La explosión en medio del mar

“Solamente el que lo ha vivido puede reconocer el más grave de los desastres, entonces guiarse por el miedo o enfrentarlo; tal vez no tenga testigos para contarlo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una de las tareas más difíciles de la intuición es en verdad creer que todo lo que te ha sido dicho cabe en la realidad de algún momento de la historia, nadie puede involucrarse en la mente de la sacerdotisa y lo que ella descubre tendrá que tomarse en cuenta tal como ella lo señala.

Esto era algo que se tenía por sentado, hasta la fecha el orador de un credo es el que tiene la última palabra para decidir el camino a seguir por un grupo, son asuntos que en la historia no han cambiado, pero confiemos en la sentido común de Erandi cuyos motivos jamás fueron los de adoctrinar o dominar por tener el conocimiento previo de una señal y no era su intención dogmatizar lo que descubriría en esa ocasión, sabemos bien que ella  es la raíz genética de Perez Riv, su vida y sus frutos se fortalecerían con el paso del tiempo y eso es lo que debe importarnos ahora.

Erandi, muy temprano se dirigió a la explanada del templo de la Luna y concentró sus herramientas para dibujar lo que le fuera dicho por la Deidad del Río, en aquella aventura donde luchaba por permanecer en comunicación con Erandi.

Movimiento de las corrientes marinas desde el Golfo de México

Las corriente marítimas a la fecha son fáciles de reconocer, no en la época de la cual estoy hablando así que sin la plena certeza del camino que recorrería la sangre de Dayami todo estaba en manos de la premonición intuitiva, al pensamiento lateral y la inteligencia de la sacerdotisa, de esta forma lograría plasmar todo  aquello en  sus glifos náhuatl.

La sacerdotisa de Ometeotl, cerró los ojos e invocó a Dayami, la parte de ella que seguía la ruta debajo de los  sonidos de delfines y cetáceos, la parte de ella que se adentro mar adentro, cuyo latir se encontraba en las branquias de algún pez y en la resonancia que regresaba de las rocas en alguna cordillera marina. 

Posiblemente se encontraba en el camino de las Islas Canarias, eso lo dedujo para  todos los lectores, es algo que Erandi no podía saber de ningún modo. Ella estaba lejos de toda aquella localización pero eso nosotros lo entendemos y analizamos, Erandi solamente dejaba que su mente tuviera la posibilidad de entender en medio de lo desconocido lo que sucedía.

A su mente llegó algo que la conmocionó, el agua se agitó de forma violenta ante un rugido desconocido para la fauna marina, lo que era ahora Dayami vibró y se precipitó sobre una formación incipiente de corales que fueron destrozados por varios bultos que llegaban desde lo alto.

En la superficie del mar había dos grandes sombras que impedían el paso del reluciente amanecer, en caso de que así fuera o del brillo alegre de Tonatiuh durante el trayecto del día,  Erandi pensó para sí:

<Ningún animal permanece en medio del mar a flote, tampoco ruge con fuego y mucho menos lanza fardos al mar>

Recordó con claridad aquella ocasión que su vara fue doblada y de esta forma inició la travesía de Erandi, atando cabos en una historia que la mayoría de nosotros conoce, aquella en la que algunos confiaron y otros vieron benefactores donde no los había. 

Continuó su viaje intuitivo para poder describirlo en sus lienzos, todos ellos con el paso de los años no estarían en posesión de ningún conquistador, tampoco monje jesuita o traductor de las costumbres indígenas al servicio del Imperio español. Formarían parte de una tradición única, cuya labor no sería borrada del planeta, a la cual no todos eran llamados y tampoco todos eran comprendidos en plenitud, sin embargo contaban con una señal definida y clara que logró llegar intacta hasta el siglo XXX y preservarse mucho más allá.

Pero vamos por partes, definitivamente para Erandi y su familia la premonición empezaba a ser clara, cada vez más.

Cuando tienes la oportunidad de conocer gracias a tus atributos, lo que puede desencadenar la más vil de las tragedias, puedes elegir entre dos opciones, será tu intuición quien decida cual de esas dos es la que más pesa y la que valida tu esfuerzo.

Notas de la autora:

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Corrientes marinas: http://www.fondear.org/infonautic/Mar/El_Mar/Corriente_Golfo/Corriente_Golfo.htm