Ningún silencio es permanente cuando brilla la esperanza

“Llegarán a ti muchos adioses, formarán parte de tu memoria y serán tu aprendizaje; sólo alguien se quedará en ti para siempre, cuando aprendas a reconocerlo tu vida será plena”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

La vida es un regalo que no siempre podemos apreciar, basta con saber que fuimos rescatados de la muerte en algún momento de la vida para sentir que alguna poderosa razón nos espera para ser encontrada y es por eso que estamos vivos, que somos sobrevivientes de algo o de alguien.

En lo distante del océano llegó el barullo de gaviotas en busca de alimento, entre las rocas se agolpaba la espuma del mar, el recorrido hacia la desembocadura ardió en el cuerpo de Dayami, ese cuerpo sin definir que se agrupaba y dispersaba de la misma forma que lo hacen las olas del mar, llamémosle cuerpo para sentir que aquella viscosa sustancia de plasma, no estaba inerte y era consciente de todo lo que acontece a su alrededor.

Entre las rocas se agolpaba la espuma del mar

¿Cómo saberlo? Es asunto de la magia de Erandi y ella se percató al momento que “La Diosa del Río” había encontrado el camino hacia un diferente escenario, un hábitat más violento y de sabor intenso. Erandi se dijo para sí:

<Hemos llegado a la segunda etapa de este recorrido, nada impedirá que conozcas  aquello que necesitamos saber querida Dayami.>

Si acaso has soñado con la invisibilidad, posiblemente entenderías cuan fascinante es el penetrar en otros cuerpos y sentir su respiración, latir su corazón dejarte llevar por ellos doquiera que vayan.

¿Qué habrá en la mente de Erandi para reconocer el viaje y entender lo que a otros les es imposible? ¡De qué están hechos los talentos de quienes pueden ver más allá de sus propios límites y diseñar estrategias y saberes!

Tendríamos que ser tan temerarios como ella o más aún que algunos de los dotados con alas en el alma, pero sí a un pequeño le preguntas sobre la lógica de todo ésto sin duda la considerará posible y formará parte de sus ensoñaciones.

La vida nos cambia, nos pone a prueba y nos señala lo territoriales, inefables o limitados que somos, basta con creer que lo imposible es realizable y dejar que el curso de los acontecimientos le dé a estas mujeres la oportunidad de rescatar lo que importa.

Ahora una parte de Dayami se encuentra en el cuerpo de un pargo, sí este es cazado por una gaviota, posiblemente no logrará llegar mar adentro… Otra parte sigue el curso de las corrientes del océano que hoy conocemos como Golfo de México.

Erandi toca su vientre ante la mirada atenta de su pareja que ahora la cuida con más esmero y le pregunta:

-Mujer, dime lo que está pasando tienes rato en total silencio y  te noto preocupada

-Nuestra criatura se mueve, ella al igual que yo, intuye que Dayami ya está en el océano, queda a su suerte y de los depredadores que la acojan o limiten. Es sólo eso amado mío, la suerte de ella es la nuestra y el mar es violento, es lo que me mantiene en silencio.

Ambos se miran y se abrazan con la esperanza de que todo su esfuerzo no sea en vano. Erandi comentó:

-Ella ha aceptado el reto y las deidades la acompañan, su vida ha cambiado para siempre.

Solo resta quedarnos en espera de los momentos que le den una luz de entendimiento a Erandi en todo esto, cada ser que ha partido de la vida de la sacerdotisa del templo de Ometeotl, lo ha hecho para siempre.

Algo las une y eso cambia toda perspectiva de lo podemos imaginar, son tres mujeres en caminos diferentes y con tareas específicas que cumplir, cada una lleva una energía distinta en su ánimo.

Cuando la vida te impulsa a cumplir una tarea puede que todo esté en contra, en ello no reside lo importante de tu meta, ningún ruido o palabra necia será importante cuando sabes lo que tienes que hacer.

Fotografía de la autora: El barullo del mar

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es agradable para todo el que escribe