El blog de literatura: Travesía sobre las Alas de un Libro


Nada es tan enriquecedor que el escribir, decir a tu manera todo lo que piensas y sientes

Poema: ” Soltar Amarras

de Ariadne Gallardo Figueroa

Suspiro ante el lienzo, rubricó con matices en rojo, 

nada más por trazar, la obra queda al fin;

soltar amarras y dejarla ir, no hay aromas, ni sonidos, 

escucho el sollozo de mi propia alma.

Retengo la imagen en mi retina, me alejo,

recuerdo cómo empezó todo, ir más allá era el reto,

hoy todo queda en silencio, la inspiración descansa inmutable,

pierdo la imagen que retuve, ha dejado de ser mía.

La enamoré, la seguí, cautive sus formas,

entretejí el hallazgo como un bien preciado,

encontré magia donde no la había, viví el momento, 

entregue a la inspiración todo mi talento.

Nada es más triste que abandonar un sueño,

para comenzar de nuevo, para reconocerme sola y sin aliento,

el viento me envuelve en hojarasca, olor a eucaliptos,

mis sentidos se duelen por el aroma perdido.

Entre los mares que deje por atrevidos, estalla el recuerdo,

salitre húmedo, guijarros filosos que cortan mi paso,

fue bueno tener ese instante solo para mi deleite, 

el pequeño navío de madera, su peso en el agua.

Esa espuma ingobernable que traté de imitar

con pinceladas suaves cuando arremetía furiosa, esquiva,

encerrar en un lienzo a la libertad más salvaje,

dejarla a la deriva de los tiempos.

Hoy solté amarras y me retiro en busca de lo nuevo,

de ese encantador y sosegado espacio que no conozco,

donde otro paraje nutra el desaliento de mi lienzo blanco,

otra paleta de nuevos matices, esos que aún no reconozco.

Dame tiempo para encontrarte, para volver al juego,

para nutrir tu espacio de nuevos retos,

haz que mi aliento se detenga de nuevo,

sorprenderme con la magia de tu encanto.

Sólo entonces habré vivido de nuevo,

reconociendo que habré de perderte,

no sin antes vestirte de soles, amaneceres y noches sin término,

centrando todo lo que soy en tus parajes.

Algunos de los momentos más atrayentes e interesantes han quedado plasmados en palabras, Es por ellos que si la palabra nos da eternidad, de ella nos sostenemos para seguir adelante en todos los intentos y en todos los quehaceres que nos dan inspiración, nunca veamos el mundo con los ojos mustios del que pasa de largo, tampoco escudriñemos el alma de quienes nos dan su amistad, solo toquemos aquello sutil que esta en medio de la vida y sus sombras, sus delirios y sus verdades cada cual lo entenderá algunos se vestirán de ese atuendo y para otros no será preciso limitarse con tan sólo ese precisamente , solo en ese momento sabremos que avanzamos y que la creatividad nos ha motivado a volar.

De la penumbra a la calma Este podcast, es parte de un camino creativo les invito a escucharlo

Los diversos puentes


“Alguien ha motivado el encuentro en tierras ajenas, ha señalado a los otros como parte del clan, mientras tanto se ha creado un puente para conocerlos a todos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Erandi entendió desde su templo donde se hacían ofrendas a la Luna que era necesario crear puentes, esa fue la causa por la cual dos de sus discípulas viajaban distantes y la tercera se dirigía a las tierras de sus abuelos, como ya fue explicado.

Cada una tiene una tarea especial que cumplir, una labor precisa y para ello era necesario crear puentes, la primera, Painani, entregaría enseñanzas de lo que representa la deidad solar entre los pueblos que también lo veneraban; la segunda, Dayami, sacrificada en el templo y convertida en deidad de los ríos, construía un puente en mares distantes con el poder místico de la magia para entender las razones por las que diversos hombres con diferentes intereses llegarían hasta las costas de su terruño natal.

A Erandi, uno de ellos le dobló la vara en un momento de desesperación y rabia, ese hombre mezcló su sangre con Dayami  en aquel terrible instante que fue lanzado desde una embarcación con una herida mortal en el costado y ahora para la deidad, se convierte en el puente sensible entre ella y los otros. Por tanto es fácil imaginar que precisamente él sería el último al que la deidad se aparecería en sueños y probablemente al que dé a conocer su nombre, eso no lo sabemos aún.

Pasaron algunas noches y como era de esperarse, Dayami se había fortalecido, ahora tocaba el elemento que le pertenecía por destino, el río, que aún siendo parte  de tierras lejanas,  al fin y al cabo era un río y para los que habitaban de aquella zona era conocido como Guadiana, por tanto sus próximas apariciones serían visiones del río, ya no del distante mar.

¿De qué forma ella elegía a los hombres y cómo sabía de ellos?

Sencillamente cuando Zila les daba una palmada en la espalda, los ayudaba extendiendo su manos para subir un risco, les tomaba del hombro para decirles algo directamente, en ese momento una vibraciòn eléctrica y sutil despertaba los sentidos de la deidad para reconocer lo que en ellos habitaba, sus miedos y sus sueños.

Aquella noche fue a Diego en quien puso su interés y le permitió ver ensoñaciones que al hombre cautivaron de especial forma:

<Diego, se acerca la luna que no es visible, tú eres quien podrá mirar dentro de cada uno de tus amigos sus sentimientos más secretos, pero no solo en ellos, la vida te ha premiado con el valor para intuir; cada proyecto que inicies tendrá un significado especial si dejas de mirar lo que está en la superficie>

Diego observó en la ensoñación que puso ante sí Dayami,  el rápido cauce de un caudaloso río donde diversos peces sorteando rocas, buscaban alimentos, posteriormente un sitio tranquilo con aguas transparentes y un terreno musgoso, por lo cual preguntó:

<¿Señora como buen pescador de qué forma podré ver más allá de lo que es visible?>

Sin decir palabra Dayami lo hizo experimentar el suave arrullo en el remanso del río donde se encontraba el canto de pájaros y la brisa entre los árboles, de pronto todo ésto  desapareció en aquella visión que Diego soñaba, de pronto se hundía en las profundidades de aquellas aguas cristalinas y dejo de escuchar el sonido de la tierra para percatarse que en lo profundo de su mente su visión era borrosa pero algo en él lo llevaba al sitio donde la aparición de Dayami le entregaba un instrumento al momento que dijo:

Diego recibe en sueños un instrumento mágico

<Se paciente, no todos van a entender que lo que dices es profundo y verdadero, no todos llegaran a tu nasa, pero todos conocerán al pescador que puede ver en las profundidades, ¿Ahora entiendes lo que quiero decirte, verdad?>

Diego entendió perfectamente que no solo era un pescador, sino un atento e intuitivo ser que podría ver en las profundidades del alma de sus compañeros y de las personas que se acercaran a él.

Con un suspiro y una sonrisa agradeció a la dama de sus ensueños el regalo que le había sido ofrendado, un simbolo de la paciencia, en cada uno de sus actos y sus pensamientos que eran reconocidos entre el grupo como profundos y visionarios.

Cuando la vida te permite ver más allá de la realidad que te rodea, serás un ser humano capaz de enfrentar retos y brillar con luz propia, nada sucede por azar y todos los detalles que llegarán a tu vida tendrán un motivo para completar tu felicidad y la de aquellos que te rodean.

Notas de la autora:

Fotografía del río Guadiana, en Portugal y nasa de pesca con filtro libre de PicsArt

Dayami y el mensaje atemporal


“Podrán decirte lo que sucederá, templar tu carácter y tus nervios con la idea de un mensaje prometedor, pero en ningún momento sabrás exactamente cuando y donde ha de presentarse esa situación; abre tus ojos y alerta tus sentidos que gran parte depende de tu habilidad para entenderlo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Aquella noche los entrañables amigos se fueron a dormir y les costó mucho trabajo conciliar el sueño, pero todo llega cuando el cansancio es superior al nerviosismo y ellos habían recorrido laderas y montañas, cada vez se alejaban más de la costa y en ocasiones seguían los bordes de un río para poder calmar su sed y refrescar sus sudorosos cuerpos o calentar algo de agua con las infusiones que preparaba Evaristo.

Los náufragos se acercaban al Río Guadiana

Nadie conocía el nombre de la dama que había hablado con Jacobo, tal vez nunca lo supieran, o le sería dicho a alguno de ellos, tampoco lo sabían. todos esperaban ser privilegiados con tan delirante y asombrosa aparición.

Dayami por su parte logró penetrar las raíces de algunos juncos y fortalecerse en la vertiente de los ríos que la alejaban definitivamente del mar, sin embargo su fortaleza podía recrear imágenes a voluntad de los espacios que había tocado.

Aquella noche no sucedió nada, los hombres cayeron en un sueño profundo, pero ninguno recibió mensajes de la sutil presencia que Jacobo relató, la mayoría sintió que tal vez en su necesidad de aventura, de respuestas que desconocían y su anhelo por encontrar algo que iluminará sus vidas, habían derrochado su imaginación volcandola en algo efímero.

Pasados tres días ya nadie se preguntaba nada, incluso dejaron los divertidos momentos en que se reunían ante la fogata para turnarse con relatos, esas noches las dispusieron para hacer planes de cómo conseguir una embarcación o que habilidades podrían ayudarlos a encontrar un empleo temporal, sin tener que seguir resguardados entre las malezas, ya habían dejado atrás algunas comarcas sin acercarse para evitar represalias o preguntas.

Las heridas en los tobillos habían sanado, aquellos grilletes que los mantuvieron presos ya no se mostraban como evidencia de su tragedia, sus rostros agotados por la falta de alimentos y largas caminatas tierra adentro, los mantenían alertas y cuidándose unos a los otros.

Pero todo llega aún cuando no lo esperas, y fue Patricio quien esa noche tuvo uno de los sueños más reveladores que jamás hubiera imaginado. El viento soplaba con fuerza aquella noche y fue precisamente ese viento quien le llamó entre sueños:

<Patricio, Patricio, tu pacto con la de la deidad del río ha llegado, mantén atentos tus sentidos y escucha…>

Un frío trémulo atravesó el cuerpo de aquel hombre al momento que sintió el tacto húmedo de Dayami, con curiosidad el hombre intentó reconocer a quien le tocaba el rostro y los cabellos y en sueños susurró:

<¡Deidad de los ríos, dime tu nombre!>

Dayami con astucia y serenidad contestó:

<Se perfectamente que no es mi nombre lo que te mantiene curioso y atento a mi, esta noche, vengo a decirte lo que debes saber de esta mujer cuya sangre fue convertida en deidad, no es sirena>

Patricio consternado e inquieto solo alcanzó a emitir una exclamación:

<Ahhh!>

Dicho esto pudo observar la figura de aquella dama entre la niebla de las profundidades del agua.

Dayami se presenta ante Patricio como una ensoñación entre un cardumen

“Patricio, serás el reflejo de otros, podrás responder con rapidez ante el peligro, reconocerás sus voces y las intenciones que los acerca a tí, eres un hombre que necesita estímulos para actuar; serás recordado como orador y constructor”

Aquella noche fue ligera y agradable para el hombre que de pronto se dio cuenta que la dama en cuestión no era lo que él suponía y había puesto en su mente la motivación más espléndida para alentarlo en sus futuros emprendimientos. No quería despertar, ya que ese sueño lo llevó posteriormente a imaginar su vida construyendo algo fascinante en aquella tierra que para ellos se había convertido en una promesa luminosa.

Al despertar todos notaron su sonrisa abierta y sincera y un brillo especial en la mirada, todos tuvieron en ese momento la certeza de que la dama les daría a cada uno de ellos un consejo, un regalo, un motivo para valorar sus vidas.

Nadie es indiferente ante la maravillosa oferta de una vida mejor, de una posibilidad y si te enfrentas a quien describe lo que tu alma emana, podrás ser feliz y sentirte privilegiado.

Notas de la autora:

Fotografía del rio y Dayami diseños de la autora una, de ellas con filtro libre de PicsArt

Cada presagio encendió un temor y al mismo tiempo los llenó de esperanza


“Nada podría ser lo que parece y dependerá de tu forma de sentir y experimentar tus miedos, que todo lo que suceda te llene de pavor o te aliente a descubrir nuevos senderos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Al caer la noche y como había sido dicho Jacobo alentó al grupo a escucharlo con atención el relato los dejó perplejos y atemorizados de haber despertado fuerzas misteriosas en su pacto con Zila.

Zila que era un hombre valiente y de creencias firmes en lo que la naturaleza representa, se dirigió a ellos con ésta palabras:

-No debemos temer si acaso ese sueño tan real para Jacobo fuera una premonición es  un maravilloso momento para sentirnos alentados en nuestros deseos de atravesar el mar como todos lo hemos deseado; tengo la impresión que alguien sabe de nosotros y por eso se reconoció en nuestro pacto.

Santiago por su parte. se levantó nervioso y dio varias vueltas alrededor de la hoguera donde se daban sus charlas nocturnas y apuntó:

-Aquella noche Javier lanzó una caracola y dijo con gran seriedad que tu nombre debería preservarse a través del tiempo, ¿Lo recuerdan verdad?

Todos los hombres asistieron con sus cabezas, sus rostros iluminados por las llamas de la hoguera les daba un misterioso sombreado que resultaba místico y sorprendente a la vez. 

Entonces el propio Javier advirtió:

-Esa aparición divina no creo que sea un engaño, sus palabras acarician a Jacobo y de algún modo le hicieron sentir que lo que dijimos, no solo tocaba a Zila, sino a todos nosotros, esas tierras tal vez no nos esperan, pero la dama vestida de luna si.

Evaristo señaló: Jacobo dijo que era una ensoñación delicada y transparente con tonos rosáceos, definitivamente un espíritu milenario

Patricio que era el más incrédulo de las fuerzas místicas y su dicho favorito era “al pan, pan y al vino, vino”, afirmó:

-Pues una cosa les advierto: Yo quiero saber si esa dama tiene cola de pescado, si de la cintura para abajo no es humana, posiblemente estamos en peligro de caer en una trampa.

Evaristo con algo de enojo le espetó:

-Vaya, no escuchaste que era algo que no pertenece a este mundo, una ensoñación delicada y transparente con tonos rosáceos, definitivamente es un espíritu milenario de un mundo desconocido que por alguna razón ha llegado hasta nosotros para algo.

Timoteo con alegría les dijo a todos:

-Hermanos, lo que yo veo en todo esto es que debemos esperar a que ella se comunique con los demás, tal vez lo haga de la misma forma que lo hizo con Jacobo y de esa forma tendremos la certeza de sus palabras, definitivamente es un espíritu celestial o algo parecido, hasta ahora vemos que Jacobo es la luz.

Entonces Diego con gran entusiasmo advirtió:

-Posiblemente ella nos dará a cada uno de nosotros una herramienta de vida, si ella puede ver nuestra alma, sabe lo que nosotros no sabemos, sabe de lo que somos capaces y no lo entendemos hasta ahora. 

Los ocho inseparables amigos sonrieron ante las sabias palabras de Diego y permanecieron en silencio, expectantes por lo que pudiera acontecer esa noche cuando se dispusieron a dormir, todos se abrazaron como quien celebra un regalo fabuloso ue en vida les sería otorgado por un ser misterioso y amable.

Creer a veces es el primer aliento de una vida plena para un grupo, es el inicio de la aventura que no ha comenzado donde pondrás tus mejores alientos y todas tus esperanzas.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora, “El espiritu les habló”

El mensaje llegará en su momento, con claridad para algunos.


“Independientemente de las vueltas que daría la vida, una raíz se nutrirá por el amor y la paciencia en su recorrido, una luz será el camino y la guía donde todos encontrarán sosiego y apoyo”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

No era para todos aquel llamado, pero aquel capaz de recibirlo tendría en su mente la claridad para compartirlo, aún sin saber que su nacimiento lo había marcado con el símbolo de una caracola, fue Jacobo quien debido a ello, entendió en sueños lo que Dayami le transmitió.

Si abundamos en las raíces lejanas de su nombre descubrimos que Jacobo se remonta a tierras lejanas donde su significado indica que Ya’aqob (hebreo: |יעקב|) proviene de la palabra aqeb, (|עָקֵב|) “talón”, con el sentido de ser sostenido por el talón.

Entre los astrólogos el relato mitológico de Egipán, señala que descubrió un instrumento musical —la caracola— que utilizó en la lucha de los dioses contra los gigantes causando entre ellos gran temor y por ello Zeus le concedió subir al cielo como hermosa constelación, precisamente la de Capricornio.

El náufrago del cual hablamos no sabía nada de todo esto tan complejo y que solo algunos que habían leído papiros de historia o que se agrupan en zonas de estudio, podrían conocer más adelante. Ello no evitó que su destino y su nombre estuvieran ligados a tales circunstancias y fue por ello que independientemente de todo lo pronosticado o supuesto por alguien más, fue él quien recibió el mensaje del sueño premonitorio de Dayami.

Entre los 8 no estaba considerado como creyente católico, así que para todos era parte de los no creyentes cristianos, aún cuando en realidad y viéndolo con sinceridad todos creían en algo, no necesariamente en las creencias que se volvieron parte de una forma de vida donde dicha doctrina pasaría a ser una imposición y parte de un poder económico brutal con el paso del tiempo.

Aquella noche se mantuvieron calientes durmiendo cerca de las rocas cercanas a las brasas que había dispuesto Evaristo. Javier, el más viejo de todos roncaba con energía, eso terminó arrullando al grupo,  entre canto de grillos y ranas la noche se volvió serena.

Jacobo soñó que volaba como una gaviota y se internaba en las azules aguas del profundo mar hasta llegar a la zona donde el sargazo es denso e impide la entrada del Sol, en ese sitio que no todos conocen, que asusta por ser frio y oscuro.

En su sueño observaba a una mujer de cabellos oscuros y muy largos que le invitaba a seguirlo, era tan hermosa y de facciones exóticas que no supo si estaba envuelto en un mágico espejismo, esos que son fatales y que protegen los mares de intrusos cuando aparecen las sirenas, coquetas y con colas de pez, imposibles para amarse pero atrayentes como una ensoñación.

La bella mujer le entregó una caracola y sin abrir los labios le hizo saber dentro de su cabeza que el mundo del otro lado del mar lo esperaba con una meta por perseguir y un reto por cumplir. Su destino estaría marcado por un sueño envuelto en el destino de alguien que vestiría la luz de la luna y de esa forma él la reconocería.

Le advirtió de muchos peligros que sufrirían los 8 amigos, pero gracias a la caracola él sabría sostener y proteger  a todos; por último le acarició sin tocarlo cuando le dijo:

“Tu valor y entrega serán recordados por una estirpe valerosa de  iluminados que cruzará el tiempo sin que por ello tu esencia sea borrada, tus palabras darán luz a  generaciones enteras y no se apagará jamás”

Dayami entrega en sueños la caracola milenaria a Jacobo

Cuando Jacobo despertó entusiasmado le dijo a sus amigos:

-Hoy necesito ser quien relate una historia por la noche ante la fogata, ya que he soñado algo que me ha impresionado de forma especial, era tan real y maravilloso que en verdad vale la pena relatarlo.

Los 7 amigos asistieron convencidos de que lo que les contaría los mantendría alertas, alegres y unidos, cuando Javier apuntó:

-Vale, que esta vez es un sueño y no algo que alguno haya vivido, pero ese brillo de tus ojos me hace pensar que quedaste atrapado.

Patricio los miró con curiosidad, él era un hombre  que gustaba de los bienes materiales, su afición por lo carnal y los apetitos fogosos lo mantenían fuera de equilibrio bajo las circunstancias  que todos experimentaban,  desterrados y hasta hace poco huyendo de caer en otra mazmorra.

Todos levantaron sus raídas ropas que secas al fin les permitieron seguir el camino donde las sorpresas y una que otra aventura los mantendrían expectantes de las habilidades de cada uno de ellos, al aprender cómo las sorteaban, creando lazos de amistad fuertes y duraderos.

La vida no siempre te da amigos que te respeten a pesar de sus diferencias, pero encontrarlos es un tesoro.

Notas de la autora:

Fotografía de la autora: “Dayami entrega a Jacobo la caracola milenaria”

https://es.wikipedia.org/wiki/Jacobo

https://es.wikipedia.org/wiki/Capricornio_(astrolog%C3%ADa)

La luna llena y el sitio de los nuevos comienzos


“La próxima luna llena estaría cubierta de agua, momento fascinante para todos los que tienen el temple de saber hurgar en sus secretos, no todos serían capaces de entender el alma de los otros, pero aquellos que tengan la capacidad comprenderán  de forma cruda y realista lo que se presentara ante ellos”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

La vida no siempre nos prepara para entender a qué hemos venido al planeta tierra, pero con el paso de los años, descubrimos que hay una serie de acciones que nos comprometen para decidir lo que se tiene que hacer, en tal sentido la inteligencia de algunos te dará posibilidades para enfrentar tus miedos y decidir la forma de afrontarlos.

Nadie nace con una método para enfrentar lo que tenemos enfrente, si naciste con la presencia y ejemplo de parientes violentos, es posible que aprendas de ellos que ese es el mejor método para enfrentar la vida.

La espera de la luna llena cumpliría un importante pacto

En aquellos días Erandi motivada por la presencia de la próxima lunación se preguntó qué frutos y semillas estarían listas para emerger a la superficie. De igual forma se interrogó quiénes de sus discípulos estarían listos para el siguiente paso en su preparación como custodios del templo de Coyolxauhqui, es ahora que vamos a conocer a alguien que con el paso de los años se convertiría en una incentivo para continuar el camino de los dones de Ometeotl, su nombre: Metztli, Así es como se denomina en náhuatl la Luna. En la mitología mexicana Metztli se asocia con la diosa Luna que tenía la facultad de dominar el agua sobre el planeta por medio de la serpiente, con la cual mandaba tormentas o inundaciones. La Luna representaba también el amor materno.  

Le correspondía ese nombre por la época de su nacimiento y ante la presencia de la luna de las mareas y las crecidas de los ríos ella tenía que elaborar un trabajo especial preparatorio para el momento en que se presentará la próxima luna llena.

Los abuelos de Metztli, eran de origen otomí y su papel como custodia de sus costumbres en tierra náhuatl por Erandi, eran respetados y considerados en el valor que tenían, por lo cual ella realizaría un viaje a  Metztitlán, que quiere decir lugar de la Luna, un importante santuario, ya que entre los otomíes se idolatraba a la luna cuyo poder era inmenso y por ellos conocido.

Entre los mexicas surge el nombre Mexitin que en cierta forma debería ser el gentilicio de los pobladores del Valle de México, asunto por el cual el profesor Zila en el futuro lucharía por conseguir ese cambio sin buenos resultados en el consenso.

Se cuenta que inicialmente brillaba la Luna de igual manera que el Sol, lo que no pareció adecuado a los dioses y uno de ellos le arrojó un conejo para oscurecer su cara, desde entonces es posible distinguir la figura de un conejo en la superficie lunar. La figura del conejo de la Luna se puede apreciar a simple vista en una noche de Luna llena, según nos dicen los que saben y  tal vez pueda ser constatado por todos.

Así fue que con dos conejos en un sesto Metztli, se encaminará a las tierras de sus antepasados para liberar desde lo alto de un cerro a los portadores del sello en la luna, para que se reprodujeran y nunca hiciera falta reconocerlos en su relfejo.

¿Qué sucedía del otro lado del planeta cerca de las costas de Portugal?

Dayami descubre en el fondo del mar el caracol y lo reconoce como parte del pacto donde cada mensaje vertido por aquellos que tuvieran la capacidad de entender lo sutil de su aliento, podrían comprenderse. Los momento de gran intuición estarían floreciendo en la próxima luna llena del aguador y sus sabios momentos para valorar la vida estarían dispuestos en la mente de los seres sensibles.

Erandi reunió a todos los iniciados en la explanada del templo de la luna y con fuerza llenó de aire sus pulmones, ella ahora era uno con su crío, su cuerpo representaba una dualidad diferente a la de otros tiempos, era el cuerpo de una mujer con su embarazo y con ello se fortalecía la imagen de la madre del Sol, la gestora de Huitzilopochtli y la imagen de la Vieja Madre como era llamada la luna entre los otomíes.

Al llenar sus pulmones de aire acercó el caracol ritual a sus labios y ante la reverencia de todos los presentes dispuso a los cuatro puntos cardinales el elocuente sonido de un mensaje que sería reconocido por todo aquel poblador de los alrededores.

De hecho, la sutil resonancia de aquel contundente sonido llegaría a todo aquel que fuera convocado por las fuerzas que rodeaban la magia de Erandi y la deidad del Río envuelta en la sangre mística de Dayami.

La luz de aquella caracola en las profundidades del mar llegaría en forma de sueños y presagios a los hombres que habían hecho un pacto con ella, el día que dieron nombre a uno de sus amigos y sellaron su amistad y razones para permanecer unidos por siempre.

Algo dentro de tí te dirá que lo que sabes, otros lo reconocen y te sorprenderá pensar lo mismo que otros han pensado, ahora descubre las razones para que esto te sucede.

Notas de la autora:

El 22 de agosto hay una segunda Luna Llena en la constelación de  Acuario, para la autora esto colabora al desarrollo del tema.

Fotografía de Patrick Ellis, “Luna llena en el viejo continente”

Fotografía del Caracol de la autora con filtro libre de PisArt: “El llamado del tiempo”

Sitio del cual tomé el nombre de Metztli:

https://www.guiainfantil.com/articulos/bebes/nombres/10-nombres-de-origen-azteca-para-ninas/

Referencia histórico antropológica de La luna entre los pueblos nahuas y otomíes:

https://www.guiainfantil.com/articulos/bebes/nombres/10-nombres-de-origen-azteca-para-ninas/

Tus palabras serán tu escudo y emblema


“Tus creencias puede generar un lazo con los que creen lo mismo que tu y una barrera con aquellos que no piensan igual; dependerá  en gran medida de aquello que te une a los otros que logres respetarlos como iguales”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Timoteo, era uno de los creyentes del grupo de los 8 náufragos, su nombre de origen griego, Τιμόθεος, “timáo-theós”, cuyo  significado es “Aquel que siente amor o adoración a Dios”. Le daba cierto aire de misticismo en  todo cuanto hacía y decía, en verdad era un hombre de pocas palabras y cuando hablaba, cuidaba mucho que cada una de ellas tuviera una contundencia especial, él sabía que era una de las formas cómo sería recordado y cada frase sería su escudo y su emblema.

Cuando le dijeron que la noche siguiente a él le correspondía contar una historia de esas que son fabulosas, Timoteo se echó de hombros pues pensó que lo que él tuviera para contarles no sería tan divertido como lo que los otros habían dicho, así que se lo tomó con calma, aún tenían un largo camino por recorrer y él sabía perfectamente que nada de lo que sucediera iba a ser tan fascinante como para despertar su imaginación y poder mantener atentos a sus compañeros con una charla llena de aventuras o pasiones encendidas. Aún faltaban muchas horas para que se encendiera de nuevo la fogata con los 8 alrededor.

El camino no fue fácil tuvieron que cruzar una cañada y el río estaba bravo ya que se habían enfrentado a las  crecidas debido a la época de lluvia, el croar de ranas resultaba espectacular, posiblemente ninguno de ellos había escuchado ese fascinante sonido en años.

Timoteo se alegró, con tanta leña húmeda posiblemente se escaparía de tener que contarle al grupo una historia aquella noche, pero Evaristo que tenía talentos especiales con un poco de trabajo, termino por  hacer chisporrotear la madera y finalmente consiguió un fuego que pudo mantenerlos calientes y de paso hasta secar sus ropas.

Evaristo prepared a bonfire surrounded by stones

Una fogata rodeada de piedras en el fondo de una zona baja entre las lomas, les dio fuego para la cena, piedras calientes para dejar la ropa y esperar que secara y sobre todo el mejor escenario para alentar el relato de Timoteo.

El atractivo hombre de mirada esquiva se aclaró la garganta y se llevó la mano a sus cabellos pelirrojos y alborotados por la lluvia de los días atravesando aquellas lomas y en ese momento entendió que no habría santo a quien orarle para evitar el relato.

Entonces señaló la tierra húmeda y dibujo un pequeño círculo, todos los demás estaban expectantes de lo que tenía que decirles, después de un rato apuntó:

-Hubo una vez que entre los hombre de Dios era necesario creer en sus milagros, la gente se había vuelto desconfiada, ya que los monjes se habían dedicado a re-escribir las sagradas escrituras y no era lo mismo lo que te habían contado a lo que quedaba en los papeles con letras que no todos podían leer.

Entonces un anciano del pueblo que pedía monedas o comida para vivir en la puerta de un templo, acostumbraba decir a todo el que se acercaba a socorrerlo con lo que tuvieran en mano:

<Gracias humano que tu fe sea devuelta en milagros>

La gente no entendía cómo sería posible esto, porque hacía mucho tiempo que no veían que los milagros sucedieran. Un día enfermó el buen hombre y la mayoría de la gente que le daba algo para comer o comprar pan, se preguntaron unos a otros que le había sucedido. Muchos de ellos eran creyentes y otros no, pero le habían tomado afecto al hombre que tenía fe en que los milagros eran ciertos.

Aquel día el párroco del pueblo tocó las campanadas y después salió al atrio y le dijo a los que estaban avanzando hacia la iglesia, mejor vámonos de aquí, el buen hombre que se queda en la puerta de la iglesia no ha venido, regalemosle la misa de hoy en la choza donde vive, y a todo el que se encontraban en el camino hacia la iglesia le decían que diera vuelta atrás y les acompañará ya que el párroco decidió que ese día la misa se daría en la humilde choza del anciano.

Cuando Llegaron hasta su humilde morada, se dieron cuenta de la gran pobreza en la cual vivía y le ayudaron a calentarse encendiendo el fuego, le convidaron con panes y le alegraron su tarde con la misa que el párroco ofreció en ese lugar.

El anciano dijo con humildad:

-Gracias, queridos todos, que su fe los envuelva en el milagro de compartir esta noche, se que muchos no creen y otros son parte de la fé del Señor.

Ciertamente el milagro fue que por amistad al anciano todos, creyentes y ateos, se reunieron juntos ese día en una agradable convivencia.

Con el paso de los años la iglesia se hizo vieja y tuvieron que demolerla, los párrocos más antiguos recordaron con alegría la fe de aquel humilde anciano y en honor a su fe y su alegría por compartir, decidieron que la nueva parroquia se edificará en lo que había sido la casa del buen cristinano que creía en los milagros.

La vida nos da muestras que la amistad y el respeto al otro siempre es algo grandioso, a partir de ahí podemos cambiar nuestra forma de ser y seguir siendo quienes somos.

El aparecido que trajo el viento


“Alguien se posara en el alma del viento y te llevará mensajes que te harán pensar en lo complejo de la vida y sus formas de convivencia”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa.

Muy alejados de la costa los 8 náufragos comenzarona enfrentarse a las inclemencias del clima y de los moscos, encontraron un árbol de guayabas y Evaristo que era conocedor de sus cualidades junto frutos y hojas para llevarlas consigo, maceradas y hervidas resultaban un gran remedio y los otros 7 descubrieron sus beneficios y alivio contra las picaduras de mosquitos y al mismo tiempo las hojas trituradas aliviaban sus pesares y gases estomacales.

Zila le dijo al grupo:

-Ya podemos saber cual de todos nosotros es el que se tira los pedos más ruidosos, esa hierba hace un buen trabajo amigo Evaristo, estoy muy agradecido.

Todos se rieron y Santiago entre risas y carcajadas señaló:

-Si este menjurje lo hubiéramos tenido en las embarcaciones otra cosa habría sido, hasta el mal carácter de la tripulación habría cambiado, ayudemos guardando hojas de ese árbol entre todos, así no nos hará falta en lo que nos resta de camino.

Cada uno junto hojas del árbol y Zila les dijo:

-Debemos agradecer al árbol sus bondades, cada quien a su modo, pero es algo que debemos hacer para que su espíritu nos acompañe.

De esa forma los 4 hombres católicos se persignaron ante el bondadoso y curativo árbol y le ofrendaron una oración y los otros hicieron lo propio en sus lenguas nativas y con los ademanes que les habían sido enseñados.

El viento jugó entre las ramas del guayabo y de esa forma ellos comprendieron que su arrullo y su canto entre pájaros y susurros de ramas les daría paz y algo de alivio, cuentan los más ancianos que ese árbol hasta la fecha sigue vivo y rodeado de otros que crecieron gracias a las semillas que los hombres dejaron en el suelo aquella especial ocasión, Pero como ya saben en esta  historia pocas cosas pueden considerarse literalmente ciertas. Al menos que hayas estado ahí como el mensajero de quien ahora sabemos más.

Llegó la noche y juntos se volvieron a agrupar alrededor de una fogata para contar historias que pertenecían a las vivencias que ellos habían tenido y algunos detalles que posiblemente le pondrían de su imaginación para hacer divertida la noche.

Esta vez le tocó a Santiago contar su relato al cual titulo:

El aparecido que trajo el viento y la historia los mantuvo despiertos y atentos de cada detalle que el hombre les relató:

Bien les diré que yo estaba en una comarca, de la cual nunca supe el nombre fueron pocas las horas que me pude quedar en ese sitio, el viento era muy fuerte y calaba los huesos, así que entré a un lugar para beber vino caliente, a lo lejos se escuchaban los truenos y los demás me preguntaron que qué clase de vientos me habían llevado hasta ellos.

Por aquellos tiempo yo había escapado de una mazmorra, fui a dar en ella por pelar a espadazos con otro rufián todo por una mujer que era hermosa y coqueta, mi vida pendía de un hilo, no tenía cómo defenderse y podría ir con toda mi miseria a la horca, pero sucedió algo sorprendente: A la media noche ella llegó con un envoltorio de pólvora y me dijo detrás de las rejas:

-Santiago eres un hombre bueno y sincero. Ahora, yo te traigo tu libertad, pon este polvo en el candado y enciende la mecha, allá afuera te espera un caballo, huye lo más lejos que puedas y recuerda por siempre mis ardientes besos que en verdad fueron sinceros.  

Santiago, reflexivo y con melancólica mirada relató ese desdichado momento a los hombres de la taberna de la misma forma que ahora lo hacía con los que le escuchaban en torno a la hoguera.

Entonces emulando a su compañero Evaristo, lanzó un poco de tierra a la hoguera para provocar el chisporroteo y siguió con el relato:

-A cada hombre que le conté en aquella taberna mi historia les resultó interesante y uno de ellos se acercó a mí levantando su dedo índice y me dijo con gran seriedad:

-Santiago, esa mujer debe haberte amado en verdad para arriesgarse y perder el caballo de no sabemos quien,  dudo que ella haya sido dueña de alguno.

Santiago se levantó y con además de sorpresa les advirtió a sus compañeros:

-Algo mágico sucedió cuando llegue hasta ese pueblo y esa taberna; amarré al árbol que tenía más cercano al caballo que con diligencia y rapidez me había llevado hasta ese lugar, pero el viento era fuerte y no cesaba y entre las ramas escuché un silbido, no le hice caso, solamente seguí hasta el lugar donde me iba a guarecer.

De pronto el caballo se abrió paso entre los hombres y me instó de alguna forma a montarlo para seguir camino.

Los hombres de la taberna me miraron sorprendidos ya que todos ellos vieron cuando yo mismo le amarré al árbol; aquel que me había señalado con el dedo apuntó con seriedad:

-Amigo, debes marcharte, el alma de esa mujer está en el caballo y ella sabe donde serás libre y por lo visto no está entre nosotros, anda.

Santiago continúo relatando:

-Los demás hombres me entregaron unos panes y algo de vino en una alforja y desde lejos se despidieron de mí como quien había visto a un aparecido traído por el viento.

El caballo me dejó en la costa y se encaminó de regreso, supongo que a regresarle el alma a aquella apasionada mujer que me salvó la vida.

Todos los reunidos ante la hoguera se sintieron sorprendidos por el relato y convencidos que el alma de un amor puede hacer milagros y cambiarnos la vida para siempre.

Hay historias que se cuentan entre amigos y otras que solo dirás a los seres que quieres, como sea son vivencia que debes creer tal como han sido dichas.

Notas de la autora:

Fotografías de Ariadne Gallardo Figueroa “Las ramas del guayabo”

Photo by Rajesh S Balouria on Pexels.com

No puedes compararte con una fuerza superior a ti


“Aquel que inició el camino viendo a sus deidades a su imagen y semejanza, rompió para siempre la realidad de aquello que lo representa, esa fuerza que es indiferente a sus necesidades. Ninguna deidad es tu igual, tampoco se compara contigo, reconocete en tu arrogancia y se humilde”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani observó a todos aquellos pobladores, felices analizando la mejor forma de alabar a las fuerzas de su deidad, antes de partir el más anciano de la población, aquel que le había obsequiado una bella planta de colores rojizos le preguntó:

-Mujer de pies ágiles como el viento ¿Puedes decirme como es tu Dios?

Painani lo observó y con mirada reflexiva le dijo:

-Mi Dios es el suyo estimado monarca, pero muchos han deseado atraparlo y darle la fuerza y la fiereza de un humano, le han dotado de destrezas que le corresponden a los humanos y no a los dioses, han buscado en algunos nobles cualidades que se comparen con él, en su arrogancia se han comparado con lo intangible de su fuerza y le han puesto herramientas de guerra y tocados.

El hombre con atención escuchó a Painani y respondió:

-Ahora entiendo tu labor Painani y comprendo que tu recorrido lleva la estela brillante de su fuerza, donde tu mensaje tocará a algunos pero a otros les será difícil. Quiero que sepas que hay un poder desconocido en cada humano, algunos de ellos vendrán sin paz y con esas herramientas que me señalas, ha sucedido en algunas ocasiones. Yo soy el hombre de la cueva y en ella puedo quedarme con mi gente cuando los tiempos son malos, pero lo que está a ras de piso necesita paciencia y tiempo.

Painani entendió claramente lo que quiso decirle y respondió:

– Toda deidad es indiferente a lo que cada humano necesita, los que ya vivieron varios soles y lunas saben que nada es eterno, llegarán los que busquen colocar el poder en los hijos de sus hijos y apoderarse de fuerzas que nos les corresponden; voracidad y poder son dos palabras que no necesitan explicarse pero que deben temerse.

Ambos sonrieron y entendieron que los unía un valor superior a sus fuerzas como seres vivos, Painani se despidió del hombre con una reverencia y le prometió que la planta que le fue obsequiada ocuparía un lugar en su recorrido.

El monarca reconoció que ella sabría en qué sitio sería adecuado plantarla y le recordó:

-Para cada poblador de la zona maya el mundo dará una nueva vuelta energética, ha de ser la semilla y sus frutos lo que rige este ciclo, como sembradora de ideas en este sitio has aportado algo vital e importante, conservare tu mensaje entre todos aquellos capaces de entenderlo y convertirlo en semillas para los tiempos que se avecinan.

Tu camino al Sur lleva una luz y tu tarea ha comenzado desde el momento que hemos logrado conectar con ideas que ambos compartimos y haremos lo que sea posible en nuestras vidas para preservarlas.

Painani echó a sus espaldas los víveres y los recuerdos y agradeció a cada uno de los pobladores su hospitalidad y la voluntad de entendimiento, de la misma forma que le había sido entregado un salvoconducto en las tierras de los observadores del cielo, los pobladores de esa región sureña de lo que hoy reconocemos como Guatemala también le entregaron uno. 

Por último sonrió al darse cuenta que ya contaba con dos salvoconductos y un horizonte por descubrir, con paso ágil fue tomando fuerza hasta desaparecer de la mirada de cada uno de los hombres, mujeres y niños que compartieron un momento de sus vidas con ella.

Cada rincón del mundo tiene algo que enseñarnos y algo podemos aportarle, más allá de un salvoconducto lo que somos hablará por nosotros.

Notas de la autora:

Fotografía de Ariadne Gallardo Figueroa: “Hay una fuerza con la que no te puedes comparar”
  

No todos los espacios que habitamos nos pertenecen


“Cuando te das cuenta que tu mundo se ha puesto en manos de otros, pueden pasar dos cosas: Das tu consejo o lo impones, pero ten cuidado sobre todo si la decisión no depende de lo que tu digas, sino de aquello que obedece a una fuerza superior a ti”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

Painani llegó hasta una aldea donde la gente necesitaba tomar decisiones para elegir si reconstruir el templo o hacer otro, como ella al llegar se presentó como una persona que había recorrido imperios y aldeas, les surgió a los pobladores la inquietud de conocer qué era lo mejor para ellos, ya que ella tenía experiencia en como lo habían hecho otros.

La primera pregunta que ella les dijo fue:

-¿Para tomar decisiones ustedes han solicitado consejo en otros momentos de gente de afuera?

Uno de los hombres que estaba en la reunión señaló:

-No, jamás, pero ahora tenemos la oportunidad de decidir y cuando la gente vea el nuevo templo podremos decir que hubo quien nos habló de lo original que es el nuestro porque no se puede comparar con ningún otro.

Painani con mucha curiosidad le preguntó:

-¿Para quién es el templo que se ha caído?

-Es para alabar al Sol, respondió una persona del grupo

La mujer con la fuerza de Paynal que para muchos no era otro que el Mensajero de Huitzilopochtli, no podía hablarle de sus deidades, sino respetar la de ellos, entonces respondió de forma categórica:

-No soy la que debe decidir es la deidad la que tiene la palabra.

-Painani, pero el sol no habla, nosotros debemos decidir por él.

La mujer de los pies ágiles se quedó mirando a la gente de aquella población y de nuevo respondió:

-Ustedes se deben a la deidad y a ella responden.

Entonces se acercó el más anciano del lugar y le ofreció una planta de hermosas hojas rojas con una reverencia y la invitó a acompañarlos en la madrugada a la espera del momento que en el Este asomara la deidad a la que le ofrecerán una celebración especial.

Agradecidos reconocieron en la mujer de los pies ágiles que su conocimiento de lo que debe ser y  los llenó de alegría, le dieron un trato especial y para ellos quedó claro que la celebración haría que el sol hablara.

Al aparecer el sol por el horizonte los pobladores de aquella pequeña aldea comprendieron que el Sol señaló de forma especial el sitio donde debía edificarse el templo, posteriormente les indicó los materiales que deberían ser usados y al final expresó el tamaño y dimensiones que debía ocupar aquel santuario donde festejaron sus bondades.

Agradecidos le prepararon víveres y una jícara de agua fresca a la dama que los ayudó a decidir la ubicación del tempo, Painani agradecida les dijo:

-El sol es mi deidad y a ella me debo voy en busca del sitio donde nace en el Sur y hoy he aprendido que mi paso por este lugar me ha permitido darle voz en otro horizonte a quien yo llamo Huitzilopochtli, representado bajo el quinto sol con el rostro de Tonatiuh; sean ustedes los pobladores que hoy y en sus términos le invocan y respetan.

Painani reuniría sus instrumentos y se encaminará hacia un nuevo espacio donde la vida le brindara una nueva experiencia que atesorar y compartir.

Nunca dejes a los otros que te vean como una ser que se impone, sus razones para vivir o decidir sus vidas en ciertos términos no son los tuyos y no lo serán jamás. Pero cada uno de ellos te ha de enseñar algo que nutrirá a ambos.

Notas de la autora:

Fotografía de la Dra. Nissem Abdeljelil “la Planta y el rocío”

La balanza del tiempo


“Llegará el día que analizarás lo que estás dispuesto a perder porque ya cumplió un ciclo o simplemente dejó de ser una motivación central, suele pasar que no querrás ceder solo por la necesidad del otro”

El Mensajero

Por Ariadne Gallardo Figueroa

El paisaje  de la dualidad a veces crea una corriente de ideas que se magnetizan unas a otras uniendo sentimientos y encontrando similitudes, no importa lo lejos que te puedas encontrar de algo o de alguien. Lo difícil es que la otra persona lo perciba con la misma intensidad que tú lo has hecho, cada ser humano es un universo y sus pensamientos podrán coincidir en base a sus propias necesidades y circunstancias, si acaso no tocan el mismo escenario, difícil será que suceda la magia que has imaginado, de esta forma lo que sigue es buscar aquello que cumpla con el factor sorpresa, aderezar con lo que forma parte de tus propios intereses y al final darte cuenta que es posible que hayas visto un fantasma al que lograste vestir con todo aquello que deseabas, pero que solo existe en tu imaginación.

De esta forma para cada uno de los personajes que son observados por el mensajero habrá una serie de situaciones en las que optarán por ser como son o dar su brazo a torcer a favor de lo que el grupo decida, la mayoría lo hará por simpatía y dividirá sus criterios a sazón de lo que siente y cree, en todo ésto la labor del mensajero es guiar sus caminos y a veces solamente quedarse con una reflexión de lo les hubiera convenido hacer, para muchos el mensajero es el que escribe y da pauta al seguimiento de la historia, para otros es una fuerza interna para doblegar los esfuerzos de algunos y muchos solo se preguntan qué necesidad hay de que un mensajero se coloque en frente al relato, si no puede ser visto por nadie.

Painani y Mercurio ambos poseen pies alados

Para el mundo donde los místicos y alquimistas lo consideran valioso, es el representante activo de la comunicación, es la mente que construye ciertos patrones de pensamiento, el ser racional que se adapta y visualiza de cerca y lejos las variables. La habilidad para crear símbolos con la escritura, recopilando ideas y métodos de análisis.

Sin el poder para  comunicarnos no seríamos lo que somos, bajo este principio Erandi generó una red de enlaces, Painani, un camino de experiencias, Hora una búsqueda de alternativas y los 8 náufragos la más entrañable aventura donde reconocieron el valor de la libertad y la lealtad que compartieron en sus vidas. 

Tal vez el esfuerzo más desgarrador haya sido el que tuvo que recorrer después de la vida Dayami, para ella no hubo opción, su destino fue marcado por la deidad del río y su labor por la magia de alguien que depositó en ella toda la confianza y  energía para hacerle comprender su importancia.

Mercurio, planeta y símbolo astrológico

Si bien para la magia hay muertes que son necesarias, para la vida hay relatos que son fundamentales, para los astrólogos Mercurio el que puede reconocer en las diferentes habilidades la coincidencia, en el diálogo y la dialéctica. Es el regente diurno de Géminis y el nocturno de Virgo.

Nos ayuda  a reconocer lo que no es claro, adentrarnos en los misterios de lo que se dice y hace, ya que de esa forma podemos descubrir lo que es fatuo de lo que es verídico, pese a la vestimenta del interlocutor, puede iluminar cada símbolo expresado para de esa forma  reconocer su verdad y la nuestra.

Será entonces el mensajero la fuerza que nos seguirá guiando en este descubrir lo que se hace y dice en cada uno de los personajes del relato.

Que cada símbolo que forma parte de las culturas del mundo te diga lo mucho que coincidimos y lo importante  que es la dualidad en cada similitud.

Notas de la autora:

Imágenes de archivo en internet