Grandes bolas de fuego

Mantis cayó de bruces en el suelo de su pequeño recinto, la tierra se estremeció con más fuerza, junto a su rostro la vela rota quedó junto a su cara, el aviso de lo impredecible ya no lo era tanto, del cielo comenzaron a caer bolas de fuego. Adolorida noto tres marcas de sangre en su antebrazo, la cabeza, sangraba y su único pensamiento era: Ποσειδῶν, το σημάδι της τρίαινας

¿Por qué decidió marcarla con tal fiereza? En realidad no era la única, en el pueblo debía haber mucha gente con grandes problemas, gente con familias en situación vulnerable ante la fuerza del temblor que rugió por tres ocasiones, destrozando lo que hubiera a su paso.

Se incorporó para ver su vela, sabía que no debía moverla el mensaje era ese y no otro, sus ojos no le dejaban mirar con claridad, después del golpe en la cabeza su visión tenía puntos brillantes, le punzan las sienes. La visión fue estremecedora:

Las táuridas se encontraban cayendo en los cielos del planeta, para la hechicera griega esto representaba mucho más

Al momento golpearon con fuerza a lo que quedaba de su puerta, un hombre maduro con una niña en brazos le pedía auxilio, era su hija y estaba quemada con golpes en las piernas, malherida, tanto como él lo estaba. con llanto en los ojos suplicó a la hechicera:

— Mi mujer ha muerto Mantis, no se que hacer todo está destrozado

— Ayúdame a levantarme de entre los escombros, tengo que ver si  mis remedios están disponibles o los he perdido, ¿Cómo se llama tu hija?

— el varón retiró la manta del rostro de la pequeña y con suavidad la observó,  pequeña semiinconsciente y le dijo: se llama Αριάδνη

Fotografía: “La agitación de las aguas, Poseidón y Tauro” de Ariadne Gallardo Figueroa.

Nota de la autora: Si en efecto son mis propias velas las que me dan pauta para escribir esta historia que tanto me divierte, gracias por seguirme

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe