El silencio bajo el hielo

Hay sitios donde el eterno florecimiento de Freyja, su lozanía y juventud madura y fértil no son propicios y hay que esperar  con paciencia que la vida vuelva a colocarse altiva y feliz en sus entornos; son los ciclos vivos de la tierra que aún se encuentran bajo una capa de hielo y nieve, el misterio y la intuición del ser que buscaba con afán a Sol, estuvo cerca de la mente adormecida de Espiga.

En la vastedad de un mundo mágico, se preparaba con los instrumentos que le fueron dados para actuar y crear dentro de la arquitectura viable de cada semilla oculta, casi inerte a lo largo de los campos, el florecimiento de nuevos comienzos.

No fue necesario hablarle, simplemente sintió que los azares del destino la colocaban en el alimento de futuras generaciones. El lince boreal le dio a conocer esa parte a su entrañable amiga Sol, a lo cual ella contestó:

< Tal como fue anunciado es verdad, hay muertes que son necesarias y has comenzado tu relato precisamente con el encuentro de dos de mis hermanas muertas y transformadas, en ellas pienso y en ellas confío, ciertamente.>

Ella transformada en un zorro de pelaje rojo como el fuego dio un giro y el lince observó la belleza de sus formas, que aun estando dentro de un macho, no dejaban de agradarle y sentir dentro a la persona que él conoció. Entonces se acercó a Fuego para continuar su relato, por respuesta recibió un tajante gruñido y la demostración de unos feroces dientes:

< El instinto de un zorro está por encima de mi paciencia… >

El lince se alejó de la hechicera y agachó la mirada reconociendo que era necesario guardar distancia y explicarse lo mejor que le fuera posible:

< De los otros sabes mejor que yo que sus vidas transcurren dentro de diferentes aventuras, se igual que tú que quien más te preocupa ahora es Sierpe. Solamente invoqué ayuda para ella y el grupo que apoya para llegar a su destino, no me fue posible acercarme a ella, tan solo la presentí oculta en una cueva. >

Fuego rodeó al lince, quien permaneció en su sitio sin seguirla con la mirada y señaló:

< Ha logrado el respeto del grupo, la han aceptado y saben que no será adoctrinada, al menos que ella lo decida, pero sabemos bien lo que hará. >

El lince se pasó la pata por la oreja y prosiguió:

< Tu aprendiz ha sido cautivado por un sentimiento fascinante y sin duda será un motor para lograr lo que se propone. >

Fuego lo miró fijamente y apuntó:

< No todos logran que ese motor consiga lo que prometieron, prefiero no opinar al respecto >

El lince se movió inquieto y le dijo:

< Después de darte mis impresiones sobre Ave y Estrella, te explicaré lo que impidió que te siguiera. No se si lo entenderás, pero es lo único puedo hacer. >

La hechicera lo miró condescendiente y  dijo:  

< Estoy de acuerdo. Primero desenterremos el trozo de conejo. >

Ambos compartieron el trozo de presa que el zorro había cazado, para posteriormente acercarse al doloroso relato que el lince tenía que contar.

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Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe