Reflexiones a mitad del camino

“Si nos dieran la oportunidad de saber lo que va a pasar, ¿Crees que cada uno de los que fueran enterados en verdad validarían tu premonición?”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

A una buena parte de los que escribimos ficción,  nos fascina la magia y el pensamiento donde podemos atribuirle a las fuerzas ocultas, a las deidades, o a las fuerzas del universo ciertos poderes  para colocar en nuestra mente ideas y sugerirnos acciones a seguir.

Con el paso del tiempo surge el pensamiento lógico y su aliado es la ciencia, con ella podemos comprobar y atribuir cualidades a un argumento y a partir de ahí hacerlo válido para los momentos que en vida nos conducen a algo específico.

Leer entre líneas y colocar razonamientos en donde no todo es de una forma y el blanco y el claroscuro podrían llegar hacia tonalidades grises y en medio de esos conceptos prever que las cosas pueden ser de una forma y al mismo tiempo de otra.

Nos fascina a muchos de nosotros considerar que en el pasado remoto una serie de acciones fueron el conducto generador de análisis profundos, el detonador de los científicos del futuro y que pese al desconocimiento pleno de determinadas circunstancias hubo aquellos que dudaron, que le concedieron a su intuición un valor especial para imaginar lo que otros no sentían o veían.

Leer entre líneas y colocar razonamientos en donde no todo es de una forma y el blanco y el claroscuro podrían llegar hacia tonalidades grises y en medio de esos conceptos prever que las cosas pueden ser de una forma y al mismo tiempo de otra.

Sin duda es la expresión mas valida de la dualidad, mirar hacia un lado y entender aquello que puede ser visto desde otra perspectiva; ahí surge un problema precisamente cuando el otro no puede ver tu punto de vista, cuando no le es posible por que su mente se acostumbró a que las cosas son de una forma y no pueden ser de otra.

Entonces un grupo puede decirte que te comprende, lo hará por cortesía, puede decirte que respeta tus puntos de vista, pero no podrá empatizar totalmente contigo, llegará el momento que sus creencias heredadas le dirán que su lugar no es a tu lado.

Habrá otro grupo que defina su postura y de entrada te rechace al saber que no será posible congeniar a la larga contigo; su grupo será su fuerza y la solida construcción donde lo que no corresponde a sus creencias, definitivamente no tiene cabida.

Ese es el mundo de ayer y el de ahora, ideológicamente nos seguimos matando por las ideas, ahora con políticas públicas en el pasado con la espada para hacer respetar el dogma.

Aquí es bueno recordar lo acontecido en el Imperio Azteca en fechas previas a la llegada de los invasores (dígase de esa forma ya que sus relaciones no fueron diplomáticas entre pueblos diferentes que por cortesía respetaran sus puntos de vista, toda Europa no se había educado para eso, su máximo valor era apoderarse de posesiones y tierras), en tal sentido cuando los tenochcas deciden quemar todos los documentos que reconocían la historia de los pueblos otomíes, con el afán de borrarlos del área e imponer sus reglas y normas, igualmente actuaron como invasores, Teotihuacán y Tula se anteponen a las culturas de otros pueblos aledaños por la fuerza.

Esto sucede de igual forma con los tlaxcaltecas que al final junto con los otomíes, ambos pueblos oprimidos y sometidos por los Aztecas, deciden colaborar con los conquistadores por el odio que tenían a la supremacía tenochca.

El conjunto de acontecimientos le daba a Erandi un claro panorama de la realidad circundante, sabía perfectamente lo que sucedería de tomar partido, Huey Tlatoani Itzcóatl, al igual que Motecuhzoma Ilhuicamina, quién emprendió una campaña de conquista, pese a que estos pueblos se sublevaron en diversas ocasiones. Bajo el mando de Axayácatl y Ahuízotl, los pobladores de otomíes y tlaxcaltecas  volvieron a ser sometidos por medio del belicismo. Las diferencias se mantuvieron hasta la caída de los dos asentamientos.

Las conquistas en el Continente Americano, se extenderían de una forma u otra en las siguientes décadas, este territorio es el que nos ocupa en esta parte de la historia ficticia que relato y la cual aderezo con datos históricos. Por tanto, Erandi con pleno uso de su pensamiento intuitivo, deductivo y esa forma particular de  hacer subdivisiones a un  problema y analizarlo desde diferentes aristas para reorganizarlas de otra manera, buscando nuevos enfoques, incluso pensando en lo contrario, nos lleva a entender su Imaginación creativa, lo que hoy conocemos como pensamiento lateral, es lo que la ayuda a decidir lo que debe hacer y lo que es necesario en los momentos históricos que le tocó vivir.

Por tanto regreso para concluir esta reflexión a al interrogante inicial que me ha hecho el mensajero: 

¿Crees que cada uno de los que fueran enterados en verdad validarían tu premonición?

Tomando en cuenta la realidad histórica, las capacidades de pensamiento creativo y su poder especial para entender la realidad, considero que  la seguirán aquellos que realmente valoran lo que ella razona y los argumentos que entrega a sus seres cercanos para proceder de la forma en que lo hará en los siguientes meses.

Cada acción realizada por Erandi tendrá un objetivo especial, más allá de ser sacerdotisa de un culto, es un ser que ilumina la razón en sus procedimientos, por esa causa elige con cuidado a sus aliadas que hasta ahora le han dado cauce a sus propias investigaciones y pesquisas. Leales y comprometidas con sus enseñanzas, visualizadas más allá de la propia vida como el caso de Dayami y más allá de toda agreste circunstancia, como en el caso de Painani.

Tu vida es tu mente puesta al servicio de la libertad, buscando salidas creativas que no todos lograrán entender, cada análisis es un compromiso y cada descubrimiento la claridad que merece tu porvenir.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora con filtro gratuito de PicsArt “La disertación creativa”

Información del etnohistoriador Alonso Guerrero Galván, de la dirección de Lingüística del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)

Caída de Tenochtitlan: cuál fue el rencor de los otomíes con los mexicas que los hizo aliarse con Hernán Cortés – Infobae

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es agradable para todo el que escribe