Llegar al alquimista la tarea más compleja

Para quien escribe este relato puedo asegurarles, empleando un calificativo moderno que llegar  al alquimista se asemeja a atravesar un campo minado, bajo esa tónica seguimos con el relato perdido en el tiempo ancestral:

Luna y la quinta hechicera se animaron a apresurar el paso cuando escucharon el suave arrullo del río que ya se encontraba cerca de ellas, de pronto el viento comenzó a violentarse y cada uno de los árboles que otrora habían sido consejeros y dadores de alimento, de pronto comenzaron a encordecerlas con un barullo que atravesaba su mente consciente; impulsando a la hechiceras a detenerse, taparse los oídos con las manos y terminar en posición fetal entre la hojarasca, con la respiración agitada y el estruendo dentro de sus cabezas.

El viento cesó y un arrullo suave les permitió acercarse a las orillas del río

Algo demasiado portentoso estaban a punto de descubrir y se necesitaba valentía para enfrentarlo, cada árbol en las cercanías del río, se había alimentado con agua del río esmeralda, de ahí provenía la fuerza de sus mensajes, pero no sólo eso era necesario sellar un compromiso y la quinta hechicera lo sabía con total certidumbre.

Pedir permiso a los elementos para que les concediera lo que pocos sabían, no era una tarea sencilla, ambas se miraron e hincadas levantaron sus brazos clamando a la fuerza del universo que les concediera permiso y la fuerza para formar parte de esa prueba única.

El viento cesó y un arrullo suave les permitió acercarse a las orillas del río, entonces Rowan les musitó: “De tu savia a la nuestra, no hay un camino, hay cuerpos de agua esmeralda en muchas partes del mundo, no solo el que conocen y cada sitio es resguardado por un ser distinto, con una voz desconocida para ustedes”

Con un reverencia la quinta hechicera comprendió que se aventuraban en terreno azaroso y levantando la voz exclamó: “Guíame, hemos abierto dos portales”

Los árboles volvieron a agitarse al grado de provocar vértigo y náuseas en ambas mujeres. Rowan volvió a musitar: “Sabes lo que tienes que hacer, de esa forma podrás hablar frente a frente con el alquimista; decide o alejate para siempre”

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Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Estar en el momento del comentario y poder reaccionar es parte del encanto de escribir, indagar lo caminos de diferentes versiones y motivar a la lectura, es el regalo de todo el que escribe