Las hojas de un libro vuelan y envejecen…

Nada es más alentador que ver amarillearse las hojas de un libro que se ha quedado con nosotros por más tiempo del que llegamos a pensar y nos ha acompañado por los caminos de la vida que recorrimos, dejando su aroma entre nuestros dedos y sus ideas en la memoria. Cada una de sus páginas volará lejos cuando compartamos sus mensajes con los otros, cuando atesoremos lo que nos dijo y lo platiquemos a otros.

Busca dentro de un libro los alentadores recuerdos de una mirada, un caricia, el motivo de una sonrisa o sonora carcajada, deja que te vuelva a hacer buscar en sus páginas el detalle que tanto te agradó; ponerle las notas en amarillo fluorescente que son tus predilectas. Llévalo a donde puede dialogar con los otros en ese librero que huele a roble, en la repisa humilde de tu estudio o en el rincón que sólo tu conoces.

Publicado por

Ariadne Gallardo Figueroa

Escribir es una de las actividades creativas más fascinantes que existe, indagar lo caminos de diferentes versiones, encontrar motivos para acrecentar el cauce de un relato y motivar a la lectura, es una gran motivación para todo el que escribe