Todo lo que nos separa del pasado

Capítulo: El Puente

Ofelia observó con atención la mirada del profesor Zila, analizar claramente que no le iba a decir que hacer, era su momento para colocar el argumento que sostenía su trabajo de tesis, y les dio la espalda a todos por concentrarse en la pizarra que tenía al frente y anotar, conectó el nivelador de temperatura de la superficie para que no se desvaneciera lo que iba a escribir en ella y dijo:

— Hablaré de todo lo que nos separa de lo que somos como historia, de lo que no somos y no podemos entender de los extraterrestres, hasta ahora.

Tai o Taige como le dicen habitualmente los de su raza, recorrió la impresionante distancia que cualquier lector actual de kilómetros puede medir y que es de:

                2.5543972275971E+14 representaba los 27 mil millones de    kilómetros

         Si tenemos en cuenta que un año luz equivale a:                                                9.460.730.472 580,8 km. Realmente la cifra no es tan alta si consideramos 

que el Universo tiene aproximadamente 879,245”’710,860”384,000’000,000 km de diámetro.

<Dicho ésto apagó la temperatura del pizarrón, el desperdicio de energéticos era considerado poco ético y una falta de respeto civil>

Sin embargo, para cualquier humano normal fisiológica y psicológicamente esto no es posible, por tanto compañeros aquí presentes, ellos de ser humanos han logrado transmutar a algo impredecible, o simplemente su salto por escalas los ha habilitado para establecer asentamientos temporales en territorio de alta peligrosidad.

Al respecto ellos no han hablado, pero el único sitio donde los humanos podemos andar desnudos es este tercer sitio rocoso del Sistema Solar, con condiciones viables para la vida que es La Tierra. Como asgardianos tenemos asentamientos que compartimos con otros humanos en la Luna y el hábitat de la órbita es una realidad pero se necesita entrenamiento especial para ser un trabajador en esa área y la permanencia es limitada.

Considerando mi argumento y desde el punto de vista diplomático, puedo entenderlos, puedo aceptarlos, pero hay un retraso que no sólo es tecnológico entre ellos y nosotros.

Zila pidió la palabra y recordó a la clase:

— Ciertamente como asgardianos somos los primeros en haber generado una sociedad atomizada, entendimos el verdadero sentido de lo que los antepasados no comprendieron ante el descubrimiento de la bomba atómica, salvajemente la utilizaron para destruirse. Nosotros hemos modificado el paradigma desde el punto de vista de las ciencias sociales, hemos logrado romper el núcleo y los clanes cerrados del planeta. En eso definitivamente también nos diferenciamos de las culturas ancestrales cuyo valor al terruño, el aprovechamiento de la tierra como madre de una cultura los dignificaba y orientaba a protegerse de los otros.

La tierra que ha permanecido a la misma familia significaba el todo, nosotros con algunas limitaciones hemos avanzado a crear relaciones extendidas no sólo en una región con el mundo en general.

Laura que escuchaba y escribía apuntes sobre todo lo que se decía pidió la palabra, a lo cual Ofelia accedió:

— Posiblemente avanzamos en el mismo sentido, ellos, los Eggyanios no usan apellidos se vieron obligados por las circunstancias a constituirse en un clan galáctico, por decirlo de alguna forma.

Ofelia retomó la charla y señaló:

— No deseo ahora desviarme del punto que me ha traído hasta aquí con una pregunta que el profesor me hizo, en el sentido que ellos mencionaron que nosotros mismos los habíamos llamado años atrás y tiene relación con lo que dices acerca del “Clan galáctico”, si ellos son capaces de recibir la frecuencia de onda cerebral de los humanos. Por ejemplo cada uno de nosotros se expresa en condiciones normales: Oscilando entre los 25 y los 100 Hz, aunque su presentación habitual está en torno a los 40 Hz.

¿Qué les permite a ellos incrementar los niveles de oscilación sin daño estructural cerebral, si acaso fuera el caso? Tomando en cuenta las extraordinarias distancias prefiero pensar en lo aquello que mencionaron en una de las entrevistas:

Fue precisamente la sexta pregunta, inmediatamente después de la pregunta de la mujer de avanzada edad que habló de su bisabuela.

<Ofelia abrió su ordenador y con un dispositivo proyectó en la pared del módulo estudiantil el video de esa ocasión>

Observen: La sexta pregunta no se hizo esperar y obvio antes de iniciarla la persona que elaboraría la pregunta  era un asgardiano de nombre Zelig, les agradeció su visita y les solicitó expresaran a los humanos de la Tierra como habían bautizado el arribo de varias de las sondas enviadas por Asgardia como códigos sondonitas  y el valor que tuvieron para ellos y ahora para todos en conjunto, creando la tan anhelada unidad de la humanidad.

Varios de los presentes miraban al asgardiano con gran curiosidad, no era del todo conocido que aparte de las agencias internacionales, también Asgardia hubiera lanzado sondas con información sobre los humanos, como aquella tan recordada del pionero y divulgador Carl Sagan.

Muchas gracias Zelig sin duda es una pregunta que ahora mismo nos permite estar en comunicación con cierta fluidez, la aportación de las sondas nos ayudó a realizar  un estudio minucioso de la forma de comunicación que se desarrollaba en un sistema al que no habíamos logrado detectar, tampoco sabemos si correspondía a una lengua por planeta o si había la posibilidad de que un mismo planeta tuviera esa inmensa variedad de lenguas.

Ahora lo entendemos, si les dimos por nombre “Códigos Sondonitas” quiero decirle que en diversos lugares de la periferia de Eggya se habla, alemán, francés, inglés  y español de una forma donde el sincretismo por modos y costumbres, les causaría gran curiosidad, por poner un ejemplo uno de los platos más deliciosos de la zona son los gusanos de Odé  y mencionarlos en alemán es algo peculiar: O’dé Würmer.

Zila intervino para agradecer la impecable presentación de Ofelia, todos estaban sorprendidos y reflexivos respecto a lo que estaba sucediendo, definitivamente era fascinante.

Photo by Anni Roenkae on Pexels.com

¿Cuánto mide el universo?

Las ondas cerebrales

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Estar en el momento del comentario y poder reaccionar es parte del encanto de escribir, indagar lo caminos de diferentes versiones y motivar a la lectura, es el regalo de todo el que escribe