El Mensajero, La sustancia de los sueños

Cuento Corto de Ariadne Gallardo Figueroa 

“De qué está hecha la sustancia de las penas más profundas, que son capaces de atravesar mares y continentes enteros?”

El mensajero

A nadie le ofrecieron el mejor sitio para volcarse en vivir a plenitud, pero la alegría es un don que nos todos se atreven a portar en toda circunstancia y no es por que no lo desee, simplemente es algo que no es para todos.

Ella me observa con la atención de un buen aprendiz, no ha dejado de preguntarse por qué decidí no verla y seguir con los ojos cubiertos, su voz y sus inflexiones me darán la pista para saber si está comprendiendo lo que le digo, la gente necesita palpar, tocar a los otros, sentir sus miradas y saberse a salvo. No es lo que necesito de ella.

Hubo un tiempo que era necesario y las certezas se esfumaron, ahora quiero que ella aprenda que desde la distancia está la mejor forma de permanecer cerca.

Lanzo mi pregunta y le nombró:

— Painani, ¿Dime si estás dispuesta a hacer la travesía con la atención debida para lograr tus objetivos y llegar al sitio donde el Sol brilla?

< Ella con inquietud me responde,pero se toma su tiempo, no está completamente segura de eso, de hacer el trayecto y salir triunfante, nadie lo sabe y ella tampoco, la travesía no es para todos y no todos la logran, es verdad. entonces la escucho:>

  • Señora, no se si podré hacerlo pero estoy dispuesta a intentarlo y para eso es que he venido a usted para que me oriente y me de las herramientas para hacer un buen trabajo.
  • Las herramientas son tu cuerpo, tus sentidos y la intuición que ya posees y que no es diferente a la de cualquier otro ser humanos, solamente en el misterio del viaje lograrás despertar todos aquellas habilidades que desconoces posees.
  • ¿Acaso el viaje me hará más fuerte?
  • No lo sé, nadie lo sabe es parte de la vida y en ella debes encontrar lo que sea necesario para lograr tus objetivos, Sólo depende de lo que exista en tu mente que logres hacer un buen trabajo, o tires por la borda lo que pudo ser valioso.

Todo lo que cubre el alcance de nuestra alma no basta para que seamos capaces de ser lo que no somos, esas fueron las palabras del hombre que buscaba el alma de pies alados y que haría una travesía de Sur a Norte.

Ella lo sigue de lejos, siente su olor y su miedo
Ella lo sigue de lejos, siente su olor y su miedo

La mirada de la onza lo seguía de cerca, sentía su miedo en el sudor que atravesaba el viento, el animal no se atrevió a tocarlo, no podía, había algo de ingenuidad y arrojo en aquella persona que para la intuición de la onza merecía de todo su respeto.

Hay personas que pueden vivir en medio de las más siniestras situaciones sin ser aniquiladas por los depredadores solamente por el hecho de que las rodea un aura de tal brillo que es imposible no sentirse embelesados por ellas.

Ninguno de los dos tienen las mismas creencias, no han crecido bajo los mismos términos pero algo los ha acercado, ese aliento de una fuerza más poderosa que la realidad que ambos han presenciado, sufrido y disfrutado.

Ella, Painani, hará el viaje porque es parte de un ritual ancestral de su cultura, él lo hará sin saber que hay en torno a su viaje todo un misticismo oculto; lo mueve la aventura, la necesidad de encontrar algo mejor que lo que ha dejado atrás.

Así inicia este viaje, mi presencia podrá mirar el trayecto desde lejos, he logrado la habilidad de no necesitar un cuerpo físico para hacerme presente en aquel lugar donde he sido llamada, pocos saben mi nombre, todos reconocen la fuerza del mensajero.

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Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe