El hilo carmesí guarda secretos

Bajo el influjo del susurro que llegaba hasta ellas fueron convocadas al abrigo de Rowan, cada una de ellas llegó agotada y con el alma partida en fragmentos, bastaba mirarlas unas a otras el cansancio y la desesperanza las mantenía con una tristeza que resultaba incomprensible y dolorosa.

La quinta hechicera wicca sabía que debían dejar ir los pensamientos cautivos en sus dolorosos cuerpos y escuchar el susurro que emanaba del árbol, cada una de ellas entendería algo distinto, todas ellas lograrían encontrar el todo.

Esa conexión profunda y ancestral no era algo que reconocieran en su ser consciente, llegaba porque habían logrado una conexión espiritual única e indivisible, pese a sus heridas todas quedaron profundamente dormidas bajo el influjo el Rowan.

Aquella que dominaba a la serpiente sintió que sus brazos y piernas quedaban inmovilizados una fuerza sobrenatural la doblegó en sueños a no poder dominar su propio cuerpo, de esta forma entendió lo que le esperaba, los retos que estaba por afrontar necesitaban de su total fortaleza.

Para quien el ángel o el ave había dotado con destrezas, reconoció en las puertas de una construcción antigua la llegada de 4 cuervos que graznaban avisando la llegada de 3 palomas grises, comprendió que la sabiduría de una profunda comprensión, debía poner atención a cada detalle del camino. Al-Ghurab, “El cuervo” había dejado un simbolismo definido y la contemplaba desde los cielos de esa noche fatal. Ella era la que brindaba el hechizo de ave a las otras a partir de un emblema de unidad.

Emprendemos una travesía a través de los sueños de las 5 hechiceras que nos ayudan a viajar a un tiempo ancestral
La constelación del cuervo, cuenta con unas 29 estrellas, de las cuales solo 11 estrellas son visibles, esta constelación tiene una magnitud de unos 183,8 grados cuadrados.

La hechicera bajo el influjo de la estrella, comprendió la conexión de los cuervos y el camino que llevaba a un ser superior donde su visión vería algo más que lo que se mostraba al frente de ellas como certeza, sin serlo.

Para quien gobernaba y entendía los ciclos de la luna, comprendió que un modo de ver la vida podría llevarla al encuentro de una paradoja imprescindible para entender el camino a tomar, sintió que podía sostener a la luna entre sus propias manos.

La paradoja impredecible estaba en sus manos

La cicatriz fue la marca del fuego provocado en el paraje donde una de ellas muere, para esta hechicera la vida lleva una marca que no cierra y es un recordatorio de las batallas que cada ser experimenta, su sueño le recuerda la travesía dolorosa del fuego que a la vez que crea y transforma, también destruye. Ella es quien posee el anillo y la marca de la estrella que al nacer le dejó una herida de fuego que apareció con los años y cada experiencia vivida le marcó para siempre y le concedió un poder vital e impresionante, la videncia como un don, su paso hacia el oráculo.

El sueño de ésta última la lleva siempre por parajes dolorosos que deben ser purificados, Rowan le susurra con insistencia una frase fundamental: “El hilo carmesí guarda secretos, eres la única que vio el mensaje, recuérdalo”.

Su muerte no fue en vano ha dejado un legado impresionante

Las muerte atroz de la primera hechicera con la herida mortal que atravesó su pecho le dio el poder para dejar fluir su esencia vital en los huesos de animal poseedor de todas las tradiciones, al vincularse con su esencia dio paso a un elemento adivinatorio que al mismo tiempo llevaría a la hechicera del anillo a conocer todo aquello que aquella muerta en la huida  deseaba heredarle al grupo.

No sería una tarea fácil recordar con claridad cada ruta que el hilo carmesí siguió pero habia una forma de entender el recorrido y la herencia y definitivamente ella la hechicera del anillo iniciaría la travesía.

Publicado por

Ariadne Gallardo

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