El llamado tenía que ser escuchado

Era evidente que las profundidades de la cueva tenían una respuesta o un misterio que era necesario ser revelado, de esta forma Sie, Discutió con los hombres del grupo la forma y los planes como se introduciría al encuentro de ese murmullo que la llamaba desde lo profundo  de la cueva, para los hombres, no era otra cosa que el murmullo de los demonios oscuros. 

Quien había sido su crítico más renuente en el pasado, al reconocer lo determinada que era, decidió no actuar con temor por lo que pudiera sucederle, sabía de su astucia y recordaba la forma como ella lo había jalado con la trenza, hasta tirarlo al suelo para salir a enfrentar lo impredecible, eso sin duda le dio una buena idea:

— Amada Sie, creo que debemos amarrarte por  la cintura con algo de la cuerda que usamos con los caballos, al sentir peligro solo tira de ella para que traerte de vuelta.

La hechicera estuvo en total acuerdo con Amin y accedió, pese a que algunas mujeres del grupo intentaron disuadir su osadía  y dejarle la tarea a cualquier otro hombre del grupo, ella con seguridad y sin guardarse nada replicó:

— El llamado es claro para mi, algo debo aprender allá adentro y mis sentidos e intuición están ligados a las voces de la cueva, no puedo acercarme a ella como una afrenta o con temor, ante ese mínimo destello de inseguridad, perderé todo lo que pueda conseguir o entender.

Todos hicieron un silencio al reconocer que en las cosas de los hechiceros, no es fácil disuadirlos o mirar alternativas más seguras, para ellos las cosas son de una forma distinta,  pueden mirar lo que los otros seres no comprenden.

Sie, avanzó hacia la oscura cueva, le ofrecieron una antorcha y la rechazó, el sonido sería su única forma de orientación y desde luego su osadía y determinación.

Se detuvo en la entrada y avanzó con lentitud, espero a que sus ojos se acostumbraron a la  oscuridad y  percibió una viscosidad adherida a las rocas de la cueva, un olor penetrante a humedad… Pensar como réptil era lo más adecuado, sus plantas de los pies no eran suficientes, necesitaba reptar hacia el interior de ese oscuro y peligroso sitio.

Sentada, amarró su falta juntando los tobillos con un nudo fuerte, ahora sus extremidades y torso eran una sola superficie y comenzó a deslizarse a una velocidad cada vez  más rápida. A medida que se hundía en aquel hueco insondable la voz comenzó a ser más grave y profunda.

Entonces recordó a Rowan, en aquel sueño intuitivo que puso en su mente, donde tanto el escorpión como el alacrán lograron  escapar de los poderosos rayos del señor de todos los días que ardían como si fueran mil fuegos.

Pensó para sí:

— < Esta es la posición inversa, no son mil fuegos lo que puede destruirme, en la luz está la respuesta>

“¡Señor de las profundidades que has reclamado mi presencia, te invoco para encontrar respuesta en tus tinieblas, de la misma forma que nace de lo más oculto la vida, de la misma manera que la semilla rompe su capa para lanzarse hacia la luz!”

Un estruendoso sonido rompió contra las paredes de la cueva, y salpicó el rostro de Sie, ella esperó con paciencia por algo más, aferrada a la cuerda con ambas manos.

En la oquedad oscura y profunda se escuchó la voz de una mujer, ella podría haberla  relacionado con alguna de sus deidades, pero no se atrevió a colocarle ningún nombre a su petición por temor a  cometer un error. Sus tierras y paisajes en ese momento eran muy distantes, por lo cual la hechicera con profundo respeto clamó:

¡Te has rebelado ante mi y lo agradezco, permite señora de las profundidades que la vida se abra camino, que nuestro intento de seguir adelante sea recompensado!

Un murmullo distante llegaba hasta Sie como un eco, fuera de la cueva los hombres seguían sosteniendo la cuerda con nerviosismo en sus rostros, cada momento parecía eterno y la incertidumbre crecía.

Un segundo estruendo mucho mayor que el primero, se abrió paso en la oscuridad de aquel misterioso lugar y el siseo de un cuerpo húmedo se acercaba con fuerza hacia Sie, la mujer permaneció incólume, mirando de frente sin temor a lo desconocido.

El rugido sin atenuarse en ningún momento, golpeó de frente su rostro y todos sus sentidos se invadieron de una palabra que tocó cada fibra de su ser, la respiración acelerada de Sie, sintió el cuerpo que le caía encima al momento que escuchó:

¡Обеспечьте безопасность своих людей!” (Pon a tu gente a salvo)

Ella entendió entre el siseo y el golpe en el rostro que penetró en sus ojos y los hizo arder  y el tacto húmedo que palpó en sus labios y lengua, comprendió que en ese sabor a sal, estaba la puerta de salvación de cada uno de los hombres, mujeres y niños que esperaban fuera de la cueva una respuesta. Con una sorprendente sonrisa agradeció y tiró de la cuerda para regresar y llevar la buena nueva a todos los que la esperaban; finalmente exclamó:

“¡Звонок был услышан, спасибо, хозяйка воды!” (El llamado ha sido escuchado, gracias dama del agua)

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Nota de la autora:

Datos histórico del Mar Negro: 

El mar Negro parece ser un remanente del océano o mar de Tetis. Una depresión pudo formarse a partir de procesos tectónicos que comprimieron la tierra, aunque aún no está claro cómo llegó a formarse. Se piensa que al final del Paleoceno la cuenca del Caspio se separó de la del mar Mediterráneo y la cuenca del mar Negro quedó aislada del océano. Su separación definitiva del Caspio sucedió en el Mioceno, pues anteriormente sus aguas alcanzaban este último mar a través de lagunas.

El mar Negro es un cuerpo de agua salada casi completamente cerrado por tierra, al este del continente europeo y al oeste de una pequeña parte de Asia menor. Está limitado por Bulgaria, Rumania, Turquía, Ucrania, Rusia y Georgia.

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

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