Su más grande anhelo podría perderse para siempre

Aquel día Zila regresó nervioso a su casa les había solicitado total concentración a sus alumnos, pero él era conciente que los adolescentes, se distraen, tienen sexo, salen los fines de semana a tomar alcohol y a veces esos tres puntos mencionados son llevados a los más grandes excesos, definitivamente mucho  más allá de lo conveniente. Pero es la vida y la vida es para eso para vivir, pese a todo ello él estaba  contento de que su clase diera motivo de entusiasmo y les resultara divertida.

Con la voz solicitó a su comando de casa que encendiera el canal privado de su computador y abriera la carpeta a red bajo el título de estrictamente confidencial.

Nervioso observó con desaliento que lo que esperaba no tenía ninguna solicitud, de pronto sonó el teléfono era su madre:

— Zila, hice mole y pensé que podrías venir a comer a casa mañana que es día aparentemente libre dentro de todas tus ocupaciones, le puse chocolate oscuro como te gusta.

— Mamá, claro que voy sabes cuánto me agrada que te preocupes de mi y que me consientas

— ¿Cómo está tu esposa que sabes de ella?

— No sé mucho, a veces ella  envía mensajes crípticos un poco oscuros para poder definir si lo que me quiere decir es lo que entiendo. De ahí en adelante sigo con mi trabajo y estoy tenso, no tengo resultados en la página del banco.

— Ya me lo has dicho querido Zila, no observan lo que tú necesitas, ten paciencia, nosotros podríamos convocar a los perfiladores para que te ayuden en eso.

— No, absolutamente no, es muy riesgoso, no quiero despertar aquello que no pueda controlar, prefiero esperar con paciencia. Además sabes bien que no es el único recurso, aun cuando sería muy gratificante.

Te veo mañana madre, cuidate dile a papá que prepare el ajedrez, me quedaré incluso a cenar con ustedes, besos ma.

Por la ventana lucía la esplendorosa Luna en cuarto creciente, Zila la miró y dijo:

< Si, no te lo creas a veces son mentiras piadosas, pero esta vez le hablé con sinceridad, en 13 días tenemos una cita especial amiga Luna, no lo olvides, si decides que es el momento, lo dejo en tus manos.>

Manualmente cerró la carpeta que tenía frente a sí en el computador, y se digo:

<Mi más grande anhelo podría perderse para siempre, pero no me rendiré>

Aquel hombre lleno de vitalidad y alegría, solicitó de nuevo al  equipo que él abriera unas páginas de consulta y siguió con su trabajo escuchando música de lluvia y cantando con esa voz dulce que tenía:

<Sembremos la semilla, es el momento, andemos los caminos y que surja la magia>

Descubrió la siguiente información:

El Sistema Solar, es una  hélice que viaja a 828.000 kilómetros por hora, necesita unos 225 millones de años para completar una vuelta completa alrededor de la Vía Láctea, actualmente tenemos un poco más de 20 años galácticos, posiblemente los Eggyanos lograron acercarse por el trayecto más corto entre ellos y nosotros gracias a este tipo de movimiento.

Vamos a ver si Masym con su destreza en el cálculo nos puede orientar de una forma adecuada en todo esto, por lo pronto voy a agendar una cita con mi grupo, ellos deben saber que algo muy interesante está sucediendo y seremos testigos de todo eso.

Dicho esto para sí mismo solicitó al computador que lo conectara con Nym:

— Querida Nym, amiga, se que va a ser muy complicado ponernos de acuerdo para reunirnos con los otros pero ayúdame a planificar todo, por favor..

Espero en el chat, palmeando sus manos con ansiedad y tratando de guardar la paciencia para que ella contestara. El se levantó preparó café, regresó al monitor y nada. Meditó en llamar a los otros pero de hacerlo cada uno daría su opinión respecto al día y la hora y el lugar, no era la idea más alentadora así que espero.

Había transcurrido  media hora cuando apareció el texto:

— Hola, si dame las coordenadas, checo las fechas viables y te aviso, Alysa y Samuel están de viaje y dejaron un aviso en el mail y la contestadora:

“No nos contacten, estamos muy ocupados investigando si esto de compartir la vida es útil en más de un sentido o una verdadera pérdida de tiempo; cuando estemos de nuevo en casa nos ponemos de acuerdo si hay algo para ponernos de acuerdo”

Zila sabía que a  esa pareja le gustaba colaborar, repartirse tareas y eso era un buen punto para pensar que sus vidas compartidas les llevaría a buenos momentos juntos, pero nada estaba escrito y cada ser humano es un universo, aún planificando cada trayecto del camino. 

Volvió a ver a la Luna, ella también tenía un movimiento estratégico para mostrarle a Zila un camino por donde lograr lo que se había propuesto, asunto el cual solo sus padres sabían.

Hay una luz y una densa sombra que puede convocar el misterio de una vida diferente a todas las conocidas o comunes, pero a nadie le consta, por ahora solo imaginen de qué se trata.

Fotografía de Mole:  (Foto: ShutterStock)

Nota de al autora:

El increíble viaje del sistema solar