Todas las aves nos dicen algo

Tal vez debamos atender al llamado de las aves, ellas dirigen su vuelo y su canto con intenciones claras, nos llevan las voces de otros lugares hasta las cercanías del entorno, son el clamor de momentos rústicos y de alarmantes sonidos citadinos.

Pensar que tanto se han alejado para aprender un nuevo sonido, ser dueñas del viento que las transporta y entender que su mirada nos observa en la distancia para sabernos ajenos y al mismo tiempo parte del propio entorno.

Siempre que mires un árbol date cuenta de lo valioso que es, nutre el manto friático, es hogar de aves, realiza la fotosíntesis, y si meditas debajo de sus copas, puede que descubras la magia de un legado ancestral, sin importar la cultura a la cual pertenezcas, nunca lo olvides.

Podemos ser mensajeros, podemos ser la conexión con la maravilla de la vida si sabemos integrarnos a su suave arrullo.