El ángulo que les permitió fluir

Capítulo El Puente

De Ariadne Gallardo Figueroa

Un poco a ciegas, ellos, los alumnos del profesor Zila iban a descubrir un camino donde la vibración sonora no era perceptible, una zona  altamente sensorial que desconocían. Lo primero que hicieron fue notar que cada eggyano invitado a la entrevista acomodó sus sillas en un ángulo de media luna:

Cada uno ocupó sus puestos para comprender una realidad que desconocían

En una esquina de la media luna está Yilia, señaló Ofelia y preguntó quien deseaba ocupar ese sitio, a lo cual Masym levantó la mano y entre todos los alumnos movieron las sillas del módulo educativo cuya estructura ovoide les facilitó las cosas.

Zila apuntó:

— De un lado vamos a ponernos los que somos auditorio del otro los eggyanos que asistieron en compañía del fotógrafo Braulio  y el reportero Daniel.

Beatriz dijo que Tai estaba en la esquina opuesta de la media luna y se anotó para ocupar ese puesto.

Jorge reconoció que Braulio estaba junto a Tai y formaba un triángulo isósceles con relación  a Yilia y tomó su asiento.

De esa forma cada uno de ellos se fue colocando en un sitio hasta completar sus representaciones de acuerdo a los 9 eggyanos y los dos asgardianos, 11 jóvenes estudiantes analizarán a profundidad cada movimiento de los que fueron entrevistados a pocos días de su arribo a nuestro planeta Tierra.

Zila lanzó la pregunta ahora, sin tomar en cuenta lo que les preguntaron y de acuerdo a lo señalado por  Ofelia díganme ¿Quién de ellos antes de contestar hizo algo o dio a entender alguna acción que no fuera perceptible y con qué parte del cuerpo?

Mazym se levantó de la silla y apuntó:

— Con temor a equivocarme, asunto que puede ser comprobado en el monitor la mirada de Yilia por lo general no está mirando al auditorio, él observa a Tai y posteriormente ella no le sostiene la mirada, sino que inclina la vista hacia Braulio.

— Bien, afirmó el profesor Zila, anotemos la línea en el cuaderno.

Ofelia que ocupaba el sitio de Daniel destacó los siguiente:

— El único del grupo que observa al auditorio y fija la vista en aquel que pregunta, gesticula con las manos y voltea la cabeza hacia sus compañeros es Daniel.

Zila afirma con la cabeza y pregunta:

— Entonces, ¿Ofelia, lo consideras el foco de atención del público y al mismo tiempo el distractor?

Ofelia se levantó y gesticulando con las manos y la cabeza afirmó: 

— Definitivo es en su calidad de reportero a quien el público y los otros reporteros de la prensa mundial  consideran el mediador y mientras lo ven a él los demás elaboran un patrón coordinado para que nada se les vaya de control.

Pablo intervino señalando que en realidad había sido muy poco el tiempo desde el arribo de todos ellos a la Luna, cuando la nombraron la escala estratégica y el conocimiento de nuestra cultura. La pregunta es, si realmente ellos nunca dejaron de estar en comunicación con Tai, ella por qué no lo dijo.

Dayli se puso de pie desde la ubicación que se encontraba representando a Jasic y apuntó:

— Posiblemente por que se hubiera considerado un plan programado y por muchos una estrategia de poblar a la tierra bajo el subterfugio de querer mostrarnos realidades que desconocemos.

Zila se levantó y advirtió que si ellos hubieran realizado la entrevista después de meses de estar en la Tierra, posiblemente a la mayoría le hubiera resultado normal, sin embargo cuando un reportero preguntó cómo era posible que tuvieran un conocimiento tan amplio de nuestro entorno ellos argumentaron que todo era gracias a la operación que ellos llaman “Sodonita”

Aby tomó la palabra:

— La información contenida en las sondas es muy general y además en cuanto al tiempo que fueron enviadas hay una distancia enorme profesor, ellos mismos destacaron a Carl Sagan, pero la forma como fue abordado el tema causó emoción en el público asistente, ¿Lo recuerdan?

En la mente de cada uno de ellos estaba vivo el recuerdo de ese momento que provocó ovaciones:

Fue la pregunta de una mujer joven quien se apresuró para levantar la mano y pedir a Tai que le indicará cómo había llegado a nuestro planeta, que la guio y que distancia había recorrido en el intento.

Tai accedió gustosa a explicar que ella había desobedecido las órdenes del comando, los abandonó ante la encrucijada de ponerlos en peligro en la incesante búsqueda, en su cabeza lo único importante era encontrar mejores sitios para volver a empezar, con mediciones espaciales se dio cuenta que los planetas que giraban en torno a la estrella central correspondían  en gran medida a los hallados por un grupo de exploradores,al rescatar una sonda espacial;  si los planetas giraban y en la órbita entre Marte y Júpiter estaba un cinturón de asteroides, el lugar del cual provenía el mensaje,  era el tercero después de la estrella llamada  El Sol.

Hubo una ovación todos sabían y tenían conocimiento, ella refería la hazaña donde Carl Sagan dio al mundo hacía muchos décadas  atrás, la esperanza de un encuentro con civilizaciones alejadas de nosotros, le habían tildado de loco, ufano, apasionado de la ciencia y temerario ante la posible invasión de depredadores espaciales. En realidad muchos ya habían perdido la esperanza, reconocían las grandes dimensiones que se tendrían que recorrer y sería imposibles para los humanos, aun en la época actual donde acontecen estos sucesos.

Tai entendió el entusiasmo y extendió  su mano, en afán de calmar el ánimo de los presentes, el silencio volvió, y una persona más en  se animó a preguntar por qué tenía tanta certeza de que la humanidad le haría caso en aceptar el reto de salvar el planeta:

Tai respiro hondo y añadió que había contado con la enorme oportunidad al conocer a  un apasionado de la historia, su amigo Rolando Alberto y gracias a sus charlas ella entendió lo que la humanidad había experimentado desde las épocas más remotas, en definitiva, creo firmemente que despegarse de los criterios, las costumbres, valores y tradiciones no es algo para lo que la conciencia humana está preparada. Si, admito que  solamente los instantes catárticos, permiten renovar la forma como se mira el presente de una especie.

Zila se dio cuenta que la clase ya estaba por terminar y les dijo a cada uno de sus alumnos:

— Les voy a pedir como asgardiano que piensa a favor de la humanidad y considerando el estrecho lazo que hay entre nosotros y los eggyanos, que todo lo que estamos descubriendo no sea parte de sus charlas de café. Si hay algo que está por descubrirse debemos conservarlo para nosotros. Seguimos con el análisis mañana. Gracias por su actitud y su positivismo en esta investigación.

Lo que están a punto de descubrir puede ser algo que abra la puerta a un camino de luz, acercarte a valores vitales y es complejo poder filtrarlos sin paciencia.