La flauta quebrada de la doncella

“El cazador no teme al menos que la presa lo atrape antes; cuando no eres la presa sino el sacrificio es tu voluntad la que decide, pero no siempre”

El Mensajero

La Diosa Coyolxauhqui tiene una historia milenaria que quedó incrustada en el alma de los pobladores, se mezcló con la idea de la Virgen quien quedó embarazada por la gracia de un Dios al que aún no se conocía en este territorio, pero que sirvió a los evangelizadores de forma puntual.

Barriendo el Templo en el que ahora meditaba Erandi, fue cómo ella guarda entre sus ropas una pluma y ésta la embaraza del fuerte y audaz guerrero Hutizilopochtli, que nace como adulto desgarrando el vientre de su madre con su daga.

Muy dentro de los pensamientos de la sacerdotisa había otra historia, una que le dictaba su conciencia:

“No es la muerte aquello que los une, ella no renace, simplemente cambia en su andar por el inmenso escenario estelar”

El ruido del tocado de plumas de Tlatoani, se mece con el viento al momento que escucha con atención las palabras de su compañera de rituales y exclama:

  • Tus pensamientos en oídos ajenos pueden ponerte una trampa certera y mortal, no vale la pena poner palabras de razón en los oídos sordos de quienes han creado una estructura para el dominio y la preservación de lo ya establecido.

Erandi le miró con serenidad y con su mano dio un palmo al rostro del hombre que intentaba por todos los medios protegerla:

  • Entiendo que romper creencias que tienen un porqué para otros no tiene buenos resultados, tampoco en mi posición es posible, sin ella no podría hacer lo contrario. ¿Has imaginado que muchos de los observadores del cielo deben pensar de igual forma y prefieren callar? Desde la estrella que humea hasta la vuelta que vigila Tonatihu; si no tuviéramos pleno conocimiento de todos esos datos, ni Tonalpohualli y tampoco Xiuhpohualli darían paso a las festividades del señor del sur; la ceremonia del fuego nuevo llega puntual cuando ambos calendarios coinciden.
  • Así es amada Erandi, el señor del norte ha de esperar su Toxcatl, pero las doncellas han de quebrar sus flautas ante la coincidencia de la que has hablado y no podemos cambiarlo. 

Es importante señalar que aún ahora todos aquellos que forman parte de una idea que los diferencie de los otros, que no se una al rebaño, que intente mirar desde otra perspectiva la realidad, ha de ser señalado si abiertamente se declara ajeno a lo que el grupo piensa.

Pueden ser discriminados abiertamente por su errores, su falta de conocimiento del otro, por no encontrarse a la altura de ciertas circunstancias, puedes ser relegado por que el grupo decide que es posible y saludable para ellos, por supuesto que sucede.

A Hutizilopochtli, entre los aztecas el Sur le correspondía a él y el Norte al señor poderoso de las sombras, el ser al que la decana Ana Pérez Riv le rendía tributo y le reconocía los poderes de lo oculto, Tezcatlipoca, por supuesto.

Cuentan que Hernán Cortez se vale de un eclipse para doblegar a los pobladores, pensando que ellos no lo sabían pero es importante aclarar que contaban con un valioso trabajo de predicción de eclipses a los que temían por el poder que le atribuían desde los profundos misterios que no podían ser doblegados por nadie y es la razón por la que ofrecían sacrificios a Tezcatlipoca en una ceremonia especial denominada Toxcatl.

Tenían conocimiento de la revolución de Venus y los calendarios mencionados arriba Tonalpohualli, contaba con 260 días  y era exclusivo para todo lo relacionado con las adivinaciones;  y Xiuhpohualli con 365, por medio del cual se regulaba el ciclo de las cosechas y los tiempos agrícolas y cuando ambos coincidían se daba la fecha que sumaba 52 años y la ceremonia del Fuego Nuevo era necesaria, de otra forma podría sucumbir el retorno y continuidad de las posiciones y apariciones estelares, donde Marte y la Luna jugaban un papel esencial de igual forma.

Erandi, no concebía que la relación de los movimientos de los astros pudieran detenerse por la sangre de humanos en sacrificio, al universo de arriba le era indiferente, sus trayectos estaban ahí para explicar constantes, pero no podía decirlo y al no lograrlo tendría que valerse de otros medios para que esto se supiera antes de que otros que solo adivinaba, mezclaran sus propias ideas al hecho.

El poder de la mente puede ayudar a veces, en ocasiones no es posible entrar en los pensamientos de otros  con la facilidad que se desea y es la historia quien da cuenta de ello.

Foto de Huitzilopochtli imagen del códice Telleriano-Remensis

Estrella que humea era el nombre que se daba a los cometas

Foto del calendario solar que tiene al centro a Tonatiuh, el monolito de piedra del Sol que representaba para el pueblo azteca al líder del cielo. (fuente Wikipedia)