Témpanos y olvidos…

Nada nos inquieta tanto como una mentira que quiere ser o acercarse a la verdad… Es un suceso para el drama novelesco, ¿Cómo lo plantearías? ¿En que lugar del mundo lo ubicarías?

Sin tiempo, ni espacio, a él no le importó que las circunstancias y toda evidencia lo inculpara… Siguió trazando mentiras una tras de otra y se enredó en ellas al grado de morir en la zanga que él mismo construyó; .algunos momentos lo salvaban del colapso, su apariencia coqueta y su hoyuelo en el mentón eran la divina gracias que pensó lo rescataría de cualquier indiscreción apresurada que cometiera… Pero ella era de otra esencia, no era de piel y hueso, su existencia estaba más allá de todo roce material…

Una sola chispa de valentía lo habría rescatado de la soledad, pero el orgullo pudo más que la realidad que no palpó con sus historias quebradas. Quedó expectante con esos tres puntos suspensivos preparados para el desenlace estudiado y previsto por su forma de  ser, pero no el de ella…

Ella espero con paciencia el momento de  colocar una muralla lo suficientemente alta para que no la pudiera escalar, ni con mimos, tampoco con tragedias, y mucho menos con drama. No era fácil, siempre quedaba la incertidumbre y el  vértigo de aceptar y hundirse en el sueño frenético y apasionado que él ponía en su futuro mediato, como si fuera a convertirse en realidad.

Hay debilidades que no se han hecho para todos y fortalezas que no construyen, ni edifican…



Publicado por

Ariadne Gallardo

Estar en el momento del comentario y poder reaccionar es parte del encanto de escribir, indagar lo caminos de diferentes versiones y motivar a la lectura, es el regalo de todo el que escribe