De la furia rabiosa, a la pasión creativa

Capítulo El Puente

por Ariadne Gallardo Figueroa

Antes de volver al lugar donde se desató la ira, para muchos incomprensible, es importante señalar que Tai y Ruadek nunca se vieron, cuando la primera buscaba desesperada un sitio habitable, la segunda se enfrentaba con la pandemia que asolaba a Eggya y para ambas el tiempo estaba contrarreloj.

Definitivamente el caso del síndrome de Guillain-Barré, no era la enfermedad terricola con la cual se pudiera comparar la tragedia que vivió Eggya; si tuviéramos que referirnos a una enfermedad para crear un símil, ésta sería la del Mal de Charcot, ya que degeneran las raíces neurales que controlaban los movimientos musculares voluntarios, por lo general no dañaba la función cognitiva  y el sistema sensorial permanecía funcional.

Raudek Vilop encontraría en este aspecto una oportunidad, sin embargo era necesario vivir la tragedia de la incertidumbre para llegar a ello.

Vamos de nuevo a la escena donde rechaza de forma enérgica a la persona que entra al laboratorio, donde el piso esta cubierto de trozos de cristal:

Raudek escucha los pasos y rechaza al hombre que empieza a reprocharle lo sucedido:

— ¡Es inadmisible que le perdones todo, esos arranques de ira son insoportables, tu trabajo de meses ahora está destrozado!

— ¡Contaminado también  con tus pies,  si algo hubiera de rescatable!

— Rau, no comprendo cómo le permites todo esto…

— Galdeg, tal vez él tenga razón y estoy buscando en el sitio equivocado pero no tengo la certeza; necesito más evidencias.

— Dime, ahora el señor “sabelotodo” descalificó tu investigación o simplemente no pudo reconocer lo que hasta ahora resulta evidente.

— Gal, no pienso seguir con esta conversación déjame sola.

Galdeg la observó con un rictus de dolor en el rostro, él sentía una admiración especial por ella, no entendía qué clase de pasión la mantenía ligada a Ingerin, desde su perspectiva era un bruto, colérico  y vulgar desenfrenado;  Lo odiaba.

De eso está hecha la vida de constantes contradicciones y en medio de ellas Raudek vivirá una batalla constante; encontrar las causas y la cura, no tenía parangón.

Ungiendo sus lágrimas miró a su alrededor, observó la puerta trasera por donde salió encendido en furia Ingerin. volvió a sollozar recordando cada palabra y cada acción del hombre que ella amaba.

Se llevó la mano a la nuca que aún latía por la presión que ejerció en ella Barderian, al espetar mostrándole los dientes, muy cerca del rostro con las aletillas de la nariz dilatadas, al igual que las pupilas, encendidas de rabia:

— ¿Acaso no confías? Que hayas encontrado bacterias en las encías de los cadáveres de la isla de Medreos y los eggyanos, no significa que yo sea portador de una cepa ajena.

— No es concluyente, necesito más pruebas para ellos debo mantenerte a salvo, no puedo arriesgar… Debo revisar los hábitat de Murdog, posiblemente no se encuentre el síndrome en los fluidos corporales, la gente comparte esas esferas, son fáciles de llevar basta usar luz de lagertino para contar con un techo provisional. De todas formas debes esperar a que catalogue y analice cada escenario.

Ingerin solamente la rechazó, retirando su mano de la nuca y la miró con fiereza, ella hubiera deseado lanzarse a sus brazos y besar ese rostro que tanto amaba, pero se quedó inmóvil, cuando él en un arrebato de ira exclamó:

— ¡No me mantendré cerca de ti, no volveré a hacerlo! Al momento que arremetió contra lo que tenía enfrente, con ambos brazos lanzó hacia las paredes y aplastó en el piso el trabajo de meses de la mujer que le pedía distancia. Salió por la puerta trasera del cubículo como una fiera, dando un portazo.

El amor bajo ciertas circunstancias se convierte en una furia rabiosa, pero también en una pasión creativa;  a estas alturas sabemos que la fuerza que los unía, no la desató ni siquiera la muerte.

En medio  de la travesía de un grupo, están los sentimientos, el dolor y la pérdida; también la esperanza y la búsqueda incesante de alternativas.

Photo by Steve Johnson on Pexels.com

Nota de la autora:  En la novela Galaxia de Cristal, ISBN 9781980286844 Capítulo 2: El viaje, subtítulo; La pareja con luz propia, se refiere a unas casa de campaña que con luz de un elemento eggyano llamado luz de lagertino se podían convertir en eso.

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Estar en el momento del comentario y poder reaccionar es parte del encanto de escribir, indagar lo caminos de diferentes versiones y motivar a la lectura, es el regalo de todo el que escribe

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