El objetivo vital del maestro

Las hechiceras que reconocemos como Estrella y Ave viajan por un territorio menos feroz en cuanto al clima, recuerdan en su andar las enseñanzas de su maestro:

— Ave, ¿Recuerdas cuando el maestro nos señalaba dos elementos vitales que nunca debemos olvidar?

— Por supuesto Estrella, lo recuerdo, el pensamiento y la memoria deben ser lo más importante, recuerdo que nos dijo que en el momento de vernos en sitios distintos de la tierra sólo esos dos conceptos nos mantendrían unidas.

Estrella observa atenta a su compañera de viaje y reflexiva le interroga de nuevo:

— ¿Crees que esa haya sido la causa por la que nos alejó de él?

— Dudo que se haya alejado de nosotras, nos dejó las señales para no perdernos, por algo Sol nos envía juntas a esa tierra donde se teje un hilo especial, nosotras formamos parte de ese plan. Aún cuando él ya sabía que seríamos perseguidas y era consciente de que no estaríamos juntos, nos dejó un mensaje a cada una de nosotras.

— Todavía no comprendo por qué el vuelo del cuervo tocará el firmamento, pero él señalaba al cielo y aseguraba que esto sería de esa forma.

Dijo el maestro: El vuelo del cuervo tocará el firmamento

Ave, hace una pausa en el camino y se lleva la mano a la boca y mira fijamente a su hermana de viaje:

— Recuerdo esa charla, era de noche y nos dijo, apuntando con insistencia al cielo estrellado: El cuervo, la copa y la serpiente, mostrarán al mundo lo que debe de saber. 

Ambas mujeres se miraron y uniendo sus manos exclamaron: ¡Hugin, Munin!

Llevaremos juntas el mensaje, lo daremos a conocer.

Estrella miró el firmamento que en es momento no era nocturno, sin embargo, reflexiva y optimista, con la mirada puesta en el cielo comentó a su interlocutora:

No estamos lejos de reconocernos en otros rostros, en otras culturas y compartir lo valioso del mundo mágico que somos, aún cuando muchos rechacen la verdad e intenten denigrarnos, lo haremos.

Nota de la autora: Más adelante los árabes reconocerían a Gienah Gurab, o Gienah Corvi en el firmamento, los griegos harían lo propio y dotarán de una leyenda mitológica a la constelación de lo que ellas conocerán por siempre como los mensajeros de Odín. 

El cuervo en diversidad de culturas es considerado un animal tótem, el que permite observar un pasaje a la luz, el guardián de los secretos y mensajero de espiritualidad.

Según el antropólogo Claude Lévi-Strauss, esta ave tenía un estatus mítico, pues muchas culturas la veían como mediadora entre la vida y la muerte.

En el 2013, Andreas Nieder, neurocientífico de la Universidad de Tubinga, estudió la actividad neuronal de los cuervos, descubriendo que sus neuronas son más abundantes  que las de los primates y su configuración se basa en un modelo solucionador de problemas muy especial.

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

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