El poder de la energía vital

“Llegará alguien que interpondrá su voz a la de otra persona para evitar que caigas en una trampa y otro ser intentará frenar tu agudeza y agilidad, tú lo sabrás con claridad”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani recordaba con nostalgia aquellos momento con sus seres queridos y el abrazo cálido de ellos, entendía perfectamente que no sería fácil olvidarlos, pero al mismo tiempo sentía esa necesidad de revivirlos y esto le provocaba melancolía, pese a la enorme imposibilidad de hacer realidad su deseo; con el paso del tiempo y en su convivencia con los sabios de las tierras mayas fortificó su ánimo al introducirse en sus estudios y su manera especial de contemplar el cielo.

Pero siempre hay que estar alertas cuando de sentimientos se trata, aquella noche en la fresca casa de palma que le ofrecieron para pasar algunos días se abrazó a sí misma en aquella soledad sosegada y esperanzadora que la cobijaba en tierras extrañas.

De pronto una visión sin rostro como una sombra voló hasta donde ella se encontraba, en sueños ella lo observó por arriba de su cabeza y notó cuando la abrazó con fuerza por la espalda, dejándola inmóvil y disgustada por el atropello. 

No era un abrazo agradable, más se parecía a una prisión, entonces con energía intentó con dificultad mover el brazo que le quedaba sobre el suelo y gritó con todas las fuerzas que le fue posible al ser sobrenatural que la soltara.

Painani reconoció de inmediato que cuando anhelas algo con mucho deseo, pueden llegar hacia tí, todo tipo de seres, llegan provistos de la energía que poseen para dartela, pero no siempre es lo que tu corazón anhela.

Con el paso de los días conoció a uno de los observadores del cielo que le indicó la importancia de la Estrella que formaba parte de los ciclos de la cosecha; Ahzab Kab Ek, la estrella que despierta a la Tierra. Ellos los Mayas la asocian  a Kukulcán, el equivalente Maya de Quetzalcóatl, para los Náhuatl.

Painani le explicó que para ellos el nombre de esa estrella que no titila y brilla intensa en el cielo tenía el nombre de Tlahuizcalpantecuhtli. Le agradaba dialogar con aquella persona,  conectaba con sus pensamientos, gracias a él pudo reconocer a un amigo que se interpuso entre otros para dar la adecuada interpretación a sus palabras y no hacerla quedar irrespetuosa ante ellos, pese a que no hubiera sido su intención.

Llegó el momento de seguir su viaje, ella no podía detenerse, y agradeció con gran respeto todos los conocimientos que le brindaron, la amistad y apoyo que recibió de todos no lo olvidaría jamás, sabía perfectamente que al adentrarse más al sur encontraría a personajes de la misma cultura maya, ellos poseían un vasto territorio y gracias a ello le fue entregado un salvoconducto para poder recorrer ese territorio selvático con facilidad.

El observador del cielo de nombre Ek Balam le ofreció un pequeño obsequio para que lo recordará pese a la distancia, algo que ella conservaría con afecto. Estas fueron las palabras que le dijo el observador del cielo:

“ Todos los seres del planeta son observadores del cielo, cada estrella tiene un tiempo de vida y es maravillosamente diferente al tiempo de los humanos, recuerda que cada momento que vivas creando y soñando, una estrella velará por ti y querrá saber de tu inteligencia y osadía, tanto como tú de su energía e infinita presencia durante tu vida. Sea el trozo del cielo tu compañía y la presencia mínima de una estrella para acompañarte siempre”

Recibe de Ek Balam un trozo del cielo

Con una reverencia Painani agradeció el pequeño obsequio que le fue otorgado y los conservó toda su vida, ya que con sus grandes recorridos a toda velocidad ella lograba magnetizar de  energía  y transmitirla a aquel trozo de meteorito.

Gracias a este elemento le fue fácil  conjugar las fuerzas de la naturaleza y todo ésto  le llevaría precisamente hacia donde nace la energía vital, entonces aquello que ella descubriría, le sería transmitido a quien ligaría su vida de forma misteriosa a ella.

Un caudal de nuevos conocimientos serían transmitidos a través de la energía electrostática donde toda carga eléctrica en equilibrio les daría un conocimiento compartido del cosmos.

¿Ahora se han dado cuenta de quienes estoy hablando?

Todo lo que gobierna tu energía es iluminado por otros y si sabes reconocer su equilibrio, habrás logrado la magia de lo eterno.

Notas de la autora:

Hay autores que señalan lo siguiente: El culto a Venus persiste hasta el tiempo de los Aztecas, quienes la denominaban Huey Citlalin, la gran estrella, y en su carácter de estrella de la mañana era asociada con Quetzalcóatl.

El significado del nombre del observador del cielo significa “La estrella del jaguar”

Fotografía con filtro gratuito de PicsArt de la autora: “El obsequio del cielo”