trazo que formas en tu camino te permite ser lo que tus antepasados han dictado y sus formas y dictados nutrirán tus pasos, aun sin desearlo.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora: “Cada rama se nutre de historia” con filtro libre de PicsArt

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 Citado en el libro de Pablo Runa: The White Goddess” op. cit. pág: 243