Reflexiones a mitad del camino

Me agrada contestar algunas de las preguntas que me han hecho llegar a AGF@lecturasdeary.com

Gracias por preguntar acerca del camino que recorren las ideas

Si el recorrido es muy ambicioso y la estructura de la historia, se extiende hacia un nuevo derrotero, no se limita a Grecia y Egipto, será necesario pisar el territorio por donde llegar a América, de la misma forma que aparece en la línea del tiempo de la historia que conocemos.

Resulta que algunos pueblos de Europa, nos descubren, pero ya existíamos; también se dice que un grupo de vikingos llegaron al norte de América, desembarcaron en Terranova en el año 1000, gracias a los descubrimientos de restos del profesor Helge Ingstad en una expedición financiada por la Sociedad Geográfica Nacional de Noruega, apoyada por Estados Unidos, Dinamarca, Suecia, Finlandia e Islandia.

Esto es muy relevante y sin duda sucede mucho antes que lo hiciera en otra zona Cristóbal Colón  un navegante y cartógrafo de origen genovés, al servicio de la Corona de Castilla. A quien se le ha concedido el 12 de Octubre de 1592

Por su parte Américo Vespucio,  zarpó la primera flota con destino a las Indias en 1496, fracasó. Posteriormente viajó a Portugal para convencer al Rey Manuel I de confiarle tres naves para explorar las costas de Brasil. En esta expedición de 1501 descubrió la Cruz del Sur.

Hasta donde vemos fueron ellos los que buscando las tierras donde había especies exóticas de Asia para comerciar, descubrieron lo que no esperaban.

También hay una conexión especial de mi propio país con los navegantes fenicios, donde se afirma que las naves fenicias llegaron a México en 2700 a. C., tomando el hecho como parte del aprendizaje de los pueblos del sureste, donde habitan hasta ahora los mayas y de alguna forma crean una relación con lo que sucedía en las zonas del altiplano mexicano, donde habitan mis raíces, los aztecas, ya que ellos momificaban a sus muertos con técnicas muy parecidas a las egipcias.

También se dice que algunas plantas americanas como el maíz, el girasol y el plátano eran conocidas en Asia desde hace miles de años.

Por último es interesante el estudio del inglés Gavin Menzies, en la que propone a través del libro “1421, The year China discovered America”, que una flota china había llegado al nuevo continente 70 años antes de la llegada de Colón. Al respecto hay indicios importantes en Yucatán de que esa raza habitó en la época precolombina sus suelos.

Por último y no por ello menos relevante, la cuna de Asgardia surge de la mente de un científico de Azerbaiyán, Igor Ashurbeyli y su intención es recorrer  el planeta reconociendo a todos aquellos que han pensado en la conexión que los une como humanidad, al momento el llamado ha sido escuchado, sin importar raza, credo o ubicación  geográfica en la tierra, siempre es necesario ir a la raíz de un aliento y hacerlo parte del todo.

La raíz vikinga de Asgard, es la razón lógica del inicio de este viaje, pero su identidad se enriquece al reconocerse en el rostro de cada pueblo y nación que comparte la diversidad que somos, las hechiceras descubren simbolismos que las alientan a entender que todos estamos hechos de la misma materia y de los mismos sueños y afirman en cada trayecto que siempre habrá un motivo para compartir la magia y entender al otro en su contexto, pero ellas aprenden a ver en la distancia todo aquello que no les impida o nuble la realidad, definitivamente un camino difícil en un mundo de rituales y tradiciones muy marcadas.

Fotografía “Coincidir” de la autora, Ariadne Gallardo Figueroa