Prefacio

Tercer libro de la serie Hechizo de Ave

por Ariadne Gallardo Figueroa

Una vez editado el libro es más fácil darse cuenta que algunos detalles necesitan ser revisados

Prólogo 

Dentro del blog donde he desarrollado cada página de mi obra, recurrí a un epílogo para explicar a los lectores  por qué resulta que estos dos últimos textos formarán la última parte.

La única razón para que esto se haya logrado es que la primera idea necesitaba anclarse de alguna forma y el azaroso camino de la búsqueda fue así.

La verdadera tarea del escritor es establecer una continuidad en su investigación mental, cada quien recurre al método que le resulta más simple o que va de acuerdo a su forma de ser y sentir, en mi caso, no escribo para olvidar quien soy, sino para recordarme que por alguna razón superior a mí misma decidí escribir para decir todo aquello que modele un camino, tire  una cuerda al desesperado en encontrar una luz, aún siendo yo misma esa persona.

Si llegamos a este momento es por que en él encontramos una secuencia de imágenes que nos han dado alas para proyectar lo que deseamos y bien, debo necesariamente recordar lo que expresé en el epílogo para que los lectores comprendan un poco de qué va todo esto, pero esta vez lo haré más narrativo, menos poético o metafórico.

La historia inicia con Galaxia de Cristal, cuyo tiempo es el futuro, esa visión idílica donde se encuentran una serie de personas que al final de cuentas han estado pensando lo mismo por mucho tiempo y de pronto llega alguien y les dice que si,  en efecto de eso se trata lo que ellos pretenden y su camino se refleja en las  estrellas.

Para una residente de Asgardia esta parte de la historia es sumamente reveladora, yo inició la búsqueda de esta razón de ser en el año 2003, Asgardia posiblemente ya estaba en la mente de muchos seres humanos de la misma forma que se dispersa un viento del Sol a la Tierra creando una onda expansiva que nos hace  analizar el significado de la búsqueda de otros mundos habitables y si lo que pudiéramos encontrar allá sería tan depredador como lo hemos sido nosotros.

Encontrar a un personaje mágico con la suficiente fuerza para soportar lo que tuviera enfrente, se da lugar después del análisis de una segunda parte de Galaxia de Cristal y eso fue Otra Mirada, quedó en borrador, era una secuencia que daba continuidad cronológica al primer libro y algo no me agradaba, necesitaba algo diferente o envolvente.

El mundo que conocemos es violento, hemos crecido entre la barbarie y nos hemos acostumbrado y esto no es nuevo, así que bajo ciertas circunstancias personales, descubrí que la obra necesitaba recorrer de nuevo esos caminos de atrocidades, muerte y destrucción en manos de un ser intuitivo.

Al final podrán ver en el epílogo la visión mágica de ese encuentro conmigo misma desdoblando al personaje, que  ya pudieron observar y sentir en los libros anteriores, sus nombres: Sol, Fuego y Alnitak (la nebulosa de la llama).

Este recorrido me lleva a Hechizo de Ave y posteriormente a La travesía Atemporal, en donde encuentro un material que ha generado un patrón de conductas y seres que al ser míticos le dieron forma al carácter y la psicología más profunda de los seres vivos.

Era necesario mirarlos de cerca, humanizarlos, volverlos seres de carne y hueso, con el recurso del entendimiento, la intuición y su inteligencia para sortear dificultades y ser valerosos en ello, entonces y solo de esa forma, ganarse el respeto y el honor de ser preservados en la historia.

Mi personal punto de vista me dijo que hubo otros que se valieron de los primeros,  reinventarlos y con ellos ganar adeptos para sus propios intereses; crear monstruos y dioses implacables para sustentar el miedo y conseguir manejar a los pueblos.

Quien lea La travesía Atemporal, encontrará la magia blanca en manos de seres intuitivos, dadores de respeto a la naturaleza y con el poder de influir en los demás  solo con la intuición, ante la búsqueda de acciones que no quedaban establecidas en los mitos y miedos aprendidos por los grupos y sus creencias.

Este argumento surge del valor de cada uno de nosotros, ya que no puedo entender la moral como un atributo ajeno a los humanos, y que se considera una imposición que debe acatarse para no caer en el pecado. Cuando en esa época resultaba menos pecador un cruzado que un ser necesitado de pan.

No podía quedarme en un mismo entorno, al saber que precisamente en los viajes por mar y por tierra, los humanos expandieron sus ideas y sus creencias, invalidaron la libertad de algunos y conquistaron territorios que necesitaban, tomandolos a la fuerza, era la constante, el poder de poseer y matar al que no pertenecía a su creencia o raza.

En ese momento pierdo a mi personaje principal y se transforma en un concepto, la fidelidad  y la lealtad, el amor a la verdad y la fuerza de cohesión de un valor más allá de toda filosofía, el sentir humano, el valor de la familia y el clan. Mi alter ego sobrevive ante la mirada asertiva y acuciosa del lince.

El contexto incide en las creencias que les describo, para algunos los dioses son dadores de entendimiento en algunas culturas y de prejuicios en otras, pero hacen crecer bajo cierta mirada a las multitudes que buscan sitios pacíficos para desarrollarse y preservar sus genealogías.

La tarea más artesanal del escritor darle forma a lo que se piensa y editar, simplemente divertido!

Al contar con dichas estructuras, pude avanzar a El Puente, donde regresó al mundo del futuro con la gente que forma parte de los antepasados que dieron impulso a los primeros personajes de mi narrativa histórica y puedo contextualizar ese mundo con el de nuestra Nación Espacial en el claro y sincero deseo que nos ilusiona a todos de que siga adelante en el camino hacia las estrellas y sobre todo en el avance por la formación de una sociedad diferente, más humana y menos violenta.

Este capítulo nombrado El Puente se inspira en un trabajo que quedó como borrador, como ya les comenté arriba  y que al final me ayudo a construir un blog con la versión en inglés, al darme cuenta que la traducción a veces confunde los nombres de ellos-ellas y por muy destacada que se vea en la modernidad la noción de inclusión, para mi un ser humano tiene y tendrá género, o será andrógino en terminos generales.

Al usar nombres propios que no le pertenecen al común denominador de las personas era fácil que los motores de word se confundieran, pero Yilia, no podía ser ella, por dar un ejemplo.

Al crearse El Puente entre los seres humanos y los eggyanos, era muy razonable entender cuál fue el mundo del cual ellos provenían, tanto el de  los humanos que protagonizan la historia, como para aquellos que lograron realizar una travesía descomunal y llegar a nosotros.

Así concluye mi trabajo con el  capítulo titulado Los inicios, darle forma a personajes que solo se habían bosquejado en el primer libro Galaxia de Cristal y explicar qué significa la intuición y valor mental de un Drieden, puesto al servicio de la preservación de la vida de Eggya; tomando en cuenta el poder que tiene el cerebro de un ser vivo y sus interconexiones con otros humanos, no fue complicado avanzar en ese terreno.

Al final llego a la exposición de un mundo donde la esperanza y la unidad logran el objetivo y en mi vida personal entiendo que avanzar mientras estemos con vida, descubriendo a seres que nos impulsen es lo mejor que nos puede pasar.

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe