Abrazarse a la vida en busca de una nueva luz

Los inicios

El Puente, segundo Capítulo 

por Ariadne Gallardo Figueroa 

No hay registro de obras pictóricas, solo aquello que se pudo rescatar en los pequeños tubos de cristal murdoriano; posiblemente con el paso del tiempo ya instalados en las áreas pacíficas de una Tierra hospitalaria, algunos de los eggyanos volviera a pensar en un olvidad talento que tuvo que dejarse ante la presión de lo inmediato.

Toda nación de la Tierra sabe que las manifestaciones de arte se dejan de lado cuando la gente decide hacer la guerra, combatir por el ansiedad  de imponer sus ideas a los otros, quedarán las canciones donde los otros ven morir al hermano y se enaltecen con patriotismo si fueron triunfadores en una cruenta batalla.

Entre los eggyanos recordemos que hubo una época que prohibió las manifestaciones musicales, porque interferían en la concentración de los driedens; todo encuentro crea una diferencia, alienta a otros a imitar al que admira, a replicar sus actos, ¿Quiénes son los iniciadores, los replicadores y los seguidores? Es evidente que de los dos últimos encontraremos muchos más.

Todo esto formaba parte de las reflexiones que flotaban en el aire, tanto en la cabeza intuitiva y perceptiva de Zila como de los propios eggyanos que decidieron abrir su inteligencia y corazón a un descendiente de los antiquísimos celtas, gente que incluso él no llegó a conocer; fue la bisabuela quien se dedicó a indagar en el árbol genealógico de la familia, acerca de aquellos emigrantes del norte en el Continente Americano.

Al llegar con Sofía, su madre, ella noto que su rostro se iluminaba por una chispa diferente, sonriente le dijo:

— Querido hijo, me doy cuenta que has descubierto asuntos que son en verdad importantes. Tu esposa se quedó dormida estuvo con vómitos y náuseas a causa de un medicamento hormonal que le dieron por goteo; ya está mejor e igualmente ansiosa de saber detalles de tu entrevista con el grupo de eggyanos.

Zila la miró y sin decir palabra la tomó por los hombros con cariño  y antes de besar su frente le envió un mensaje que no fue escuchado por los demás que estaban en la sala de espera:

<Debemos reunirnos con el grupo para que les comenté a detalle el encuentro, ellos quieren vernos a todos en la próxima entrevista>

Sofía asintió y abrazó a su hijo con ternura, en eso le avisaban que el aerotaxi ya la esperaba en el techo del edificio.

En el laboratorio y hospital de genética asistida donde recibe tratamiento Citlali, se reúnen al fin Zila y su madre

Tomando con ambas manos en rostro de su hijo señaló:

— Voy a despedirme del bebé que pronto encontrará un hermoso nido en el cuerpo de Citlali, hablaré con Ana para preparar en breve esa reunión, te quiero mucho hijo.

Zila la miró de espaldas, delgada, diligente, mágica, para Zila, todo eso y mucho más, representaba su madre; giró sobre sus talones con agilidad para dirigirse a la habitación donde su esposa se enfrentaba a un nuevo mundo donde dejaría de ser ella para formar parte de un núcleo distinto ante el advenimiento de su criatura, quien llegaba a la vida de ambos por la tenacidad apasionada de un mago y el intenso amor que la pareja se tenía. Al abrir la puerta la miró con el pelo enmarañado y el rostro descompuesto:

—  Ya estoy aquí luz de mis ojos, dime por favor si acaso mi sonrisa te alivia o necesito esforzarme un poco más…

— Zila, amor mio, no es solo tu sonrisa es tu ser por entero, tus pensamientos puestos en mi memoria, tu pasión desencadenada, todo junto me ayuda a soportar estos sinsabores, los minimiza al extremo, eres mi aliento y le das sentido a mi vida de una forma que a veces no puedo describir con palabras.

— Hay tantas cosas que desconocemos amada Citlali, el mundo que vivimos parece un regalo y puede serlo por muchos años, puede modificarse con el paso de los años, pero ya es la historia que ambos fortalecemos, nuestro embarazo cambia muchas cosas y renueva el aliento de un mundo siempre sorpresivo y a veces desalentador. Tu vida por si sola tiene sentido, ahora seremos tres para nutrir nuevos amaneceres.

Ambos se miraron con ternura antes de perderse en un apasionado beso en espera del momento en que su bebé estaría formando parte de cada fibra sensible del cuerpo de su madre y su padre.

La vida puede ser extraña, caótica, pero la dulzura y la pasión creadora es un aliento que fortalece cada tramo del camino por duro que este sea.

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Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe