Kalb al Akrab: El Corazón del Escorpión

Tres espacios nos vuelven a mostrar la mirada del cielo, para las personas que lo observan, tendrá significados  distintos, la mirada del corazón del escorpión en el cielo, esa noche tendrá como en muchas otras ocasiones un diálogo con la Luna, pero esta vez será diferente en la vida del Clan del Hechizo de Ave.

El trabajo en el taller de Nydam, continuaba con vigorosa energía, aquella mañana sería diferente para el Maestro quien se levantó con un ánimo inusual. Al acercarse a la mesa donde se encontraban los trabajadores, sonrientes, bebiendo y comiendo para alistarse en  la jornada de ardua labor, el hechicero miró con inquietud a un lado y otro en busca del rostro de la joven del cabello corto y se ensombreció un poco al no verla entre los demás.

Ya dispuestos los hombres en el taller Nydam le dijo:

— El trabajo va bien, el hombre que ha pedido los barcos tal vez nos venga a ver en unas semanas, ¿Qué te parece, cómo los ves a todos en su actividad?

El Maestro observó con detenimiento y se llevó la mano a la barba, la frotó repetidas veces y finalmente señaló:

— Ese hombre que está al fondo el de la barba crespa, es mejor tallando madera que cortándole, al fondo en la esquina ese par, deberían trabajar separados, su afán de competencia les hace olvidar al grupo.

Nydam lo miró con cierta admiración y dijo, golpeando sus espaldas con aprecio:

— Eres buen observador muchacho, confiaré en tu buen ojo, ya lo hice cuando elegiste la madera para el corte y en verdad que ha resultado buena.

Levantando su mano cambió la posición de los trabajadores y les alentó a seguir su actividad.

A lo lejos por el patio que daba a la casa de Nydam, el Maestro alzó su mirada y alcanzó a observar el caminar alegre de la joven de los ojos sonrientes. Se sintió confortado, le bastaba con verla de lejos para que su día fuera distinto. Así sucedió por varios días, ella no se acercaba al grupo pero trabajaba en la casa de la hermana en las horas que los hombres lo hacían en el aserradero.

En otro sitio del mundo está Mantis, aún nerviosa por los acontecimientos recientemente experimentados, ella sigue atenta las señales del cielo como cada noche.

La hechicera griega observa con paciencia el cielo y cada noche se alegraba de tener noticias de Fengári, esa noche no estaba sola, la visitaba un luminosa estrella rojiza;  su sola presencia le inspiraba respeto, la hechicera griega le encontraba un parecido similar al guerrero rojo que no titilaba y que apareció cuando ella tuvo que dejar su antiguo hogar junto a Anker y Ariadna.

En esta ocasión sabía que la señal le advertía de los problemas que atravesaba la hechicera del Este, por lo cual salió al patio sin consuelo y sin poder conciliar el sueño y con vehemencia habló con su amiga de tantos años:

< “Η κυρία Φενγκάρι της λέει ότι κάτω από τη γη είναι το καλύτερο καταφύγιο”>

(Señora Luna dile que debajo de la tierra está el mejor refugio)

Mantis observó con detenimiento a la brillante estrella que más adelante sería nombrada por los estudiosos griegos como Άντάρης (Antaris)

Sería precisamente Άντάρης quien en la distancia llamaría la atención de Sie, en el momento que el grupo se había dado cuenta que el hombre que los ayudaría a cruzar el Mar Siniestro había sido amarrado al mástil del navío por los ladrones que los habían atacado.

Ágil corrió hasta donde se encontraba Amin y Abu y les dijo:

— Rowan me habló del escorpión, lo recuerdo con claridad, debemos buscar las cuevas que dejamos atrás, ahí podemos escondernos en lo que curamos las heridas del hombre de la embarcación.

Abu observó que arriba de la cabeza de la mujer estaba la representación de Kalb al Akrab, el corazón del escorpión y comprendió que la señal de protección había sido entregada, con premura se dispusieron a movilizar a los hombres, mujeres y niños que viajaban en aquella intrépida caravana.

Aquella noche de nuevo en la habitación del Maestro, antes de dormirse observaba la palma de su mano recordando el roce electrizante del cabello de la joven mujer, pensó para sí que tal vez había una distancia de edad entre ellos que no le permitiría acercarse a ella, finalmente se asomó por  la ventana de aquel humilde pero reconfortante recinto y observó a la señora de todas las noches dialogando con una bella estrella roja, encendida como las mejillas de la joven. El hechicero suspirando exclamó:

— Me gustaría saber si tu también sientes alegría en el corazón cuando me piensas.

Sin lugar a dudas la misma estrella, aquella noche levantó y despertó  pasiones.

Al igual que en la antigüedad no todos conocemos los nombres de las estrellas en el cielo, nuestra curiosidad nos ha llevado a identificarlas y en el pasado sucedió igual, leyendas que van de boca en boca y que terminan convirtiéndose en algo más que una pasaje en la travesía de una leyenda creativa.

Fotografía de Diego Toscan Estrella Antares, foto tomada el 12/5/2020

Nota astronómica que inspiró este post: El sábado 6 de febrero por la mañana, la brillante estrella Antares aparecerá en la parte inferior derecha de la luna menguante. La Luna saldrá por el este-sureste y Antares se elevará 22 minutos después.

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe