De noche

La noche tibia, silenciosa y apacible, nada turba su curso, afuera las ramas esperan al viento que agite su calma.

En la noche las ramas esperan al viento que agite su calma.
Afuera las ramas esperan al viento que agite su calma.

Todo es sereno y suave, la vida suspira, nada inquieta, son los mejores momentos donde la libertad se expande. si acaso nos mueve el recuerdo es para atrapar la calma, nada ni nadie aturde la noche; somos libres de mirar la eterna luz de una luna que apenas nos observa, adivinamos su silueta entre vaporosas nubes.

Así entendemos al fin lo valioso de ser nosotros, de fincar estructuras donde no hay ecos de inquietud, tampoco estruendo.

Cuando el alba nos toque el rostro podremos volver a la conciencia de un nuevo dia donde nos espera el mas vistoso y creativo canto de todo lo que somos, ahí entenderás lo que significa la travesía que nunca nadie te mostrará, nadie vive lo que eres, nunca lo olvides.

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe