La vida práctica de Hora transformada por el rayo

“Mucha información habrá de perderse en el camino, pero siempre tendrás un modelo a seguir, algunos ejemplos a considerar y predicciones por comparar”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Los hombres de aquella zona desconocida, abrieron una profunda curiosidad en el hombre del sur, adentrarse en el conocimiento de nuevos caminos y conocer todo aquello que aún no había visto, de pronto lo obsesionó; pero Hora era un hombre cauteloso y no se dejaba llevar por comentarios mágicos, reconoció la causa por la cual aquellos seres pacíficos habían huido de ese sitio que representaba sus valores y sus costumbres, cuando huir es la palabra que se te queda en la mente, algo verdaderamente negativo estaba ahí y encendía una alarma en la mente del agricultor.

Detalles que motivan cambios en los seres que comparten sus ideas con otros

Todos ellos huían de la sequía y de hombres distintos a ellos que no habían llegado a sus territorios en paz, con estos recuerdos Hora detuvo su anhelo de viajar sin embargo no podía olvidar detalles que le fascinaron y la  forma especial de las palabras que compartió con todos los quechuas que se albergaron en su espacio por unos días.

Seducir la curiosidad de un hombre no era difícil cuando le hablaron del sitio encantado entre las nubes, Sayri le había nombrado el Imperio y dentro de sus fortalezas se encontraban los hijos y mujeres de todos ellos esperando la señal para seguirlos.

El rayo le permitía desarrollar una intuición aguda y especial y de esta forma reconoció que la conexión con un mundo entre las estrellas estaría conectado con esa fascinante región de la cual le hablaron  además recordó de forma especial una de las preguntas del Patriarca:

-¿Por qué llamas hijos verdes a tus yuyos o siembras?

Para Hora la respuesta era simple él los había cultivado, colocando semillas en la tierra y cuidando su crecimiento y fortaleza con ayuda de las caras que le presentaba la Luna a quien consideraba una dama enamorada y coqueta, recostada en las alturas que le sonreía con gracia.

 Recordó cuando los hombres miraron a Sayri al traductor y éste con ese modo elocuente que tenía de pronunciar todas las frases señaló:

Para nosotros los hombres verdes son todos aquellos de raza selvática que hacen tareas de gran esfuerzo físico y son grandes constructores”

Hora analizó toda la tarde aquellas palabras y la intuición especial que le había otorgado rayo le hizo comprender al pulso donde vive la energía que llega a todo lo que vive en el valle y en sitios que posiblemente desconocía, recordó que al hacerlo saber a los hombres que le visitaron entre todos ellos hubo una exclamación de sorpresa al momento que Sayri tradujo sus palabras para todos y cada uno de los convidados a su recinto.

Hora acarició a su perro Duplo y se sintió conmovido de la avidez por el conocimiento de todos ellos y los recordaría por siempre, para Hora compartir lo que sabes se consideraba un acto de verdadera y sincera amistad y la alegría fue total cuando se despidió de ellos con un cálido abrazo.

Venus apareció a lo lejos ante la mirada atenta y cautivada de Hora

Mirando las estrellas volvió a observar a la más brillante y comprendió que ella velaba por sus siembras y posiblemente tenía amistad con la dama que lo enamoraba todas las noches de forma distinta.

Solo basta mirar al cielo para entender la forma especial en que se relaciona con cada uno de nosotros, sus mensajes y su delicada manera de hacernos meditar en lo que hacemos en este mundo.

Notas de la autora:

El imperio en las nubes refiere a Machu Pichu

Audio de Spotify desde Anchor : “La vida se transforma en la historia “donde en ocasiones refiero a la obra presente

Fotografía del Venus verpertino de la autora: “En la distancia Venus”