Por Ariadne Gallardo Figueroa

¿Dónde pongo el amor?

Ese que asoma a mi puerta en silencio

Aquel cuyo rostro no descubro, ni palpo…

¿Dónde queda el amor que tenía forma y ahora es recuerdo?

Sí acaso es el amor creador de universos,

Cuán indiferente se antoja cuando calla.

El ocaso permite al sol bañarse en agua

dar color al vasto mar.

Ahí reconozco pleno

ese arrebato que no es eterno.

Al fin entiendo, ningún amor pertenece a sitio alguno,

está en todas partes, es del mundo entero

Canción de Yaocihuatl es la voz de esperanza de quien reconoce su trabajo por el mundo y que con la ayuda de los iluminados se hará realidad.

Notas de la Autora:

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“Ante los tiempos de cambio harás todo lo que esté en tus manos para buscar aliados, todas esas nuevas oportunidades que se abren ante tí, los nuevos horizontes que aparecen son provechosos, toda sabiduría viene de la meditación. A veces se pierde más en una posición de poder, analizarlo es importante.”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Gracias a los recorridos que realizó Dayami, la conexión con otras realidades le fue ampliada a Erandi, ella observó pueblos donde se complacía a los varones con los que se querían hacer alianzas, utilizando doncellas como parte del banquete, Erandi fue más lejos, siendo mujer comprendió que todo ser humano tiene valores y también necesidades y para ella resultaba más provechoso vincular a los iluminados con posibles benefactoras de sus raíces en un mundo nuevo, personas que no cumplirían un deseo fugaz, serían las facilitadoras de un vínculo que se fortalecería con el tiempo y cuando llegarán todos ellos entenderían con su percepción que en algún momento estarían frente a quienes no eran damas de compañía, sino las mujeres que se convertirían en sus cómplices, compañeras de viaje y aliadas.

Al mismo tiempo tenía puestos los ojos en el peculiar Hora que le fue presentado en la ceremonia del Sol, su visión astral le señaló que eran un ser que no podría romper un poderoso pacto con el rayo y esa era su fuerza y en algún momento sería la tristeza de Painani, pero nadie tiene garantizada la felicidad como una constante y eso lo reconocía tanto ella como la propia Painani quien experimentaba sensaciones nuevas al lado de un hombre de fuego y luz electrizante que le mostraba desde su perspectiva el mundo con otros matices y se había empeñado en convertir un año de su vida en el más grande derroche poderoso de enseñanzas. 

De esa forma el calendario lunar tomaría una simbología nueva que no solo se quedaría nutriendo a la cultura de un pueblo, sería un cúmulo de datos que cubriría la bóveda celeste.

Constelación del escorpión

El Escorpión 

De esta forma unieron conocimientos diferentes para lograr que cada ciclo lunar los dotará de una fuerza  y significado para elaborar tareas de acuerdo al comportamiento de este animal de poder o del que viniera a su encuentro en el siguiente ciclo.

SignoDios
1Cipactli (Caimán/Cocodrilo)Ometeotl
2Ocelotl (Ocelote – Jaguar)Quetzalcoatl 
3Mazatl (Venado)Tepeyollotl
4Xochitl (Flor)Huehuecoyotl 
5Acatl (Caña – Carrizo)Chalchihuitlicue 
6Miquiztli (Muerte)Tonatiuh
7Quiahuitl (Lluvia)Tlaloc
8Malinalli (Hierba Seca)Mayahuel
9Coatl (Serpiente)Xiuhtecuhtli 
10Tecpatl (Pedernal)Mictlantecuhtli
11Ozomahtli (Mono)Patecatl
12Cuetzpalin (Lagartija)Izpapalotl
13Ollin (Movimiento)Tlazolteotl
14Itzcuintli (Perro)Xipe Totec
15Calli (Casa)Itzpapalotl
16Cozcacuauhtli  (Buitre)Xolotl
17Atl (Agua)Chalchihuihtotolin
18Ehecatl (Viento)Chantico
19Cuauhtli (Águila)Xochiquetzal
20Tochtli (Conejo)Xiuhtecuhtli 

Cito textualmente datos del sistema referente al calendario lunar Tonalpohualli:

La piedra del tiempo, lleva labrada la cuenta de los días y el destino, ordenando su propio universo y rigiendo el cómputo de los ciclos, que ajusta la vida de los hombres y los pueblos a la pulsación cósmica, al compás de las estaciones y otros fenómenos que determinan mutaciones terrestres y cambios energéticos, es por eso que no giraba sola necesitaba de un segundo engranaje:

SignoDiosCuerpo
1Cipactli (Caimán/Cocodrilo)TonacatecuhtliVenus
2Ehecatl (Viento)Quetzalcoatl Venus
3Calli (Casa)TepeyollotlSaturno
4Cuetzpalin (Lagartija)Huehuecoyotl Saturno
5Coatl (Serpiente)Chalchihuitlicue Saturno
6Miquiztli (Muerte)TecciztecatlLuna
7Mazatl (Venado)TlalocLuna
8Tochtli (Conejo)MayahuelLuna
8Atl (Agua)Xiuhtecuhtli Marte
10Itzcuintli (Perro)MictlantecuhtliMarte
11Ozomatli (Mono)XochipilliMarte
12Malinalli (Hierba Seca)PatecatlJúpiter
13Acatl (Caña – Carrizo)TezcatlipocaJúpiter
14Ocelotl (Ocelote – Jaguar)TlazolteotlJúpiter
15Cuauhtli (Águila)Xipe TotecSol
16Cozcacuauhtli  (Buitre)ItzpapalotlSol
17Ollin (Movimiento)XolotlSol
18Tecpatl (Pedernal)ChalchiuhtotolinMercurio
19Quiahuitl (Lluvia)TonatiuhMercurio
20Xochitl (Flor)XochiquetzalVenus

Ante esta realidad Hora le mostró a Painani el reflejo del cielo como si fuera un espejo donde cada animal de poder podía ser encontrado en el firmamento y cada deidad perteneciente a una cultura como lo era la de ella, también podía formar parte de lo que otros pueblos consideraban y en cada momento le indicaba:

-Observa Negrita, como es arriba es abajo, nadie escapa al poder del cielo y cuando su fuerza nos reclame entenderemos mucho más que lo que puedes observar ahora, otros ya lo han visto y lo han nombrado, cada cultura y pueblo lo ve desde ese lugar que le permite ser observador y así  le han dado diferentes nombres, entiende que  su esencia es la misma y su poder es para todos, sin importar como los nombres.

Ahora bien, solo el rayo puede mostrarme al animal de poder que debe ser encontrado en un ciclo y te aseguro que Rayo es muy cuidadoso en eso.

Painani no comprendía con claridad a qué se refería Hora cuando señalaba “Cuando su fuerza nos reclame” sin embargo en un texto anterior les di a conocer de alguna forma que sucederá, pero ese viaje por más que el propio Hora se empeñe en convencer a Rayo, no ha de ser compartido, para ella es mejor no saberlo.

La vida nos ofrece regalos únicos y maravillosos de los cuales podemos aprender y compartirlos cuando es posible, son parte de lo que somos y de lo que hicimos en compañía de otros seres a los cuales amamos.

Notas de la autora:

Información del calendario lunar extraído de  https://pueblosoriginarios.com/meso/valle/azteca/calendarios/calendario_lunar.html

Imagen de archivo de la costelación del escorpión.


“Todo aquello que puedes palpar te convierte en dueño de diversas creaciones, una buena parte de ellas no te pertenecen, recuerda que la tierra que eres no es la que pisas, sino la que trabajas siempre pensando en un lugar que no habita tu tiempo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hubo un tiempo en que el mundo no era lo que es ahora, no se regía por las reglas y las fronteras que nos custodian  hoy; sus límites eran otros y todos esperamos que en el futuro ésto siga cambiando.

Es bueno hacer una revisión de lo plantea la historia, cuyo fin último es llegar a lo que ya abordamos, esos años entre el 2800 y 3000  que reconocemos como parte del calendario gregoriano.

Cada personaje nos acerca a lo que recordamos y sus raíces se han convertido en una red de conexiones que no son infranqueables, sino maleables y flexibles, son la urdimbre y trama de algo que no hemos vivido aún y que muchos deseamos; vamos bajo la mirada del trueno a dejar flashazos entre algunas de la páginas que ya se han escrito:

Recordemos por ejemplo aquel desgarrador momento cuando el Maestro tumbado en la cubierta de su pequeña embarcación vikinga sufre y lamenta la muerte de su entrañable tutora Sol y grita entre sollozos bajo la tormenta:

“No  volveré  a embarrarme de tierra el corazón”

Él es consciente de que no pisara de nuevo la tierra que lo vio crecer y eso le provoca un inmenso dolor, pero tiempo después se fortalece creando un sólido espacio en tierras de Dinamarca al lado de Ellinor, la audaz mujer que lo acompañará hasta su final en esta vida.

Así puedo ir señalando a cada uno de los personajes de la historia y su camino hacia el futuro, podemos notar que son muy pocos los que realmente se han de quedar en el sitio donde han nacido porque a donde vayan serán diseminadores  de grandes ideas y se fortalecerán en la distancia reconociendo que la tierra en la cual  trabajen será aquella que los ha de reafirmar más allá de las fronteras como fuertes seres iluminados por una luz que no se ha de apagar.

Si acaso la mayor fortuna de cada uno de ellos reside en saber comunicarse, no es con todos que lograrán ese beneficio, no todos los leerán de la misma forma han de suceder cosas que vistas ante la mirada del presente podrían sorprendernos pero la raíz  de un árbol se comunica de formas insospechadas, por decirlo de alguna manera.

Atiendan de forma especial este pasaje:

Al otro día de los sucedido en las cavernas de Cacahuamilpa, Zila se comunicó con Dayami para contarle la forma como él obtuvo ese nombre, un vocablo letón que significa azul.

Recordemos que el Zila del siglo que aún no vivimos, el XXX, de acuerdo a la abuela y la bisabuela lo consideran finlandés, y no sabemos si la rama de su historia surge allá o en Letonia, pero en aquella época las marcas fronterizas no eran las mismas, tampoco sabemos si en realidad él tiene una raíz generacional directa de los  llegados a Terranova; o de aquellos que habitaron por un tiempo las costas de Portugal.

Sin embargo, por raíz generacional directa o no en el profesor Zila se cumple la promesa de que varias generaciones de hombres llevarían ese nombre. Independientemente de esta reflexión, escuchen con claridad lo que le pregunta a Zila la deidad del río Dayami:

Háblame del río que más recuerdes o más aprecies en las tierras que te vieron nacer”

Zila le responde:

-Recuerdo con aprecio el rio Aura, en ese lugar un recolector de moras y fresas silvestres observó algo que lo mantuvo cautivado;  durante toda su vida no olvidó y lo que te voy a relatar no es algo que se de por hecho, en realidad muchos lo consideraron loco.

Dayami, escucha, esto ahora lo creo y puedo dejar de verlo como una leyenda o la visión de un demente. Con todo con lo que ahora estoy viviendo siento que ese hombre decía la verdad, hay situaciones que parecen no tener explicación racional y deben sin duda ser vistas a través de la magia.

Aquel varón observó a una mujer de piel muy blanca con un vestido vaporoso en medio de la nieve, un vestido blanco, le acompañaba un zorro de pelaje rojo con quien ella hablaba y de un momento a otro el zorro dando vueltas hizo que de su cuerpo se desprendieron luces de diversos colores como si fuera un bello arcoiris.

Esa es la causa por la cual le nombraron Valvo, que significa mirar; muchos lo hicieron a manera de burla, fueron incrédulos, de alguna forma él lo contaba con total seguridad y yo le creí.

Ante este relato Dayami le dijo:

Puedo comunicarme de una forma mágica con los ríos y sé que ellos en algún momento formarán parte de lo que somos y de aquello que pretendemos. Hay furiosas batallas en esta época querido Zila, pero en el futuro habrá otro tipo de batallas que no necesariamente iniciarán los hombres, nuestra labor no termina y cuando sepa de la mujer del vestido blanco y su amigo zorro te lo haré saber.

¿Ahora entienden lo que el tiempo observa y lo que ellos tejerán para el futuro?

Toda experiencia viva que obedezca a razones que van más allá de los rituales rutinarios de la vida, entraña algo que te ha de sorprender y deberás estar atento.

Notas de la autora:

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“Cada uno de nosotros en la vida tiene sus propias experiencias, hay quienes las convierten en recursos literarios, otros no pueden verlas ajenas a sus propias creencias y pueden caer en el peligro de prejuzgar lo que enfrentan; también están lo que saben perfectamente de qué se trata y lo califican en la justa medida sensorial”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella hermosa formación de tierras calizas del cretácico con una extensión aproximada de 2 kilómetros de longitud, y cuyo nombre proveniente del náhuatl significa “Sobre el sembrado de cacao” sorprendió de una forma misteriosa aquella a a los hombres que venían de tierras lejanas aquella noche. 

Cacahuamilpa siendo un lugar de culto a las deidades y  dedicado por los habitantes ancestrales a ceremonias místicas, dejaría una huella gratificante en cada uno de los 8 iluminados; por supuesto que cada uno de ellos vería la experiencia de una forma única y diferente, colocaría el tamiz de su propia cultura y sus propios miedos a lo que vivieron.

Diego se despertó con un grito desgarrador que trató de ahogar cuando percibió el eco que provocaron sus palabras en aquel sitio de grandes resonancias:

-¡Hay demonios, nos están embrujando!

Patricio un poco confundido replicó:

-Yo no pude verle el rostro por más que me esforcé…

Evaristo que siempre era muy analítico preguntó:

-¿Sería la misma persona?

Javier que era un hombre maduro, como bien sabemos el mayor de todos simplemente mostró una sonrisa de complacencia y dijo:

-Yo espero que no, odiaría el hecho de compartirla.

Santiago a quien reconocemos como  el más desconfiado de todos advirtió:

-Me niego a pensar que se trate de demonios, no lo creo Diego, deben ser alguna clase de ángeles o espíritus alegres que habitan estas cavernas; la dulce ternura de sus suaves maneras, no sé, al menos que cada uno de nosotros haya tenido experiencias diferentes, yo estoy un poco confundido.

En gran parte porque dudo que en la vida real existan seres tan maravillosos, su visita fue como el ansiado regalo a una necesidad presente en todos nosotros.

Evaristo contestó avergonzado:

-Te doy la razón Santiago, el sólo hecho de habernos dejado llevar sin oponer resistencia  a algunos de nosotros nos hizo sentir dentro de un acto pecaminoso.

Diego asintió con la cabeza y ocultó su rostro entre las manos.

Javier que nunca pensó que en su madurez volviera a sentir tan gratificante sensación argumento para todo el grupo con alegría:

-Tal vez deberíamos analizar que para la luz nada de lo que ahora vivimos puede ser algo sucio y malvado, posiblemente es la forma como nos demuestran que somos bienvenidos.

Jacobo algo sonrojado señaló: 

-Aún no entiendo por qué no logramos ver sus rostros, pero les aseguro que me abalanzaría sobre ella si lograra al menos reconocerla en algún momento.

Timoteo con una gran carcajada y alzando los brazos exclamó:

-¡Maldita soledad de mierda tal vez respiramos algo que habita en estas cuevas y la imaginación nos ha jugado una treta!

En ese momento rompió el silencio Zila que los había estado escuchando en silencio:

-Yo tuve una mala experiencia al principio, se me ocurrió preguntar si era Dayami el espíritu cuyo cuerpo sentí arriba de mi.

Los siete amigos voltearon a verle asombrados y expectantes de lo que estaba a punto de decirles, sobre todo por que la mirada de Zila era de confusión y vergüenza:

– Entonces de forma repentina la aparición o lo que fuera que nos visitó se retiró.

Todos exclamaron un ahhh! al unísono, entristecidos de que su amigo Zila no hubiera disfrutado de ese regalo extraño y fascinante, cuando Zila levantó la mano en ademán de esperen que aún no termino, todos lo miraron esperando sus palabras:

-Entonces llegó a mi cabeza la voz de ella y me dijo:

“Zila acepta la ofrenda, definitivamente yo no puedo estar presente, a una deidad no le corresponde involucrarse en asuntos de los humanos, hay reglas que no puedo romper y anuncios que no me corresponde hacer”

Zila después de comentar esto con cierta consternación señaló:

-Al poco rato llegó hasta mí una entidad o formación espiritual tomándome de las manos esperó para saber si estaba dispuesto a aceptarla y el resto ya lo saben todos ustedes, fue grandioso.

Estos acontecimientos se dan la misma noche que en tierra ecuatorianas Hora con la antorcha busca y descubre al escorpión como animal de poder de la luna en esos momentos, cuyo mensaje no es otro que la transformación y transmutación e indica el momento de pensar positivamente.

Retornemos a la mañana en que los hombres celebran y se asombran de su experiencia en tierras extranjeras cuando haciendo honor a su nombre Erandi se encamina al amanecer hacia el templo de Ometeotl y es recibida por varias iniciadas a quienes observa con detenimiento y se dirige a cada una de ellas, al centro de la habitación se encuentra una vasija ceremonial de barro, toca la boca de ésta con ambas manos y emite una afirmación ante todo el grupo de mujeres que se encuentran ahí, 8 doncellas que la miran con una espléndida sonrisa.

“La ofrenda refleja lo que eres”

La sacerdotisa del templo levanta una mano al momento que gira sobre sus talones y observa en el umbral de aquel recinto a un hombre con una vara ceremonial a quien insta a seguir el camino junto al grupo que lo acompañará hasta las grutas de Cacahuamilpa.

El hombre con una reverencia se retira a cumplir con su tarea, de espaldas escucha a Erandi exclamar a sus iniciadas:

La ofrenda fue recibida con agrado, les deseo fortuna y dicha nuestro sello ante el futuro ha sido decretado.

Cuando recibes un regalo inesperado pronto te darás cuenta que el universo hace pactos que solo la luz conoce.

Notas de la autora:

Composición fotográfica de la autora: “La ofrenda refleja lo que eres”


”Toda mente curiosa indaga, se comunica y busca que su interlocutor haga los mismo; el pasado se presenta para hacer análisis del presente, observa en tus raíces y desde ahí lanza todo lo que quieras que adopte el universo como propio”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella mañana bajo el brillo testarudo y tenaz de los rayos del Sol Painani se dispuso a caminar hacia la zona donde su ritual estaría acompañado de los símbolos de su propia raíz cultural y se dirigió al osado compañero que ahora convertía sus días en algo entretenido y diferente:

-Querido Hora he de caminar hasta la zona donde vibre intensamente el mensaje del Sol, que para mí representa Tonatiuh, debo conocer algunos misterios que solamente él habrá de despegar y quiero que seas mi invitado especial.

De la zona confortable donde viví y nutrí mi infancia, ya no queda prácticamente nada por lo que deba volver, pero haré honores a lo que aprendí y a lo que soy.

Hora tomó sus manos y las encerró entre las suyas al momento que dijo:

-De toda experiencia traumática surge una fuerza imparable que nos insta a crear y demostrar que la vida nos ha puesto a prueba, es como resucitar de las cenizas, volver al mundo de las ideas y los hechos. En el plano donde buscas lo justo y verdadero, habrá quienes que te ofrezcan un bondadoso amor, pero muchas veces estará anegado de las necesidades que ese ser tiene para completarse, siempre habrá dos caras de la misma moneda.

Painani lo miró con fijeza y encontró en la voz de ese hombre que a veces cambiaba palabras dándole otro sentido a la oración, pero por alguna razón ella entendía su esfuerzo por hacerse comprender y en la intención de sus palabras completaba el contexto de lo que ella necesitaba reconocer.

Hora en ese instante se movió hacia atrás y retiró todas sus ropas y la miro desnudo de frente, ella quedo sorprendida no esperaba una reacción tal y se llevó las manos a la boca para tapar su asombro y un poco su risa ante el descabellado espectáculo cuando lo escuchó decir:

-Aquel que se presente ante ti desnudo, mostrará que no tiene más que su sinceridad y su arrojo y será lo único que tiene para darte. Ese soy yo, de frente como la cara de la luna pero ante la presencia total del Sol que cae en mi desnudo cuerpo y de esa forma no oculta absolutamente nada.

Por supuesto que acepto la honrosa invitación de acompañarte y ser presentado ante las dignidades de tu pueblo. Llegue al mundo desnudo, me presentó ante ti desnudo y me iré de igual forma así, cuando el rayo lo decida.

Armonía y cooperación está reservada para muy poca gente que se reúne para el trabajo o el ritual de algo en lo que cree, sí miras al horizonte lo verás con claridad: Mira a tu alrededor ahora mismo, no hay nadie somos los dos humanos solos en este selvático espacio. 

La felicidad no es complicada, no es total, no es para siempre, pero existe; sigue como hasta ahora tu intuición y deja que sea la antorcha que ilumine tus búsqueda, de la misma forma que descubrimos al escorpión, descubriremos mucho más en el futuro.

Entre los anhelos de riqueza, están los seres que se mueven por poder y ahora mismo ante el sol no veo en tí esa intención, eres noble y entregada a tu labor milenaria, un poder visionario te acompaña y seré testigo de sus consejos.

Ambos se tomaron de la mano y avanzaron con alegría por los espacios donde vibraba el poder del Sol, hasta que Painani se detuvo y señaló son su vara ceremonial el lugar exacto para iniciar su ritual mágico.

Ella permaneció agachada tocando con ambas manos la tierra e instó a su compañero Hora a hacer lo mismo cuando le dijo:

-Erandi es mi tutora y es la custodia del templo de la luna, ella me ha enviado salvándome de una muerte segura, ella supo de tu energía, yo le dije que alguien me seguía y yo no podía percibirlo, hay una relación entre tú y mi piedra milenaria esta que me fue obsequiada en tierras de un pueblo llamado Chichén Itzá donde habitan los observadores sabios del cielo. Ek Balam es el nombre de la persona que me  la obsequió, su nombre representaba a la Estrella del Jaguar:

Painani muestra a Hora la piedra del cielo

Recordemos este pasaje:

El observador del cielo de nombre Ek Balam le ofreció un pequeño obsequio para que lo recordará pese a la distancia, algo que ella conservaría con afecto. Estas fueron las palabras que le dijo el observador del cielo:

“ Todos los seres del planeta son observadores del cielo, cada estrella tiene un tiempo de vida y es maravillosamente diferente al tiempo de los humanos, recuerda que cada momento que vivas creando y soñando, una estrella velará por ti y querrá saber de tu inteligencia y osadía, tanto como tú de su energía e infinita presencia durante tu vida. Sea el trozo del cielo tu compañía y la presencia mínima de una estrella para acompañarte siempre”

Hora observó con atención y entendió que su llegada al foso del jaguar no fue una casualidad y que todo había sido dispuesto para su encuentro y se sintió alegre de que fuera de esa forma y lo manifestó a la mujer que cariñosamente llamaba Negrita, analizando la piedra que ella le mostró señaló:

-Las piedras que caen del cielo son elementos valiosos, nos ayudan a conectar con otras dimensiones y con aquello que proyectamos y de igual forma lo hacen con lo que nosotros sentimos por los demás. Esperemos el mensaje de tu custodia, ella debe saber de mi y yo de ella.

Ambos serenaron sus mentes y quedaron bajo el cobijo del Sol y su fuerza para recibir la magia que les conectaría con el mundo al que llegaron serenos y en busca de una fuerza que ya tenían y enviarían al universo.

Cuando llega alguien a tu vida y por muchas razones sabes que debe estarlo, habrá infinidad de señales que te lo dirán con claridad.

Notas de la autora:

Pueden checar el pasaje mencionado en el post completo aquí:

https://wordpress.com/post/lecturasdeary.com/3392

Composición fotográfica de la autora con filtro libre de PicsArt: “Painani muestra a Hora la piedra del cielo


“No olvides a quien se mueve dentro de tus pensamientos, observalo danzar y cantar frases que solo tu escuchas; hay que entregar símbolos al mundo, ese que conoces y aquel que aún no”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Una vez que Painani aceptó, Hora hincó su rodilla y beso ambas palmas de la mujer que le seguiría en sus nuevos retos, la noche caía y buscó la ayuda de una improvisada antorcha cuando dijo:

-Negrita, debo buscar un testigo de nuestro pacto, espera por favor…

Painani abrió los ojos muy abiertos y entornó las cejas, Hora sonrió y le dijo observándola con ternura:

-Me recuerdas la expresión de Duplo, un entrañable amigo, te hablaré de él más adelante.

Dicho ésto, moviéndose con agilidad observó en la penumbra que iluminaba su antorcha sí había alguien cerca, nada; como sabemos Hora es terco, obstinado y no deja que las cosas no sucedan si está en sus manos que se den como él las necesita, así que se dispuso a levantar varias piedras hasta que encontró lo que buscaba.

Se trataba de un hermoso y enorme escorpión que se movió molesto al ser sorprendido por la mirada atenta y escudriñadora de aquel hombre.

.

Hora exclamó con júbilo:

“Sea el escorpión digno testigo de nuestro pacto bajo la tenue luz de la luna, nos regimos bajo su designio y propósito por lo que resta del ciclo lunar, hoy habitamos el cuarto día del trayecto, así sea”

Para el siguiente ciclo, (8 de octubre gregoriano, 1° Ofiuco para el reino de la Luna)  Hora se encontró con una serpiente, Hora la nombró como la dama de poder que abría un nuevo periodo, ha de corresponder a otros darle el nombre con el cual la conocemos ahora y desde luego lo sabrán en su momento.

Fue una labor de equipo fascinante, es la forma como cada símbolo y animal de poder le dió sentido a los ciclos de la luna. Painani por su parte creaba un ritual alterno bajo el poder inmenso del Sol.

Ambos sabían que llegaría el momento en que tendrían que dar cuentas a sus regentes, esos que les ofrecieron el más grandioso de los poderes y muy pronto sabremos por que la constelación de Leo fue fácilmente confundida por griegos, árabes  y romanos; siendo conocida en la antigua Grecia como Cor Leonis y en la astronomía árabe como Al Kalb al Asad. No por ello menos válidas, incluso ya hemos hablado en libros anteriores de su valor, recordemos a Amin y Sierpe (Sie).

Con ésto se explica que siendo el cielo absolutamente de todos, no todos lo percibimos desde la misma latitud y tampoco con la misma fuerza, hay sitios donde no hay leones, sino jaguares y solo les diré que la cabellera envuelta en llamas de un héroe de gran arrojo montado en un rayo es lo muchos vieron en realidad y lo interpretaron de acuerdo a sus propias creencias; pero no puedo adelantarme, no aún.

La pareja donde Painani, nombrada con cariño Negrita por el osado custodio del rayo llamado Hora, aún tienen 13 lunas por delante. 

Podrías tener delante la imagen de un ser mítico pero no lo sabe tu conciencia racional, quien se ha percatado es tu intuición bajo el amparo de los rayos de la luna.

Notas de la autora:

Escorpión negro ecuatoriano (Tityus asthenes) de árbol de la selva en el Amazonas ecuatoriano


“Cada una de tus habilidades será puesta a prueba, todo ha de moverse con rapidez en un terreno que desconoces. Te aconsejo andar con agilidad, fluye, no te detengas los resultados solamente surgen así, observa a tu alrededor”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Zila estaba convencido que su amistad y apego a Dayami se había convertido en su fuerza y aliento, cuando les notificó a sus amigos que al fin llegaba al río, él sabía que no se despedía y estaría cercana cuando él o el grupo la necesitara. Con fuerza la escucho decir dentro de su cabeza:

“¡Zila, amigos,  iluminados todos, que la intuición los acompañe siempre!”

En cada hazaña que ellos habían realizado, cada decisión fue programada y calculada en grupo, habían creado un equipo sólido y fortalecido por su enorme amistad. Cada uno de ellos había madurado de una forma que a ellos mismos les sorprendía, todo cuanto hacían y sentían era una proyección de esa luz que ya no se iba jamás de sus sentidos y pensamientos.

Por su parte Painani lejos de todo lo que ellos experimentaban intuyó por medio de Erandi que en cualquier momento esos hombres de estatura mayor a la de ellos y pelo en el pecho y la espalda, estarían en tierras de su terruño al que no volvería jamás y que añoraba con la resignación de quien sabe que para ciertos personajes de su tierra natal ella había muerto y era mejor dejarlos creer eso por el bien de todo el clan de iluminados.

Su tarea aún no concluía y en la tierra donde el Sol tenía una morada especial había mucho que hacer, asuntos de la magia que ella conocía a la perfección y que darían contexto a sus andanzas, a su balance y al de su pueblo y todo aquel que percibiera en el Sol la fuerza que es, ha sido y será.

Algo la movió a cambiar el rumbo y empezar a caminar con cautela en un terreno abrumadoramente hermoso de selva impenetrable, percibió el peligro y midió sus pasos, se embriagó de todos los recuerdos felices de la gente que consideraba e incluso veneraba al Sol y que le habían mostrado sus propios rituales, compartiendo con todos ellos su propio sentir acerca del Sol.

Painani reconocía que muchos momentos de su vida habían sido dolorosos  y entendió que todo aquello que la había dañado lo podía transformar en creaciones liberadoras; de pronto se dio cuenta que alguien cantaba en una forma que ella desconocía, en un idioma que no reconocía. Era la voz de un ser  humano, un hombre de voz grave y bien timbrada, pero en todo sitio que ella trato de verlo no le fue posible, así que siguió aquella voz hasta una fosa que estaba iluminada por el Sol y con cautela se asomó arrodillándose y agachando la cabeza, entonces Hora se dio cuenta que al fin había llegado el momento,  ella estaba ahí y exclamó:

-¡El Sol me ha permitido ser visto por usted, me alegro que su paso no haya llegado bajo la penumbra de la noche hasta este lugar!

Painani no entendió ninguna de las palabras pero se dio cuenta que eran dulces y cargadas de emotividad, entonces entendió que estaba sucediendo, recordó al chamán que le dijo que alguien la había capturado con el pensamiento.

Asomó con una enorme sonrisa mirando a un hombre parecido a los que venían o ya habían llegado del mar, con los ojos del color del cielo y de pronto sintió incertidumbre que alguno de ellos se hubiera perdido y estuviera en ese lugar por accidente, pero algo había en su intuición que le dijo que ese hombre no había llegado del mar, su recorrido era otro. 

Cuando él la observó exclamó:

-Negrita, por favor ayúdame a salir de este lugar. Ten cuidado era el destino de un jaguar pero no fue así.

Ella habló en náhuatl para que él comprendiera que no entendía absolutamente nada de lo que él decía, estirando la mano para que él hiciera algo, de igual forma le indicó a señas que la punta de la hamaca sería un buen recurso para ayudarlo a salir de su extraña prisión.

Una vez que el custodio del rayo estuvo libre de su confortable prisión donde pudo meditar e imaginar mágicas estructuras donde la vida fluía de forma especial agradeció con una reverencia y tocando su pecho indicó su nombre:

-Soy Hora por benefició de mi amigo loro, el custodio y protector del Rayo por fortuna del universo y nombrado hombre-grillo por los pobladores bari de la zona del río Catatumbo; pero usted me puede decir simplemente Hora.

Ante tan espectacular presentación las palabras que quedaron en la mente de Painani fue que podía nombrarlo Hora, así que respondió con otra reverencia para decir:

-Hora, tocando su pecho indicó,  Painani.

Hora que no se iba a quedar en eso extendió los brazos aol firmamento  y le solicitó a su custodio y protector que le diera la agilidad necesaria para hablar con la mujer a la que le haría una propuesta sorprendente, así que usando una vara le pidió a ella que escribiera letras de su idioma y les diera sonido a cada una de ellas y por su puesto antes de que cayera la noche ya podía entenderse con la mujer a la que había considerado un ángel, entonces con total seguridad de que era el momento para hacer su declaración, la miró con seriedad y decretó:

“Painani del templo de la luna y custodia de los honores solares, convertiré en experiencia un año de tu vida en 13”

Painani con una sonrisa contestó sorprendida:

-Si cada año tiene trece lunas, creo que serán las más divertidas y creativas que jamás tendré, yo acepto con agrado. Ella a quien conozco como Coyolxauhqui, nunca nos muestra el mismo rostro, pero siempre nos ha de mirar de frente, confiemos nuestra amistad a su reflejo.

Ambos con una grata sonrisa iniciarán un trayecto donde no había planes especiales, solo el deseo de compartir lo que eran.

Si la vida te pone ante la posibilidad de emprender una nueva relación con quien decida hacer lo que esté en sus manos para lograrlo, no lo pienses demasiado, la vida es hoy.

Notas de la autora:

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“Nadie puede saber la fuerza que conlleva la voz del silencio de alguien que ha muerto pero tú lo sabes perfectamente, has penetrado el mensaje enviado por aquel que tiene abiertos los sentidos para comprender que jamás hay verdadero silencio”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Absolutamente nadie de forma espontánea va a aparecer de la nada para convertirse en tu todo, tampoco de la nada se va a comprometer en tus sueños. Hay una idea clara cuando estás dispuesto a que algo suceda, hay que trabajar buscando alternativas para tus fines, alguien te va a lanzar al compromiso o te dejará solo.

Hay ofrecimientos afortunados toda travesía los necesita, no siempre aparecen, lo que sí suele suceder es que puedes identificar a los personajes que pueden incidir en ello, los hay analíticos y aquellos que toman decisiones basadas en lo que saben.

Todo ofrecimiento puede generar resultados inesperados, intempestivos, incluso  alocados de gente que no mide sus palabras o definitivamente encontrarás lo opuesto, gente tan cautelosa que se atemoriza ante el riesgo. No todos disfrutan de la cosecha de lo que han sembrado, la dejan dispuesta para los que vienen detrás, también están los que esperan ver resultados que a ellos les favorezcan.

Erandi sabía perfectamente esto cuando eligió a Dayami para surcar ese atrevido trayecto, donde mucho de lo que sucedería era desconocido para ambas. Ahora ella regresa de nuevo a su tierra con la clara esperanza de haber cumplido una tarea dolorosa y al mismo tiempo predictiva, no fue fácil entender lo que ella era en un mundo hecho para los vivos, tampoco reconocer lo que la impulsaba a seguir con esa energía y sin embargo lo hizo y estaba satisfecha de lograr vivir entre la vida y la muerte.

Observó la pequeña bifurcación que le mostraba el trayecto del mar hacia el río, es importante aclarar que observó, tal vez no sea la palabra, en realidad lo intuyó como todo o casi todo lo que logró palpar en la realidad circundante. Con un suspiro, si acaso se le pudiera llamar de esa forma, exclamó:

-No se lo que será de mi pueblo, entretenido en tradiciones y rituales, desconociendo lo que he percibido, ajeno al dolor y la muerte, pensando que siempre habrá una salida digna ante lo desconocido.

Me pregunto si en algún momento lograré encontrar a otro Anxaá para compartir momentos, tendría que ser alguien con mi determinación o terquedad para llegar hasta donde es difícil hacerlo…

Tal vez sea más fácil ser un espíritu que enfrentar a los vivos, por eso me alegro de haber encontrado a los ocho custodios de la luz, ellos no refutaron a nada de lo que les diga, van de frente sin temor a caerse, a equivocarse,  no los detiene una estructura a la que le daban veneración, saben que  las cosas se hacen o se dejan de hacer, no esperan ser glorificados por nadie, su intuición los guía y a ella se deben.

La propia historia podría olvidarlos, pero saben que su grupo, el que ha de continuar jamás lo hará, querrán etiquetarlos, algunos zalameros querrán ser complacientes con ellos, pero ellos saben que por nada cambiarán lo que ahora son.

Eso percibo, soy Dayami la deidad del río y no se si mis certezas serán tal como las he pensado, pero algo me dice que nunca hay certeza, solo un trayecto donde avanzas con lo que eres y alejas lo que ya no va contigo.

La más profunda soledad puede instarnos a encuentros diversos, al final lo que se queda a tu lado es lo que eres y sí ese algo es tu reflejo, bienvenido sea.

Notas de la autora:

Dibujo “Alegoría de Dayami” dibujo de la autora con filtro libre de PicsArt


“Estás atrapado la gente bajo tus circunstancias observa esos lugares de los que no puede escapar como la más grande desdicha, sin embargo te diré algo importante: Aprovecha cada instante y transforma tu prisión en el espacio creativo más fabuloso”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Hora, con la respiración acompasada, tuvo uno de los sueños más fabulosos jamás imaginados en aquel sitio perdido en la selva ecuatoriana; las paredes impenetrables de aquella fosa en sus sueños se tornaron transparentes, permitiendo ver las conexiones que hacen las raíces unas con otras y ese flujo de savia que con el paso de los días aumentaría debido al arribo de la luna llena.

Pensó en el ángel convertido en mujer, que corría hacia el corazón del Sol y divertido entre las raíces interconectadas de aquel hermoso y bucólico paraje de sus sueños se preguntó:

“¿Qué es lo que te ha hecho viajar tan lejos hasta este sitio en particular, cuál será tu idioma, cómo imaginas el futuro? Ah! tengo tanto que saber de ti, me entretengo pensando cómo sería ese momento de nuestro encuentro y mi corazón se acelera, en la distancia siento el tuyo, tus golpes acompasados y serenos son los de un ágil atleta que recorre el centro de estas tierras. ¡Sea el poder magnético del rayo quien te traiga a mi lado y no te lleve a ningún otro sitio donde no me halle, donde no me encuentres!”

En tierras nahuas, Javier pregunta al grupo cuánto tiempo les llevará llegar hasta el templo de la custodia de la Luna. Diego le responde que no es relevante cuanto, tampoco cuando, lo más importante es llegar.

Santiago por su parte, reparte gajos de naranja entre sus compañeros e interroga:

-¿Qué creen que nos diferencie de los misioneros? 

Patricio se apresura a responder:

-Ellos son enviados de la estructura que han venerado, las imágenes que nos transmitió Dayami no son para nada gente que tenga el poder real de cambiar la actitud de los otros, esos que son violentos, no harán la diferencia, han de colaborar viendo pecado donde no lo hay y verán hechizos donde jamás estuvieron.

Javier analiza:

-Me gustaría saber cómo llegaron ellos a esa vocación o apostolado, sí por herencia, pobreza, o algo más, sin embargo no veo en ningún momento algo similar en ellos a lo que nosotros experimentamos.

Zila responde meditativo:

-Es una buena reflexión, las tradiciones forman parte del todo eso, nosotros nos debemos a un afortunado accidente del destino, en caso de que el destino exista para lo que somos y no como ese que es una espada justiciera que determina y manifiesta a los que se apegan a esa idea.

Evaristo exclamó:

-Flotamos en un remolino atemporal y esa es la más dichosa de las vivencias.

No importa cuanto tiempo te lleve lograr el objetivo si en el trayecto logras asimilar con verdadera conciencia lo que es necesario para conseguir que cada herida provocada por la experiencia, consiga sanar a más de uno en el camino.

Notas de la autora.

Fotografía de archivo con filtro libre de PicsArt: “Raíces intercomunicadas”


“Cada época te dice hasta qué punto la comprensión del todo reside en el lenguaje empleado, las palabras descontextualizadas permiten encontrar lo que la luz revela para poder proyectarlo a un plano superior”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Entonces hoy es bueno hacer una reflexión a lo que ayer y hoy nos señala el mensajero, podemos lograr que cada personaje que se crea sea especial, en la historia solamente algunos de ellos son o fueron personas reales que se cruzaron con la persona que escribe esta historia. Llevarlos a un plano que no toca la realidad es esencial, hacerlos una versión única y fascinante, a los ojos de quien escribe y es dueña del teclado, de ese espacio creativo donde puede edificar o derribar estructuras.

En relación al segundo mensaje del mensajero que hoy da inicio al relato, su referencia sigue siendo al texto anterior, hubiera sido muy diferente que Erandi en lugar de decir:

Erandi respira profundo y señala:

-Le han anunciado que ha sido interceptada, pero ella no lo percibe, dicha entidad no se mueve en los espacios donde la resonancia es fácil de captar.

Hubiera dicho:

Erandi respira profundo y señala:

-Le han anunciado que se encuentra bajo un hechizo poderoso, que ella no percibe, dicha entidad no se mueve en los espacios que nosotros lo hacemos, su magia es diferente o difícil de entender para nuestras tradiciones.

Si Erandi admitiera que pertenece a un tiempo establecido por la historia que somos todos nosotros y no un ser que viaja de forma astral y que ha logrado penetrar en otros planos de conciencia, la dejamos en eso, pero eso no es lo que quiere la escritora, por tanto el lenguaje de  Erandi se puede permitir ciertas licencias.

El corredor de los 8 custodios de la luz

Una vez aclarado esto vamos a lo que hoy se presenta ante la mirada de la custodia del templo, han pasado varias lunas, son semanas en las que cada preparativo ha sido esencial los hombres y mujeres que forman parte del templo de Ometeotl han establecido un corredor en las grutas de Cacahuamilpa, el mejor espacio para proteger la identidad de los ocho custodios de la luz.

Por tanto Zila atento a las palabras de Dayami, pone al tanto a sus compañeros, ella por su parte, tomará la vertiente del Papaloapan su hogar y residencia como deidad del río por el tiempo que sea necesario, sin embargo no dejará de estar en contacto con todos ellos, por lo cual Zila advierte:

-Dayami ha hablado vendrán por nosotros la señal será un hombre como una vara ceremonial él estará al frente de otros y nos llevará por el corredor de unas enormes  grutas, para llegar a ellas tendremos que avanzar con cuidado y cruzar una zona montañosa.

Todos ellos entienden que no será fácil llegar y que sus cuerpos y modo de hablar podría delatarlos y caer bajo la lanza de algún grupo de lugareños, pero al fin respiran aire de una zona selvática y se preguntan por la serpiente alada de la que les habló Poseidón pero no la ven por ningún lado. Esperan con paciencia entre los matorrales y pueden comer frutos de algunos árboles cercanos, naranjas sobre todo.

Evaristo advierte:

-Debemos mantenernos alertas, mientras duermen unos de ustedes, otros deberán estar vigilantes, no dejemos que sea uno solo, si se duerme estamos perdidos, hagamos los turnos de 4 en 4, untémonos lodo para evitar los piquetes de los moscos, o cuando menos calmar la picazón.

Eso sucede en terreno mexicano, ahora alejémonos y veamos que acontece en las tierras que pisó Hora y su ruta con destino a la casa del Sol:

-Me pregunto que sucederá en los días por venir, si tendré la oportunidad de encontrarme con personas interesantes y si acaso mis presentimientos son tal como lo es sentido, ese ángel es una mujer ahora lo siento de esa forma y no de otra, es una fuerte y joven dama que busca algo en estos territorios y necesita acercarse aquí, por lo tanto, no me alejaré demasiado, debo verla, ni siquiera sé si podré entenderla, pero necesito que ella sepa que yo soy quien la ha capturado en mis pensamientos, pero no para dañarla, no para controlarla, algo debo aprender de ella y ahora lo sé con claridad, algo debo enseñarle, no dejaré que me eluda, no lo permitiré.

Ciertamente está por suceder algo, sobre todo a una persona tan distraída como Hora lo inesperado puede sorprenderte y no sería de otra forma, él  cayó sin remedio al tocar las hojas de palmas que cubrían el hueco de una fosa dispuesta como trampa para jaguares.

De lejos el felino que lo seguía dió un salto para evitar caer al mismo hueco que el distraído Hora y se fue corriendo; por primera vez en mucho tiempo sus aptitudes ágiles y disposición para enfrentar los peligros se vio obnubilada ante lo impredecible. Agradeció que esa trampa evitara que las garras de aquel animal poderoso terminaran con su vida; comprendió que algo no estaba bien y trató de aquietar su mente exclamando:

¡Rayo, se perfectamente que no puedo morir en manos de otro!

No hubo respuesta, Hora dispuso porciones pequeñas de la carne seca que llevaba y de los frutos que guardaba, encontró que las raíces que afloran entre las paredes de la fosa le servirían para colocar su hamaca y dispuesto a esperar mejores momentos se entregó a un sueño profundo y reparador, entendió que cuando no llegan a tí las ideas claras y precisas es mejor dejarse llevar, tranquilizar la mente y esperar que el brillo de la intuición aparezca cuando sea adecuado.

Cada situación tiene su magia, proyecta una resonancia diferente y si aprendes a ver señales en ella podrás recuperarte y continuar con lo que te has propuesto. 

Notas de la autora:

Dibujo del jaguar composición con filtro de PicsArt


“Llegará el día en que enamorado de su alma, lo convertirás en la imagen de tus sueños, un ser tan fascinante que en sí mismo no podrá reconocerse jamás; correrá el peligro de no poder reflejarse en espejo alguno y no ser con el paso del tiempo lo que fue para ti, pero la creación que construyas, será solo tuya, basada en tu forma única de haberlo vivido”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Cada camino recorrido tiene sus propios riesgos y afrontarlos es algo que vemos como una constante en cada uno de los personajes de esta historia; está por regresar de las tierras otomíes  Metztli, quien alegre convive con los lugareños de la bella Tenochtitlán que le ofrecen Tamales y bebidas de fruta; ella sabe que no debe hacer esperar a Erandi y dirige sus pasos al templo de la Luna, al verse ambas se abrazan con ternura:

-Sacerdotisa del templo de Ometeotl, agradezco su paciencia, ya estoy aquí con gratas noticias, la ceremonia cumplió su promesa con las leyes naturales y se ha de prolongar con júbilo, al menos se que eso esperamos cada uno de nosotros.

Erandi la observa y con preocupación advierte que habrá cambios rotundos, inesperados que cambiarán de forma drástica mucho de lo que ellos conocen, le anuncia que es bueno estar alertas.

Ambas mujeres se observan con detenimiento consternadas ante lo desconocido y Metztli pregunta:

-¿Acaso se trata de Painani?

Erandi respira profundo y señala:

-Le han anunciado que ha sido interceptada, pero ella no lo percibe, dicha entidad no se mueve en los espacios donde la resonancia nuestra es fácil de captar.

-¿Está en peligro?

-No lo sé, tardaremos en saberlo. El mundo es en apariencia un sitio que puedo recorrer, al que puedo mirar con mi sensibilidad, cada viaje astral me muestra lo que puedo percibir y me oculta lo que me está negado o oculto, de no ser por la intervención de un tercero en todo ésto, jamás nos hubiéramos enterado.

Algo es cierto Metztli, debemos ser previsoras, hemos acumulado saberes y riquezas, pero todo triunfo es volátil, la fortuna va y viene, habrá quien te ofrezca lo que no necesitas y podrás negarte sin grandes dificultades, eso lo sabe Painani y no por falta de interés, sino porque sería fatuo caer en ciertos sitios y quedarse en ellos por tiempo prolongado.

Como visionarias no temo que ella responda de la forma para la cual fue educada,  todo avance está comprometido para hacer que las cosas sucedan, en ese sitio está nuestra mente lógica, me parece que esa fuerza que la ha interceptado lo es también.

Ella sabe perfectamente igual que todos nosotros que debemos nutrir las conexiones que tenemos, las que nacen de nuestra raíz fundamental, con ellas fortalecemos lazos con el futuro y cada suceso integra y unifica, en base a eso confío que esa fuerza que la ha captado desde la distancia, espero que lo haya hecho con ese fin.

Es un misterio no saber que se avecina para todos nosotros y al mismo tiempo tener la certidumbre que Dayami dejó en visiones para nosotros, no estabas presente ese día, pero ninguna de esas imágenes han de doblegar nuestra labor como custodias de la luz.

Metztli la toma por los hombros y clama:

-Dime por favor qué fue lo que les entregó Dayami, quiero saber.

Antes de saber todo eso quiero que sepas que 8 hombres están custodiados por la luz, avanzan con ayuda de deidades que Dayami convenció, se ha convertido en una hábil embajadora, en una digna representante de su cargo, ha reconocido el valor de saber vivir en medio de la muerte y avanzar sin claudicar; ellos son aliados, entre ellos está el hombre que dobló mi vara ceremonial.

Dicho ésto la plática entre ellas se extendió para darle a conocer las visiones de Dayami, de las cuales nosotros ya tenemos conocimiento. Recuerden a Metztli, ella tendrá un papel relevante como cada uno de los custodios del templo de la Luna.

La matriarca Erandi no dejará de ser la protectora de la historia, amará profundamente los espacios propios, donde puede ser creativa, generando seguridad en los grupos a los que entregará su vida bajo el designio de las 13 lunas anuales.

Cuando has nacido para servir a la luz, la vida puede ser lo que sea, pero tú harás lo necesario para que se convierta en lo que necesitas.

Notas de la autora:

Composición fotográfica de la autora con filtro libre de PicsArt: “Metztli es recibida con júbilo por Erandi”