Algunos detalles se desvanecen…

¿Dónde queda lo que se dijo cuando los detalles nos coinciden?

A la memoria de los sueños rotos

Nadie este preparado para sucumbir ante el estrago de la realidad, por lo general hacemos de ésta un motivo para encaminarnos a buenas relaciones y felices encuentros con la vida; pero de pronto y casi por sorpresa nos descoloca un aroma, puede aturdirnos un dolor profundo, encontramos una realidad alterna que no era la que habíamos imaginado.
Entonces y sólo en ese momento nos caemos de la estrella en la cual viajábamos en alas del viento con alegrías y suspiros, nos descubrimos vulnerables, erráticos y tristes. En ocasiones compartimos los trozos de esa tristeza, buscando que los que la posean, puedan percibir el desasosiego que nos produce y hagan algo por ayudarnos a juntar los pedazos, pero esto no sucede.
No sucede porque para ellos es dolor ajeno, es tristeza acumulada que no forma parte de su experiencia, pocas veces aprendemos que hay cosas que debemos sufrir  en silencio,  que no se pueden unir a las felicidades de los otros. Nos queda el recuerdo de ese momento diminuto de la vida en que ese sueño estaba integro, intacto, solido y fortalecido por la necesidad de que así fuera.

Publicado por

Ariadne Gallardo

Estar en el momento del comentario y poder reaccionar es parte del encanto de escribir, indagar lo caminos de diferentes versiones y motivar a la lectura, es el regalo de todo el que escribe