Destellos ancestrales

Ambas hechiceras observaron perderse en las aguas la nave del Maestro, en el momento que aún abrazadas por los hombros contemplaban el maravilloso espectáculo del navío alejándose, Ave señalo con profunda emoción:

— ¿Te diste cuenta del abrazo que nos entregó el Maestro, percibiste lo mismo que yo?

— Por supuesto Ave inmediatamente me di cuenta que no viaja solo, aún se encuentre el tacto suave de la mano de Freyja sobre su pecho, te puedo asegurar que gracias a ello, el tendrá la suficiente valía para enfrentar al más fiero y terco y convencerlo que aquello que ella le hizo ver, eso que forma parte del secreto que nos contó cuando reconoció la redondez del señor de los amaneceres.

— Así es, nunca olvidaré ese momento, tampoco aquel cuando conoció por un instante a quien comparte sus sueños y esperanzas desde la distancia.

¡Qué fascinante es vivir ilusionado, enamorado, emocionado! Me contagia de esa sensación…

— Igual a mí me da fuerza para enfrentar el futuro con un fuego interior que no se apaga. Así es Estrella, al grado que no temo por encontrar a personas hablando en símbolos que no conocemos; aunque te diré que eso se lo aprendía Seagull, así es.

Estrella la observó con atención y le dijo:

— ¿En serio, cómo explicame?

— Ningún humano escapa al sonido de las aves, cada uno de ellos tiene un modo de entrar en la mente de los humanos y decirles si ponen atención en lo que les rodea, el sentimiento que los mueve, la oscuridad y luz que son.

— Mmmh! En todo esto el influjo del Hechizo del Ave nos será de gran valor

— Nada escapa al Hechizo del Ave para protegernos hermana, recuerda la última y trágica vez que lo portamos, en nuestro rostro, provenía de la sangre de un cuervo caído en batalla, nos ayudó a ser guerreras ante la persecución del cazador.

Estrella la observó con pesadumbre, recordando los amargos momentos que vivieron el día que perdieron dos de ellas la vida terrenal y agregó:

— También debemos recordar el momento en que fuimos poseedoras de ese privilegio, cuando el Maestro recibió la sangre del anciano cuervo de Odín, quien antes de partir a Valhalla, decidió entregarnos su sabiduría formando el Clan de Hechizo de Ave.

Ave suspiró y se llevó las manos al pecho, al momento que miró al cielo y exclamó con esperanza y una mezcla de melancolía:

— Tal vez en el futuro volvamos a encontrar el momento de mostrarnos ante el mundo con nuestra señal mágica, amada hermana, todo puede suceder.

No hubo respuesta sino la risa de ambas mujeres quienes alegres levantaron sus enseres para seguir la ruta que instintivamente las llevaría a su destino.

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Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe