Iquique y la Luna de Medreos

Capítulo El Puente

de Ariadne Gallardo Figueroa

¿Qué sucedía hacia el Sur del planeta en relación a la ubicación de Zila? Es necesario ir un poco atrás en el tiempo para comprender en qué sitios se encontraban cada uno de nuestros amigos eggyanos cuyo punto de convergencia es precisamente donde El Puente concluye y que algunos si han seguido la secuencia con detalle ya saben a qué sitio del planeta me refiero.

Después de su paso por oriente y su visita al área de Malasia, todos se reunieron de nuevo en el chalecito del matrimonio formado por Rolando Alberto y su esposa Paula.

El mundo necesitaba conocer más de lo que  ellos sabían, la forma como su planteamiento de la realidad de nuestro zona planetaria  les daba certidumbre de que nuestros días podrían estar contados como especie, mantenía a la prensa mundial deseando investigar más al respecto, existía la prueba palpable, ellos venían de una zona destruida, pero a nadie le constaba, podría ser un ardid para poblar nuestro planeta con eggyanos y otras razas en situación vulnerable o marginal.

Empezaron las invitaciones para construir sinergias entre los diferentes grupos interesados, investigadores, físicos, ingenieros  aeroespaciales, astrónomos e incluso astrólogos, grupos de místicos y estudiantes de diversas disciplinas académicas.

Por tanto, un grupo viajaría hacia Iquique en Chile; Braulio, Yilia y Tai  y otro más lo haría a Frankfurt en Alemania; Rolando Alberto, Erin y Anay; el primer grupo sería recibido por asgardianos de la zona: Mateo, Gonzálo y Gregorio, en Chile y Stefan en la zona de Frankfurt, albergaría a el segundo grupo.

Posteriormente el grupo de Iquique acompañaría a Tai al norte a cumplir con los asuntos de la universidad donde tenía que comparecer.

Estas fueron sus charlas previas a dichos viajes desde Mar del Plata en la casa de los Barilli, Paula y Rolando Alberto:

Jasic, suspirando señaló, ojalá pudiéramos usar una de nuestras naves para el viaje como lo hicimos aquel lugar de Malasia, podríamos acortar tiempo y costos…

Bueno, advirtió Yilia, debemos respetar las reglas, posiblemente nuestro artefacto es muy cómodo pero a la vista de los habitantes del  planeta da la impresión de prepotencia, es como  denostar los servicios y vehículos propios, a veces pienso Jasic que si hubiéramos llegado en nave terrícola a aquella reunión no habríamos creado esa actitud contraria a lo que en verdad queríamos manifestar a ese numeroso grupo de personas.

Bueno Erin y Anay en breve estaremos cumpliendo con las reglas utilizado pasaportes de la tierra y preparando los trámites para  que todos nos logremos convertir en habitantes del mundo que nos está ofreciendo facilidades para hacerlo.

Bien tranquilos, señaló Rolando, la amistad del pueblo terrícola ha de tener algunas peticiones especiales para darnos eso que llamamos facilidades, la diplomacia es un asunto que debe tomarse en dosis pequeñas.

Horas después, ya en el aeropuerto, se separaron los dos grupos, los que viajaban a Iquique y los que lo hacían hacia Frankfurt, Paula permaneció tranquila en el chalecito, todo ese tumulto de los aeropuertos siempre era agobiante, de algún modo tendría que esperar noticias de los demás, sintió que las fuerzas vitales que en días pasados no le ayudaban, de alguna forma se fortalecen  y agradeció a la vida poder contar con amigos con habilidades que de forma particular la estaban beneficiando en ese trayecto de su vida.

Anay señala: Iquique al disponer todos los arreglos para una Conferencia Mundial, merece conocer los aportes y acuerdos intergalácticos que conservamos en la Luna de Medreos

Anay, guardó el contenido que preservaba información muy valiosa proveniente de la Biblioteca virtual de Abudanaya en la alejada población de los Medreos, donde  había una luna donde la riqueza lingüística de los pobladores cercanos y desconocidos se atesoraba y  cada descubrimiento galáctico, era resguardada por un grupo importante de personas. Entonces señaló:

— Esto nos será de gran utilidad ya que Iquique al disponer todos los arreglos para una conferencia Mundial, merece conocer los aportes y acuerdos intergalácticos que nos han permitido coordinarnos con eficacia desde hace algún tiempo. 

Entre los asgardianos había una respetada biblioteca virtual que provenía del ingenio de un respetado poblador de Turquía, sus trabajos por preservar la historia le permitieron ser reconocido por su labor, la cual se convirtió en un legado para generaciones posteriores que lograron enviar información  en algunas de las sondas que fueron recolectadas por los pobladores de la región de Eggya y sus encriptados en silicios  se encontraba en la Luna de Medreos.

De esa forma se comprende que en el año 2287, el conocimiento y el trabajo conjunto de los eggyanos con Asgardia, partía de bases sólidas donde el florecimiento cultural ya contaba con un valioso intercambio que los pobladores de la Tierra entenderían.

Zila nos sabía de esto y por tanto él seguía tratando de entender qué sucedía, cómo es que había una integración tan detallada de sus conocimientos y los nuestros. Pero en realidad el profesor mago tenía la razón, algo estaba por descubrirse que no sería del dominio público y cambiaría la vida de su grupo de aprendices y la de él, para siempre. Pero aún no es el momento de decirlo.

Hay un camino en la oscuridad que nos lleva por pura intuición hacia una  realidad que apenas imaginamos y que al descubrirla su luz puede resultar cegadora.

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