Cantos Rodados para la alquimia

“Toda piedra tiene el poder de anclar pensamientos y deseos, jamás lo olvides ”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El paso constante del agua en los cantos de río, los pule y redondea su superficie, en el Papaloapan en aquellos días sus aguas estarían bajo el influjo de la magia que dispuso Erandi en la fuerza vital de Dayami, la esencia de quien fuera una doncella  y ahora por un especial convenio con el universo, una energía convertida en deidad.

En varias culturas del mundo es reconocido el poder de las piedras para transmitir y conservar pensamientos y deseos, esto sería de gran ayuda para hacer llegar percepción y sensaciones a Erandi; cada resonancia, un intuitivo mensaje en la mente de quien necesitaba claridad en el trayecto.

Cantos rodados para la alquimia

Las rocas de río formadas de sílice con el hierro de la sangre de Dayami, fueron  susceptibles de crear campos magnéticos de forma sútil, sin embargo para Erandi eso le bastaba, su capacidad sensorial que en algunas ocasiones le permitía hacer viajes astrales a lejanos espacios, también la habilitaba para entender detalles que a otros les sería fácil olvidar o no relacionar.

Toda energía se confabula  para lograr la magia y con eso bastaba para que los pinceles de Erandi dispusieron sobre la piel curtida del venado los glifos que le darían pistas exactas de lo que necesitaba saber.

Las primeras sensaciones que llegaron a ella eran de total temor, incertidumbre de estar en un cuerpo que ya no existía, la sensación de pánico extremo cuando su pecho fue abierto en el ritual ceremonial y la dispersión de su fluido vital por las escalinatas del templo; la profunda debilidad de perderse en un abismo de extrema soledad donde era imposible pedir ayuda o clamar por piedad.

Posteriormente una sensación de calidez que la embargó al sentirse contenida en el abrazo de su protectora, percibir el frió en un sitio donde había un eco que se repetía dejando rastros de una voz distante cuyas frases eran profundas pero difíciles de entender.

Más adelante Erandi percibió la sensación de vértigo e inseguridad de Dayami al ser arrojada al caudaloso sitio donde cantan las mariposas. Sintió que cada golpe en los cantos rodados la envolvía emitiendo un sonido extraño, posiblemente lo podríamos identificar con algo similar a las notas musicales Fa, Si pero a nadie le consta.

De la incertidumbre a la calma y del total desconcierto al mágico encanto de reconocer su tarea en ese sitio, realmente no fue un camino fácil pero tardaría el momento en que su camino a la desembocadura habría de darse y Erandi solicitó el apoyo de las mismas deidades que le acompañarán con su energía para lograrlo, esa noche exclamó:

“Diosa del río, Dayami tu potencial ha sido encauzado, no temas; la energía que posees es mi fuerza y cada mensaje será resguardado, lo que debes decirme lo encontrarás en el camino, muchas cosas no tendrán sentido para ti ya que tu canto tocará otras fuerzas, no te confundas, simplemente sigue, sigue”

Realmente en asuntos de energías no es fácil reconocer si había una forma en que Dayami lo supiera, si acaso su tarea inspiraría por igual a las fuerzas ocultas que a todas aquellas que captaran su esencia. La vida es eso nos mezclamos con un mundo que no siempre comprendemos, no podía ser diferente para ella, la vida es un instante y Dayami logro que cada una de sus cualidades fueran percibidas por alguien que le tendería la mano, se trataba de una poderosa sacerdotisa que buscaría la forma para continuar su camino hacia la luz de cada conocimiento que tuviera que ser preservado y compartido, Erandi la mujer cuyo amor a la vida y el valor por la libertad la impulsaría a seguir adelante.

Somos tan especiales como podemos serlo, nuestras cualidades a veces son únicas y en otras son las necesarias para cumplir nuestra labor en este camino donde la vida no termina con la muerte, la vida solo termina con el olvido de lo que somos y fuimos para otros.

Notas de la autora:

Características del acero de silicio: https://revistademetalurgia.revistas.csic.es/index.php/revistademetalurgia/article/view/1278

Fa y Si: Elementos químicos o notas musicales podríamos decirlo de esta forma, el hierro está en la familia 8 en el periodo 4 de la tabla periódica y Sílice número atómico 14 y situado en el grupo 14.

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es agradable para todo el que escribe