La Temeridad puesta en manos de la ciencia

Capítulo El Puente

por Ariadne Gallardo Figueroa.

Hoy comenzamos este post con el primer párrafo del capítulo que está por acercarse a las 140 páginas; dice de esta forma:

Algunos de los más valiosos momentos de la historia todavía siguen presentes en la mente de muchas personas, algunas de ellas imaginan que hubiera sido de sus vidas si la oportunidad de irse de ahí, si el encontrar otros recursos, sí permitirse dejar su entorno de confort, si…

En el caso de los eggyanos esta alternativa no resultaba tan fácil, era necesario, pero ¿A donde? hoy sabemos que la tercera nave está por acercarse a la Estación Lunar Internacional y en los ojos de Algyen y su tripulación brilla la esperanza. En ese momento emite órdenes directas a Vidra:

— Necesito saber si fue archivado el borrador de secuencias genéticas que Raudek elaboró en idioma sondoníta, debe estar en los archivos de silicio; por favor también asegurate que la nota que escribió para entregar a Barderian, ésta ahí; es una nota escrita a mano que realizó a pesar de la parálisis.

— Si, en efecto es la nota que dejó para que Barderian leyera ante los medios a su regreso a Eggya, todo se encuentra en orden, al igual que los archivos y el mapa de ruta que se elaboró con ayuda del equipo que trabajó bajo su mando.

¡Qué valentía, tuvo ella para sostener el sueño de un temerario!

Algyen observa de cerca a Vidra y con una sonrisa en los labios le dice:

— Cada hazaña ha formado parte de una mentalidad temeraria, los sueños de un ser humano puestos en las manos de la ciencia hoy nos han traído hasta este inimaginable lugar; Vamos a dar una vuelta de reconocimiento al satélite natural de los terrícolas para elegir el sitio más propicio para el alunizaje.

Observe, se han quedado sin una antena, les debe ser imposible vernos o escucharnos, no lo se, de todas maneras sus equipos no son compatibles con los nuestros. Algyen miró hacia el resto de su equipo que se encontraba ante los controles y paneles de la nave e interrogó: ¿Alguien recuerda como le llaman ellos a lo que nosotros resolvemos con la palanca sónica?

Una voz entre el grupo se dejó escuchar:

— Ingeniería estructural Capitán, veo que tenemos trabajo que hacer al llegar con la palanca.

Vidra coloca en las manos del Capitán Algyen el archivo de silicio murdoriano, del cual él despliega un holograma que queda a la vista de todos los presentes:

— Estas fueron las palabras que leyó a su regreso de la Luna de Medreos Ingerin Barderian a solicitud de la mujer que supo leer entre líneas los deseos e intenciones del temerario hombre al que no hubiera podido amar sino de esta forma; haciendo su sueño realidad. Fue el primer paso de una secuencia de sucesos que ahora conocemos y que nos han permitido lograr lo impensable.

En medio de la más cruel devastación la investigación de Raudek Vilob puso de manifiesto que siempre es necesario mirar más lejos de nosotros mismos para encontrar respuestas.

Recordemos a Barderian con aquel nudo en la garganta cuando  hizo saber el mensaje de la afamada científica ante los medios de lo  que fuera nuestro mundo raíz:

La nota escrita a mano por Vilob, a pesar de la parálisis para que fuera entregada a Barderian.

“No busquemos culpables, no intentemos soluciones. Es la propia naturaleza la que ha declarado una advertencia y el enfoque para enfrentar el problema no es frontal, sino multidireccional” Raudek Vilob

Los eggyanos levantaron sus puños en alto y exclamaron:

“¡A la memoria de Vilob, Barderian y  Fardeg quienes junto a su equipo incansable hoy nos han traído hasta este lugar!

Imaginar, poner en práctica, analizar y buscar una salida. Mucho de lo sembrado se hará añicos, polvo y entonces ese amasijo que no es fértil formará parte del paisaje y cuenta, ésta ahí;  te da experiencia, te coloca en donde nada se espera pero construye una nueva realidad.

Diseño fotográfico de al autora “Las palabras de la científica Raudek Vilob

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe