La luna se acerca a Marte, Painani no lo sabe, sólo observa.

“La maldad no es asunto de sangre, tampoco de raza”

El mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa 

Llegaron momento de presión para muchos pueblos cercanos, ante nada podría detenerse Painani, recordaba con profunda tristeza, ella sabía que tenía muchos puntos débiles y que no podría enfrentar con la agilidad requerida algunos trayectos, sin embargo no podía ser  inclinada a ninguna otra tarea que la propia; el destino y el trayecto la pondría a prueba en variadas y diferentes ocasiones, incluso sin que ella lo previera.

Miró su reflejo en el lago que le sirvió para refrescar su adoloridos pies, no era la visión de la persona que ella recordaba; se dio cuenta que era el día de la ofrenda humana y que aquella daga de obsidiana no penetraba su pecho, sino el de una hermana de raza.

El corazón palpitante sería el catalizador de las fuerzas donde el Tlatoani del templo de Huitzilopochtli, rendiría cuenta con la sangre de una mujer elegida para continuar los tiempos de paz en los alrededores donde el imperio azteca sembraba temor con su poderío.

La noche llegó espléndida y Painani miró hacia el cielo estrellado que junto a la deslumbrante  Coyolxauhqui, se encontraba un astro que la atemorizó por sus fieros tonos encendidos en  rojo y se dijo para sí:

<Posiblemente has bebido toda la sangre de la ofrenda y ahora estás dispuesto al ataque con tu daga para acabar con la belleza y lozanía de la mujer de todas las noches. Has de acortar su brillo, pero ciertamente ella ha de renacer, como siempre lo ha hecho.>  

Hay recuerdos que nos dejan el alma herida y para Painani, su libertad significaba la muerte de otras mujeres, por tanto su compromiso y su riesgo valían la pena de ser enfrentados con valentía, pese al miedo y el dolor que llevaba por dentro.

Hermano o no del Sol para ella, Marte no era reconocido como tal, era un brillo denso y rojizo que amenazaba el fulgor de la radiante Luna, que para ella sería y será Coyolxahqui.

Fotografía de la conjunción de la Luna y Marte Luna en fase creciente en conjunción con Marte.

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s