FUTHARK ante la influencia de otras culturas

Ninguna lengua ha desarrollado su ímpetu y florecimiento sin la intervención de otros seres humanos que han traspasado su territorio, que han enriquecido su cultura y por supuesto, no podemos olvidar a todos aquellos que han impuesto la lanza para hacerse obedecer y prevalecer, aún ahora ante la globalización, sentimos la imperiosa necesidad de conectar con otros seres humanos y matizamos de lo nuestro su propio lenguaje.

La premisa de este post es comprender a los ancestrales migrantes, aquellos que huyeron de la dominación y las cruentas batallas para compartir el pan y el abrigo en otras culturas, los que se fueron con sus leyendas, aquellas que conocimos y que muchas veces modificaron los conquistadores, recordando que a historia la escriben los que ganaron las posiciones de privilegio y contaban con los recursos para esparcir las historias que los dejaban en una posición empoderada, aún cuando no sea totalmente de esa forma.

Hay una característica en Hechizo de Ave que solo pertenece a mi relato, ellas encuentran en el ritual que desarrollan uniendo sus manos a la sangre de la ballena, que simboliza un tótem y guardián de la experiencia histórica. Sin duda Odin, el Dios del norte de los Aesir, estuvo en el árbol de la propia creación del mundo y el cubre a los seguidores con el encuentro del conocimiento a través de las runas que le brindaron gran poder; el poder del lenguaje queda en manos del que lo busca, del que mira en la palabra y sus significados la magia de conectar con el mundo.

Ellas al iniciar el viaje hacia otras latitudes y esparcir la semilla de lo que son y compartir con otros nuevos aprendizajes, dignifican de esta forma al que mira con la luz del conocimiento.

El alfabeto rúnico consta de 24 runas. Las primeras conforman la palabra «FUTHARK». Sin embargo, cuando esta práctica se promovió hacia el norte de Escandinavia, muchos de los símbolos fueron alterados hasta el punto de reducir el número de runas a 16.

Adentrarse en el sincretismo del lenguaje nos abre un camino luminoso

Las formas de las runas sufrieron modificaciones incluyendo las de A/S,C/K,H,J,S y Ng. Estos cambios surgieron luego de la llegada de los anglos, los sajones y los jutos a Grecia, aproximadamente entre los años 400 y 600 d.C. En este momento, fueron agregadas 9 runas.

Aunque no existe documentación en la que aparezcan los nombres de estas runas germánicas, en los poemas de las runas anglo-sajónicas y escandinavas, existen varios elementos que permiten determinar un origen común.

En breve seguiremos con más en la tercera parte de Hechizo de Ave, gracias por acompañarme.