Ese delgado puente que no cruzan todos

Por Ariadne Gallardo Figueroa

A veces te das cuenta que algo no cierra pero tu necesidad de contar con alguien que te escuche, te impide ver la realidad, no quieres verla y sigues por ese camino de chispazos donde no todo es claro.

El peor escenario es que ya no estas dispuesto a ser leal a ciegas y poner todos las manzanas en un solo canasto, entonces sigues compartiendo frutos en otros espacios, con amistad, con sonrisas, esquivando a los que te quieren morder la fruta sin dar las gracias.

Llegas hasta el portal donde alguien decide tomar una parte de las manzanas y no se las come, las deja en su ventana y espera a que las estrellas las iluminen; entonces te hace regresar, quizás la fortuna se ha colocado en el espacio exacto de tus sueños, miras s manzanas y ls valores de otra manera porque integralmente forman más que solo eso.

Lo invitas a tejer una sutil tela de relatos, estos coinciden con los tonos que ambos utilizan, ninguno es genial en todo, son simples mortales que encontraron en sus estrellas y constelaciones algo de complicidad y se arriesgaron a comprobar si esto es verdad, tal solamente es asunto de creer en los astros.

En realidad no hace falta saber escuchar a las estrellas, ellas han estado  ahí desde hace milenios dictando su alerta y su alegría a todos por igual; solo el que sabe escuchar es porque ha aprendido a hacerlo después de golpearse con la realidad que lo mantenía frustrado y atormentado y que no cambia con solo desearlo.

En todo esto no se construye la magia por un tiempo infinito, pero nadie ha llegado aquí permanecer siempre; entonces a veces al primer momento ya sabemos que nos mienten y nos dejamos llevar hasta descubrir de qué se trata, de igual forma cuando es diferente podemos iluminar el trayecto.

Nos sorprende notar que podemos complacer sus términos y verlo mirarse en tu espejo, así avanzamos tomando en cuenta que todas las aventuras tienen cómplices, hasta las más descabelladas e iracundas personalidades pueden formar parte de tus planes literarios. Con los vivenciales el  asunto es aparte, en ellos la sinceridad es un puente angosto y frágil al que no todos les está permitido llegar a salvo al otro lado.

Photo by Flo Maderebner on Pexels.com

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe

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