Cinco meses antes…

Capítulo El Puente:

Se observa una estructura de módulos donde cada uno de ellos conecta una aula de la facultad de ciencias humanísticas, varias personas se han dado cita para atender en la cafetería una conferencia de unas de las personas más cercanas al grupo que en esos momentos resulta popular de forma especial, es un académico de las aulas modulares que se conectan online con los estudiantes de Chile y  Portugal.

Algunos de los alumnos se separan del grupo porque está por dar comienzo su clase, al entrar a su módulo, uno de los jóvenes señala hacia la pizarra e imita al profesor sin darse cuenta que él está por entrar para iniciar su clase y se detiene para verlo en su actuación. Jorge hace el ademán del profesor que al colocar sus libros y herramientas de trabajo, levanta la mano hacia los estudiantes y les dice con energía y entusiasmo:

—  ¡ Hagamos magia ! Sus compañeros se ríen de su forma exagerada de proceder y casi al unísono todos se quedan callados y muy serios, han notado la presencia de Zila, su profesor.

Aclarándose la garganta el profesor le dice a Jorge:

— Mmmmh! Veamos, ¿Me imitas o te burlas? Lo observa con actitud de reto y sonríe para bajar la tensión de todo el grupo, esperando la respuesta de Jorge quien nervioso responde con rapidez:

— Maestro, en verdad a mi me agrada que nos diga eso, nos hace sentir en un mundo distinto, ese mundo que usted nos ayuda a recordar, no sabemos si seremos maestros ascendidos en algún momento pero la experiencia es vibrante.

Zila lo observa con atención y le agradece juntando ambas manos en actitud de respeto y le invita a sentarse para dar comienzo a la clase que les espera a todos y que los lleva a mundos distantes tal como lo señaló su compañero Jorge.

El profesor les da la espalda para anotar en la pizarra con el dedo, gracias al calor del cuerpo humano dicha superficie  permite  dibujar notas. La  modalidad táctil impide el uso de los antiguos gises  ya que el polvo en condiciones de pandemia se había  prohibido varias décadas atrás.

La palabra que ven todos aparecer es:

                                                       Runas

Voltea y observa a los jóvenes, algunos con rostro pensativo, otros buscando la palabra en sus celulares. Entonces les dijo:

— Hoy es un día especial en la vida de todo poblador de la Tierra, pero no muy diferente a la forma como los hombres y mujeres del pasado lo experimentaron, grandes cambios de hoy y de ayer se han presentado siempre. Así que vamos a conectar la energía de dos de ustedes a la energía de las runas, tendremos una semana para el análisis y posteriormente iremos con otros recursos de un sitio diferente del planeta, en el temario que les llegará a sus correos podrán ver el listado de herramientas místicas que pondremos a trabajar con nuestra mente y  de las cuales haremos un análisis histórico  y social.

Necesito dos voluntarios, cada uno tomará una runa, cuando la devuelvan dejenla en las sales del recipiente que ven de este lado, no las pongan con todas las demás. No les diré por qué debe ser de esta forma, es parte de la tarea de investigación.

Con su mirada observó a los pupilos, dispuestos a ser parte de este ensayo, sus rostros brillaban, querían ser parte, pero no fue él quien los  señaló; simplemente dijo:

— A solo dos, de ustedes para empezar, si nos da tiempo elegimos a más.

Por supuesto fue uno de ellos Jorge que de un salto se presentó delante del profesor para elegir una runa. El profesor puso su mano a manera de alto para el siguiente participante, diciendo, espera tu turno.

Miro a Jorge y le preguntó:

— ¿Dime qué mano consideras que es la que deba levantar una runa?

El alumno algo confundido dijo:

— Soy diestro profesor por lógica…

— No le des prioridad a un lado de tu cuerpo, cierra los ojos y observa dentro de tí qué mano está dispuesta a compartir una energía para descifrar este momento.

El joven se rascó la cabeza y dijo con certeza:

— Definitivo lo haré con la que no me rasque la cabeza es la que no está ansiosa.

— Perfecto, adelante. Dinos cuál de ellas es la que elegiste y te ha elegido:

Jorge le mostró a su profesor el dibujo de la runa que tenía entre sus dedos y apuntó:

En verdad no sé cómo se llama, este simbolo profesor, lo único que veo es que es una figura equilibrada, si la dibujo de un lado u otro es la misma.

El profesor le solicitó que la dejará en el otro recipiente y que la dibujara en la pizarra para todos los demás. Le pidió que tomara asiento y se dirigió al grupo que observó el dibujo, minutos después éste se desvaneció.

— Su nombre nórdico es madhr en la época del neolítico aparecen los primeros indicios de su presencia, se extiende posteriormente entre anglosajones, germanos y góticos, cada uno de la un nombre cuya variable es fonética, su significado es el mismo: El hombre primigenio, el que mira al otro de su especie de frente.

Ahora, necesito que nos digas a cada uno de nosotros en el aquí y ahora qué representa esa figura para tí.

Jorge se levantó y con gran decisión dijo:

— Profesor desde que el ser humanos se asentó en este mundo ha liderado a los otros y debe seguir siendo de esa forma, no podemos permitir que los recién llegados de otra galaxia nos vengan a decir qué es lo que nos conviene, debemos estar fuertes ante su presencia.

Zila cruzó los brazos y se recargó sobre el escritorio mirándolo de forma reflexiva e inquirió:

— ¿Te sientes vulnerable y temeroso de que un grupo de seres vivos de otro mundo ahora tengan presencia entre nosotros y  no los reconoces como humano?

Ciertamente la runa representa lo humano, diferenciado del resto, pero lo humano de un lado es tal como tu has dicho antes, una figura equilibrada que si la dibujas de un lado y otro es la misma.

Los alumnos se miraron unos a otros, realmente el tema tenía alcances insólitos. Vieron cómo Jorge se levantaba para trabajar con esa idea y ampliar su definición con la ayuda de los datos que el profesor le daría.

Fotografía: “La Runa Madhr” de Ariadne Gallardo Figueroa

Bibliografía del libro” Oráculo de las Runas” de Pablo Runa que vive en Argentina