Los momentos de la vida

Si todo fuera tan maravilloso como mirar al cielo y sorprendernos de su belleza, pero en la vida hay una infinita diversidad de situaciones que nos harán tambalearnos de vez en cuando y en otras veremos que el camino escampa y en él podemos seguir sin ningún miramiento.

Donde el sol brilla podemos imaginarlo todo, lo mismo sucede en la personalidad de las personas que conviven con nosotros, algunas de ellas son extremadamente transparentes y no cuesta trabajo verlas en medio de nuestros sentimiento, atravesando las ideas que somos y las que ellos mismo nos invitan a compartir.

Algunas personalidades son diferentes, no brillan 
colapsan, se entristecen, sufren de lo que pasa y les sucede, no encuentran asidero en puerto despegado, viven y padecen tormentas que les acompañan para siempre, su vida nos duele, ellos mismos se duelen de tener que vivir, todo es difícil nada vale  la pena, puedo asegurarte que conoces a alguien de esa personalidad que estruja su alma con poderío inminente.
Algunas comparten su alegría, disfrutan compartiendo buenos momentos con los demás brillan con su sonrisa alegre y despreocupada, te consuelan, te hacen reír y les molesta que no encuentres una respuesta, la buscan junto a ti, se dan a la tarea de emprender el camino donde otros necesitan una luz que les guíe; inician la conversación difícil, esa que nadie quiso tocar pues les resultaba demasiado comprometedora.
Nadie es lo mismo, en ciertos momentos podemos estar en los tres paisajes, el recorrido de la vida nos impone un ritmo en el cual deambulamos de la tormenta a la calma y de la oscuridad al soleado horizonte, no siempre acompañados, no siempre diligentes, algunas veces cayendo en el silencio indeseable o reflexivo, pero ante todo viviendo y experimentando los momentos de la vida.

Publicado por

Ariadne Gallardo

Estar en el momento del comentario y poder reaccionar es parte del encanto de escribir, indagar lo caminos de diferentes versiones y motivar a la lectura, es el regalo de todo el que escribe