Ensayo y Error; Vivir o Morir

Los inicios

El Puente, segundo Capítulo 

por Ariadne Gallardo Figueroa 

Zila de golpe comprende la realidad que los eggyanos le explican y reconoce por que en algunas ocasiones Tai asemeja la experiencia de ellos con la de un cristal por el cual podemos ver del otro lado de la galaxia y encontrarnos con una realidad  que no nos es ajena; con total pesadumbre  comenta:

— En el tiempo que nos ocupa 2287, los humanos hemos expandido la población a la Luna, y de igual forma a Marte, si pusieramos el ejemplo de las distantes y desaparecidas Lunas de Pible o Yberil, yo no soy un conocedor pero no es difícil imaginar a Mercurio cambiando de tonalidades y convirtiéndose en una incandescente sol que estallaría repartiendo bólidos de fuego en diversas direcciones del Sistema Solar; entonces todo lo que hemos creado, la expansión a la que nos hemos enfocado y la vida de los seres humanos  de la actualidad que esperan dejar generaciones poblando esos territorios donde sus parientes laboran, dejarían de ser certeros, dejarían de  ser productivos, nuestra historia, cultura, logros y hazañas se verían convertidas en cenizas.

Tai lo observa con atención y asiente, al momento que le da la palabra a Vidra, extendiendo su mano para darle la palabra:

Vidra: no para todos existe el concepto que tienen algunas poblaciones  humanas de “Divinidad” es un arraigo que nosotros desligamos hace mucho tiempo de la filosofía

— Mi padre fue un drieden, posiblemente no para todos exista el concepto que tienen algunas poblaciones  humanas de “Divinidad” es un arraigo que nosotros desligamos hace mucho tiempo de la filosofía tal como la vemos, pero se que usted entiende perfectamente a qué me refiero. Ahora bien, la búsqueda para conectar con otros que no lo son, que no son drieden no tuvo nada que ver con teorías metafísicas, sino con la incesante necesidad de encontrar una salida, de evitar perderlo todo.

Si tiene tiempo le contamos los hallazgos preliminares del pionero Barderian que conoció a algunos del grupo, en esa época Tai era una adolescente en riesgo de caer en la parálisis a la que muchos se vieron expuestos.

Zila mira su celular y les pide unos minutos para hacer una llamada, ya que en verdad le interesa saber más de lo que ellos amablemente desean compartir.

< Madre me puedes decir como va todo el proceso de Citlali, por favor, la entrevista ha resultado de lo más enriquecedora y me pregunto si hay tiempo para que ellos me den más información…>

< Por supuesto hijo está con una intravenosa de gonadotropina coriónica y revisan los niveles de progesterona, el médico señala que esta hormona facilita la anidación del bebé, fortalece el endometrio y fortalece la placenta; sus niveles variaron al estar en condiciones donde la gravedad Lunar, genera cambios, déjame te paso al ginecólogo que la está asistiendo para que te de más datos…>

< Profesor Zila, si habla el Dr. Mariano Alvez, todo va respondiendo satisfactoriamente, estamos evaluando el lactógeno placentario, ya que su esposa estuvo bajo una fuerte carga de estrés con el bombardeo de los meteoros en la estación lunar internacional, las proteínas y glucosa necesitan nivelarse, la oxitocina se inhibió anta la presencia de adrenalina, nos tomará algo de tiempo, vaya tranquilo a desempeñar sus actividades en dos días a lo sumo este proceso nos permitirá colocar con éxito al bebe en el vientre materno…>

Zila regresa al salón donde se han reunido y les pide que prosigan con el relato, es Vidra quien toma la palabra:

— Mi padre se llamaba Yertei, fue parte el grupo con el símbolo del infinito, de acuerdo a lo que hemos aprendido de ustedes sabemos de un matemático y astrónomo alemán August Ferdinand Möbius en 1858 creó una cinta; pero no tiene nada que ver con que mi padre identificara al grupo del laboratorio de Raudek Vilob con algo parecido, en absoluto. Lo que mi padre vio fue el sentimiento de Barderian y la inspiración que emanaba de su ser con solo pensar en su amada Raudek, para Barderian ella era el principio y el final de su universo mental, es por eso que mi padre al mirar hacia la Luna de Medreos y recibir un mensaje de ella supo de quién se trataba.

Cuando mi padre llegó al laboratorio le hizo saber al equipo de este sentimiento lo cual invadió de gozo a la jefa del equipo  y al mismo tiempo facilitó el camino que emprendieron y que no fue nada sencillo.

Barderian necesitaba con desesperación entrar sin peligro a la zona del espacio profundo y se lo hizo saber a Taige:

— Tengo en mi poder una herramienta de la cual no te diré nada hasta que la prueba con éxito, necesito saber  si consigo  convertirla en una aliada en la distancia, me encamino hacia ella la nombraré prueba número 1, no tengo claro cómo asimilar la herramienta de la cual te hablo pero lo dejaré en bitácora en mi escritorio, si acaso no vuelvo, por favor abre mi casa y haz de todo lo que en ella guardo parte de tu investigación, manten informada a Raudek, solo en caso de que no se conozca dato alguno de mi regreso.

Ingerin Barderian anoto en la bitácora de la prueba número 1:

Paso número uno: Extracción de líquido del bulbo raquídeo que inyecto de formas intravenosa en mi organismo.

Paso número dos: Evaluación de mi ritmo cardiaco, aumentó considerablemente y posteriormente se estabilizó.

Paso número tres: Me dispongo al despegue hacia el espacio profundo. Cambio y fuera.

Vidra continua el relato  y señala: 

— Barderian regreso con el cuerpo con quemaduras los medios lo televisaron su alborozo era evidente el nombró a ese espacio El portal del que nace a la luz. Ese sitio ustedes lo conocen como la Nebulosa de la Cueva

Evidentemente la fortaleza del líquido que obtuvo del bulbo raquídeo del cerebro de un drieden fue el primer paso; Barderian se había convertido en el mensajero entre dos mundos, pero sus alcances siguieron, comenzó a crear alternativas para resguardar nuestro conocimiento y pudo rescatar de la paralisis a unos cuantos eggyanos.

Por otra parte mi padre fue testigo del delicado e intenso trabajo que emprendieron los ocho científicos cuando lo nombraron asesor de operaciones.

El tiempo se agotaba y la necesidad de preservar lo fundamental era imperativo, veremos un trayecto donde más allá de toda lógica, estaba la energía de un grupo dispuesto a  lograr lo imposible.

Referencias de la autora:

En el capítulo uno, El puente: Subtitulo: Para la alquimia es menester una llama perpetua.

Fotografía del libro Newton, una biografía breve, de Peter Ackroyd, capítulo XI Adoración del héroe, Pág. 128