¿Cuántas seguimos vivas?

Detrás del tronco de cedro la hechicera medita y calcula cada movimiento, entiende que el cazador no es capaz de ver más allá de aquello que desea poseer y controlar, no ve lo que puede aprender de la fuerza que son todas ellas, hay un legado que entregar al mundo donde podemos co-existir todos, aniquilar aquello que no se comprende es absurdo.

Ella es la quinta, ha permanecido viva gracias a su pericia, lleva consigo el compromiso de preservar lo que importa, lo que lleva siglos en nuestras raíces y sangre; su destino será hilvanar el mundo material al desconocido.

La observo de lejos se que ha de tenderle una trampa al esquivo cazador que se ha separado del grupo para encontrarnos, atento al sonido del viento, lo veo en las distancia haciendo un ato de plumas de pájaro a sus flechas, sabe que necesita distancia y buena visión para atraparnos. Lo que desconoce es que es el hechizo de aves lo que nos da la fuerza para vencerlo.

Es bajo el hechizo del ave que será vencido

Me doy cuenta que debo escapar de la ira que esta a punto de desatarse, la tormenta, aviva el poder del fuego, tal vez ahora se de cuenta de qué estamos hechas; el apacible bosque ilumina el rostro de la más anciana de todas, la ira crece, la vida perece. Huimos por caminos distintos, fuego y compromiso se enfrentan al total desconcierto.

Publicado por

Ariadne Gallardo

Estar en el momento del comentario y poder reaccionar es parte del encanto de escribir, indagar lo caminos de diferentes versiones y motivar a la lectura, es el regalo de todo el que escribe